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Dulces y licores para la Virgen de la Candelaria

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02/02/2018
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FOTOGRAFÍAS: CORTESÍA

Los católicos celebran la Presentación de Jesús en el Templo, la Purificación de la Virgen después del parto y la Virgen de la Candelaria, advocación mariana aparecida en las Islas Canarias, cada 2 de febrero. En algunas regiones de Venezuela, alimentos y bebidas sirven para dar una nota especial a la fiesta.

La tradición de celebrar el día de la virgen de La Candelaria llegó a Venezuela desde tiempos coloniales de la mano de los “isleños” que vinieron a labrar las tierras en estas regiones de la América española. Todavía en las parroquias se hace una bendición especial a las velas que llevan los fieles en una hermosa fiesta de la luz.

 

No es de extrañar, entonces, que las regiones donde la labranza y agricultura han estado más afianzadas a lo largo de la historia patria continúen celebrando esta fiesta mariana.

La fecha de la Candelaria marca, especialmente, el final del ciclo de fiestas de la Navidad, que inician con la solemnidad de la Inmaculada Concepción el día 8 de diciembre.

El segundo día de febrero es también última fecha para celebrar la Paradura del Niño, periodo que inicia desde el 1 de enero hasta el 2 de febrero de cada año. Esta fiesta tiene mayor importancia en las ciudades de Tovar y Mérida, así como en los pueblos del páramo de los estados Mérida y Táchira y en la localidad de Boconó, Trujillo, también es practicada en ciertas zonas del estado Barinas, como en Barinitas.

 

Cantores de la paradura del Niño

(Foto Cortesía de Anthonny Arias @anthonnyag)

La paradura, como es llamada normalmente, es una tradición popular que muchas veces es compartida en comunidad o en familia, en la cual el Niño Jesús es levantado del pesebre y se reza un rosario en su nombre, señalando el fin de la Navidad en el hogar donde es realizada.

Bocados especiales para ese día

Las paraduras más tradicionales son las llamadas paraduras cantadas donde el acto se extiende con cantos y versos entonados por grupos musicales y se da un pequeño paseo al niño en el área alrededor del hogar donde se está realizando, además, al final del evento, los anfitriones reparten bizcochuelo, mantecadas, mistela, leche de burra  y vino a los presentes.

 

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Estas preparaciones se consumen a lo largo del año en la región andina, pero se elaboran y se sirven con mucha más devoción los días de la paradura, especialmente si coinciden con el día de la Candelaria.

“Mi mamá hacia paraduras donde venían hasta 100 personas”, rememora la cocinera merideña Asmiriam Roa,  y explica, sobre los platillos que se sirven, que “lo más común para mí es vino pasita y bizcochuelo”.

DISNEY-TORTAS

Los bizcochuelos y mantecadas son elaboraciones dulces muy refinadas, elaboradas a partir de harina de trigo, que por siglos se ha producido en los andes, no en balde se ha comprobado incluso una mutación en el cereal que han bautizado como trigo “paramero”, con menor contenido de gluten que el importado.

Ambos, bizcochuelos y mantecadas, deben ser “aireadas” y “boronosas” – es decir desmoronarse fácilmente al comerlas- y cada casa se precia de tener la mejor receta que es un secreto de familia, algunos afirman que el añadido de harina de maíz puede ayudar a lograr la ansiada textura que los caracteriza. La chef Roa agrega que en su casa  el bizcochuelo se aromatiza con miche y con anís dulce” “miche, vino pasita y ponche”

Elaborado menú

Luz Márquez, de los Pueblos del Sur también en el estado Mérida, ofrece información sobre viandas mucho más complejas en la tradición de su región: preparamos sopa de chanfaina con gallina, carne mechada, y sus aliños, también pan criollo con chocolate, dulce de lechosa, dulce de arroz, majarete, si se puede también se hace ponche y miche, para los músicos y cantores”

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Antes de la popularización del ponche crema, los hogares venezolanos disfrutaban de la leche de burra, una bebida de sabor muy agradable, parecido al ponche español o al zabaione italiano, que exigía mucha pericia del cocinero para lograr una mezcla lisa, sin grumos a partir de huevos, leche, azúcar, vainilla y algún alcohol fino, este trabajo se hizo más fácil  con la introducción al país de las latas de leche condensada a finales del siglo XIX.

La mistela es una bebida dulce elaborada a base de hierbas, frutas y aguardiente que se consume caliente, normalmente se usa Miche, producto etílico derivado de la fermentación de la panela, principalmente consumido en Táchira y Mérida, elaborado en alambiques artesanales. La costumbre es iniciar su preparación en el mes de noviembre para que esté a punto en las celebraciones de navidad.

“En mi urbanización hay paraduras casi todos los días hasta el 2 de febrero, porque hay muchas personas mayores”, comenta la chef Roa, y agrega que la tradición se ha ido haciendo menos profunda que en décadas anteriores.

Sin embargo, las migraciones producto de la urbanización del país han difundido en otras regiones esta tradición ancestral, por eso muchas familias mantienen el nacimiento en un lugar especial de la casa hasta el día de Candelaria, rememorando la costumbre de despedir así las fiestas, sin celebrar la Paradura del niño.