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7 masajes que hay que probar al menos una vez en la vida

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21/10/2017
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FOTOS: PEXELS

Si bien en Bienmesabe nos preocupamos porque tu paladar reciba los mejores ingredientes en las mejores presentaciones, también nos interesamos por tu bienestar de forma integral. Por eso, hoy te traemos esta lista de los mejores masajes para que le des a tu cuerpo ese consentimiento que tanto mereceUna sesión de masajes es la fantasía recurrente en los días en los que la rutina nos consume, el estrés nos agobia y las vacaciones están lejos. Si tenemos esta lista a la mano, no solo le ponemos nombre a la fantasía, si no que, al echarle un ojo de vez en cuando, pero con regularidad, nos acercamos cada vez más a encontrar el momento ideal para tomar el teléfono y hacer la cita para regalarnos, de forma muy real y consciente, un momento de paz, de relajación y de recarga de energías.

1. Masaje Tailandés

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Su objetivo principal es desbloquear el cuerpo físico, mental y emocional, para lograr una armonía perfecta que evite desequilibrios que desencadenan enfermedades. Una sesión de masaje tailandés rompe con los paradigmas de camilla, torso desnudo y presiones en la espalda. En este caso, el receptor debe llevar ropa cómoda y estar preparado para trabajar todo su cuerpo sea de pie, sentado o acostado en el suelo o en un futón.

El terapeuta, por su parte, combina presiones y estiramientos para liberar tensiones y lograr que el cuerpo se autorregule. El masaje es fuerte, profundo e intenso pero nunca debe causar dolor. De hecho, a diferencia de un masaje tradicional, aquí se usan tanto las manos como los dedos, codos, antebrazos, pies, rodillas y piernas, desde los pies del receptor en dirección ascendente para estimular el retorno de la sangre al corazón, antes de realizar grandes movimientos como las posturas de yoga de la Cobra, la Vela y el Arado, por ejemplo.

Los beneficios reportados por este tipo de masaje se dirigen a la flexibilidad y fortaleza interna de los sistemas muscular y esquelético, la activación del sistema linfático, incremento del riego sanguíneo y regulación de los estados de ánimo, disminuye la ansiedad y la fatiga.

2. Masaje cráneo-sacral

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Esta sutil técnica manual ayuda a restablecer los procesos naturales de equilibrio y curación del cuerpo ya que el terapeuta detecta las zonas de bloqueo o que funcionan. La idea que subyace a la terapia cráneo-sacral es que los huesos del cráneo, al no estar totalmente soldados, realizan movimientos debido a la fluctuación del líquido cefalorraquídeo desde la cabeza, atravesando la espina dorsal hasta llegar al sacro.

La técnica de palpación es muy suave pero profunda y busca la causa de los síntomas para mostrárselas al cuerpo y que éste active sus mecanismos de autocuración. Al liberar las tensiones de las áreas bloqueadas, la energía que se usaba para mantener la contracción, ahora se usará para un funcionamiento corporal óptimo. Además de una intensa relajación, el paciente es confrontado con patrones de conducta erróneos, al tiempo que se desarrollan aptitudes para modificarlos.

También es utilizado con éxito para problemas inflamatorios, dolores crónicos, enfermedades psicosomáticas y terapias postoperatorias.

3. Masaje Lomi Lomi

Este masaje de origen hawaiano tiene como propósito conectarnos con nuestra inteligencia innata, la sabiduría de la naturaleza y la conexión con el espíritu. Para lograrlo, el terapeuta realiza un masaje firme y controlado con las manos y antebrazos en varias zonas del cuerpo al mismo tiempo, de manera que el cerebro pueda dejarse llevar por un balanceo rítmico, profundo y fluido que ayuda a restablecer la circulación energética del individuo.

El Lomi Lomi desbloquea las líneas energéticas, de manera que queden liberadas todas las resistencias que nos alejan de nuestro yo más íntimo y auténtico. Además, suaviza las articulaciones porque trabaja sobre las tensiones musculares, mejora el drenaje linfático y sanguíneo, lo que mejora el funcionamiento de los órganos y tiene un efecto relajante y tonificante.

4. Masaje de conchas de lava

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Está inspirado en el tratamiento de piedras calientes, que a su vez, se basa en las enseñanzas del Reiki, que predica que en el cuerpo existen siete centro energéticos llamados chakras por donde fluye la energía del universo y la energía vital. La enfermedad, entonces, se debe al bloqueo o mal funcionamiento de alguno de los chakras.

En la terapia con piedras calientes se colocan a lo largo de los chakras, que reduce el dolor provocado por el bloqueo, elimina toxinas a través de la sudoración y se mejora el sistema circulatorio, gracias a la diferencia de temperatura de las piedras, que van desde los 8ºC a los 50ºC y a la acción del masaje.

El masaje de las conchas de lava es una versión mejorada de la terapia con piedras calientes sobre todo para aquellas personas que son muy sensibles al calor. Las conchas reciben este nombre porque al ser llenadas manualmente con minerales naturales como algas, agua salda y aceites esenciales y selladas con tapón plástico, se calientan y difunden iones de calcio directamente sobre la piel, que proporcionan firmeza y salud.

Se considera una terapia más higiénica porque las conchas no son porosas, por lo que no atrapan bacterias. El lado suave de la concha se aprovecha para producir efectos relajantes y el lado rugoso se usa para aliviar tensiones musculares mediante movimientos del masaje sueco tradicional.

5. Shiatzu y Watsu

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Los métodos usados para realizar un masaje Shiatzu no distan demasiado de los expuestos hasta el momento. Lo que lo diferencia de los demás es que las presiones se realizan recorriendo el mapa de meridianos que conectan distintas partes del cuerpo entre sí, enviando energía hacia los órganos y sistemas fisiológicos.

Este masaje estimula al sistema nervioso parasimpático que se encarga de relajar al cuerpo y activa el sistema inmunológico, porque moviliza las defensas. Este tipo de masaje se usa como ayuda para tratar desórdenes como el insomnio, el estrés, la migraña, dolores articulares, trastornos gastrointestinales, respiratorios, urogenitales y circulatorios. Sus promotores lo ven como la fusión perfecta entre los descubrimientos científicos de occidente con la sabiduría ancestral de oriente.

El Watsu, por su parte, está basada en el Shiatzu pero se desarrolla en una piscina que, además de provocar un estado profundo de relajación, le proporciona al cuerpo la máxima libertad de movimiento, porque si bien se cuenta con el apoyo del terapeuta para flotar, las posiciones adoptadas, minimizan la superficie de contacto entre ambas personas.

Las suaves intervenciones del terapeuta consisten en delicados estiramientos y sutiles presiones con los dedos, para crear la sensación de estar en una mecedora. Esto hace que las articulaciones puedan moverse en todas las direcciones y los músculos suelten las tensiones acumuladas. El Watsuno estimula el proceso de autosanación a través de un estado de relajación similar al sueño profundo que proporciona bienestar y conciencia corporal.

6. El masaje psíquico

meditación

Se trata de un masaje completamente diferente porque incluye la conversación. El terapeuta explora las expectativas del cliente, las situaciones que le aquejan y mientras aplica el masaje con las manos, aporta comentarios sobre lo que percibe en su cuerpo, dónde pueden alojarse las emociones negativas, al tiempo que le ayuda a liberarse de patrones antiguos y a desarrollar otros más favorables para su salud. A través de la conciencia y el tacto, el cliente se siente aceptado tal como es, se relaja profundamente y experimenta una gran confianza porque se trata de una reconexión con el sí mismo que está más allá de los problemas y conflictos.

7. Masaje de bambú

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Los terapeutas de esta técnica están equipados con barras de diferentes tamaños y espesores de bambú para estimular al receptor cada vez de forma más profunda y sin necesidad de usar los codos. Los más grandes se usan para ofrecer trazos largos mientras que con los pequeños se trabajan áreas más detalladas.

Al final del masaje, el terapeuta hace el juego del tambor con palos que están acolchados en los extremos para refrescar al paciente que pudo haber sentido calor puesto que, al igual que las piedras y las conchas de lava, el bambú también adquiere temperatura durante el masaje.

Este masaje es especialmente útil para los deportistas o personas muy musculosas que necesitan mayor presión para poder acceder a las áreas donde se acumula la tensión.