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Hice una dieta detox por 5 días y esto fue lo que pasó

Detox de 5 días
01/02/2019
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FOTO: ANDREÍNA APONTE Y ARCHIVO DE BIENMESABE

Con el inicio de este nuevo año, muchos buscan alguna solución para remediar los excesos de diciembre y eliminar por completo los kilitos de más. El detox es una opción que está de moda. Lo probamos y lo contamos.

Escuché hablar de los beneficios de las dietas detox y de los visibles beneficios para el organismo y decidí probar una de ellas: una dieta líquida por 5 días, especial para “resetear y rejuvenecer” el cuerpo.

Consistía en beber durante 5 días los jugos y sopas que un equipo especializado de nutricionistas y expertos en vida saludable habían diseñado y nada más. Es decir: Desayuno, almuerzo, cenas y meriendas líquidas durante casi una semana. Aunque algunos nutricionistas no recomiendan hacer este tipo de dietas “restrictivas” por ser muy fuertes y generar déficit en el consumo calórico del día al día, otros apoyan y respaldan sus beneficios.

Después de mucho leer y consultar decidí hacer la dieta para perder un poco de peso, verme más sana y darle tiempo a mi organismo de descansar.

Lo cierto es que durante mis 5 días de depuración sentí que dormí mejor, me sentía más calmada y tranquila, en la mañana me despertaba con más energía y me sentía ligera y la ansiedad de comer dulces y tomar refrescos, a los que soy casi adicta, desapareció por completo. En mi caso no pasé hambre pero al final del día sí me sentía bastante cansada. Así fueron mis 5 días:

 

Diario de dieta detox

Diario de dieta detox

Día 1: La expectativa

Contacté por Instagram a eHappy, pues me parecieron de los más serios en ofrecer este tipo de programas detox. Después de decidirme por el sistema de 5 días, pagar lo que cuesta ese programa e ir a buscarlo a su sede principal en el centro comercial Galerías Los Naranjos, me sentí un poco decepcionada pues los jugos no llegaron en los empaques que me habían prometido (me explicaron que tenían problemas con los frascos) y las etiquetas que los identificaban se cayeron, así que tuve que adivinar qué era cada cosa y ayudarme con la detallada guía que entregan.

El traslado desde el sitio de entrega hasta el carro también fue un poco problemático porque los entregan en una gran caja. Afortunadamente, había ido con un amigo y entre los dos pudimos transportar las botellas por el centro comercial hasta el estacionamiento.

Por los problemas con los frascos, para poder llevar hasta mi trabajo lo que me tocaba merendar y almorzar, debí pasar los jugos y sopas desde las grandes botellas en que me las entregaron hasta recipientes que tenía en mi casa.

En este mi primer día, estaba muy nerviosa y emocionada por comenzar el programa. Mis amistades me comentaban sus opiniones sobre el proceso y muchos coincidían en los mismo: “Vas a pasar hambre”.

Comencé en la mañana tomándome un vaso de agua tibia con limón, recomendado por el sistema detox, y entre 7 y 9 a.m. debía tomarme mi desayuno. El programa recomienda que disfrutes el líquido por cerca de media hora para que el cuerpo absorba bien los nutrientes.

Luego del desayuno, venía una taza de té con hierbas exóticas como diente de león, malojillo, vástago de cambur, entre otras. Después venía la merienda y ya para este punto estaba rezagada en las horas recomendadas para consumir cada líquido. Después de terminar la merienda una hora más tarde, ya casi venía el almuerzo: una sopa con bastante aguacate (para mi suerte). Con esa cantidad de alimentos, aunque sean líquidos, es imposible sentir hambre.

Luego del almuerzo, había un jugo de merienda y en la noche otra sopa y para terminar un té. Para mi sorpresa, la merienda de la tarde me costó bastante tomarla porque estaba llena. No masticar durante todo el día fue bastante raro pero me sentía muy ligera y limpia.

Día 2: Verde, verde y más verde

Para el día dos tenía que consumir la misma cantidad de líquidos: 2 sopas, 3 jugos y 2 tazas de té. Como en la mañana no tenía mucha hambre, retrasé un poco el desayuno.

Lo que más predomina en los jugos y las sopas son el sabor a limón, pepino, célery y remolacha. Los sabores son fuertes, saben bastante a vegetales y en algunos que llevan jengibre, la intensidad del picor puede llegar a ser demasiado para el que no está acostumbrado.

Mi nivel de energía estuvo alto durante el día pero, una vez que llegué a mi casa, se fue la magia y caí rendida apenas toqué la almohada. Dormí como no lo hacía desde hace meses.

Día 3: Sintiendo los cambios 

Me desperté descansada como nunca. Con dos días de detox ya había perdido un kilo. En mis actividades diarias rendí perfectamente porque me mantuve enfocada. Eso era importante para mí porque una de las razones por las que decidí hacer este programa es porque mi nivel de concentración disminuía con el paso de los días y me estaba costando mantenerme haciendo lo mismo durante mucho tiempo.

Sin embargo, algo me estaba afectando ese tercer día: No masticar nada de sólidos. También estuve un poco más ansiosa, aunque los días se habían pasado rapidísimo. Esa noche también se repitió mi sueño reparador e ininterrumpido.

 

Día 4: Huele a pizza y hay que resistir 

Es difícil salir durante estos días y oler todas las cosas sabrosas que comen otras personas. Ya era viernes, mi cuarto día de detox, y por la oficina paseaban pizzas y almuerzos que huelen increíble. Yo, con mi sopa de aguacate, me mantuve enfocada y motivada porque solo me quedaba un día.

Ese día sentí que extrañaría tener este régimen porque cumplir con una dieta por mi cuenta puede llegar a ser complicado y sin conocimientos no es tan fácil hacerlo.

Ese día estuve muy ligera y tranquila aunque mi estómago estuvo un poco inquieto y, por primera vez, sentí un poco de hambre que llené con té y agua. Extrañé, particularmente, el pan tostado.

Por los chats y las redes sociales recibí más fotos de pizzas y comida sabrosa que nunca, además de comentarios y burlas de mis amigos diciéndome que estoy “loca”. Ese es otro punto a vencer: el escepticismo de los demás.

Día 5: El triunfo 

A pesar de los pronósticos agoreros lo logré: No comí nada sólido durante 5 días, y aunque el quinto día estaba ansiosa por comer algo más contundente, la última sopa me supo a gloria y la emoción de que había terminado con éxito el programa me hizo sentir muy bien.

Mis 5 días de detox se resumieron así: Vi muchas fotos de comida rica que mandaron mis amigos, perdí 2 kilos, centímetros de cintura, piernas y cadera. Hoy siento esa diferencia en mi cuerpo y en mi salud.

Asesoría

Aunque hice este detox como una clienta más, en mi condición de periodista entrevisté a Alicia García, directora de Ehappy, para que me hablara sobre los programas de desintoxicación y alimentación saludable que lleva. Me contó que entre sus productos ofrece dietas detox de 1, 3, 5 y hasta 7 días.

“Cuando hablamos de detox estamos hablando que estás en ayuno líquido. En esos días lo que se recomienda es consumir los jugos y las sopas sin ingerir nada sólido. Eso lo que permite es que el cuerpo se depure”, explica Alicia.

Añadió que el éxito del programa está en que no se consumen cosas que te inflaman y, por otro lado, que se ingirien una cantidad de frutas y de vegetales que el humano promedio no consume”, dice Alicia.

La conclusión

En conclusión, todos esos beneficios que decía tener el detox se cumplieron: Me sentí con más energía, me sentí limpia y ligera, perdí peso, me sentí descansada, de buen humor y al final me sentía motivada  a cambiar mis hábitos.

Siento que en algunos meses podría repetirlo y tomarlo como un hábito porque se siente la diferencia entre consumir alimentos procesados y alimentos naturales.

Es importante apuntar que para cada cual los procesos son diferentes. El programa advierte que hay a quienes puede llegar a darles hambre. No todos los cuerpos y organismos funcionan igual, pero es un experimento bastante interesante y además beneficioso. En mi opinión, la fuerza de voluntad es un elemento clave.

 

Coordenadas

 

E-Happy queda en en el centro comercial Galerías Los Naranjos, en Los Naranjos del Cafetal, piso 3, Caracas.