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La cocina llegó a la televisión

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24/11/2015
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COMPOSICIÓN GRÁFICA: LIGIA VELÁSQUEZ

Si algo caracteriza en nuestros días a los canales locales, empresas de cable y a la TV por internet, es la enorme profusión de programas gastronómicos, en especial culinarios y “reality” famosos que tienen a los cocineros como protagonistas

Estos espacios se ofrecen para todos los gustos: cocinas regionales, exóticas, de fusión y de calle; temas específicos como panes, repostería, entremeses, platos vegetarianos, comida de diario y de fiestas, de preparación rápida y de cocción lenta…y pare usted de contar.

Una revisión somera de la historia televisiva de algunos países, permite observar que en las primeras parrillas de programación, se incluyeron programas dedicados a lo culinario.

En efecto, las primeras emisiones con programación televisiva se hicieron en Inglaterra hacia 1936 y tres años después en los Estados Unidos, pero el estallido de la segunda guerra mundial perturbó el proceso, que se aceleraría notablemente al culminarse el conflicto, donde se experimentó una importante expansión a comienzo de los años cincuenta.

A partir de 1941 se establecieron en los EEUU algunas televisoras comerciales, con cerca de cinco mil receptores. En 1947 se normalizaron las operaciones técnicas, que crecieron en forma notable el número de emisoras, aparatos y público televidente en numerosas ciudades.

En este contexto, la NBC en agosto de 1946, comenzó a trasmitir su primer programa de cocina, conducido por James Beard, oriundo de Portland (Oregon), hijo de una excelente cocinera y posadera, apasionado gourmet, dueño de una empresa de catering y autor de libros de cocina, buen conocedor de la despensa y técnicas de la cocina del noroeste y de las influencias gastronomo-culturales de las migraciones asiáticas procedentes del pacífico, quien desde mayo venía presentando segmentos de cocina en magazines en una emisora de NY.

El programa, que tenía el sugestivo nombre “I love to eat”, se inició los viernes a las 8:30 pm, con un formato de 15 minutos que se extendieron rápidamente a 30, contó durante el año de transmisión con el patrocinio de una famosa empresa productora de lácteos (Borden) y con la imagen de la simpática vaquita “Elsie”.

Beard no solo enseñaba a preparar platillos, sino que de manera muy empática supo mostrar no solo la riqueza de la cocina de Oregon, sino la de otras regiones, sus productos y posibilidades, que lo convirtió muy rápido en una figura importante considerado como “el decano” de la gastronomía estadounidense. Fue un apasionado e incansable promotor de los sabores y de la memoria gastronómica, abrió escuelas de cocina en Nueva York y Oregon, escribió más de 20 libros y creó una Fundación para la formación de cocineros que se mantiene activa hasta hoy.

En julio de 1948 salió al aire en la WCBS-TV, el programa “To The Queen’s Taste”, conducido por la británica Dione Lucas, imagen de ama de casa inglesa, que ostentaba el mérito de ser la primera mujer egresada de Le Cordon Bleu (París), empresaria y dueña de restaurantes en Nueva York. Lucas trabajó en la cocina de un Hotel en Hamburgo, donde según decía, cocinó para Hitler desmintiendo su condición de vegetariano. Como primera mujer responsable de un programa de cocina, divulgó las técnicas, ingredientes y recetas de la cocina francesa, a diferencia de su carismático antecesor Beard, centrado en difundir la genuina cocina estadounidense.

En 1949 su espacio televisivo cambió de nombre por Dione Lucas Cooking Show y se mantuvo al aire durante los años cincuenta; fue pionera de la TV en Australia, donde realizó programas de cocina en tres oportunidades (1956,1958 y 1960) que fueron recogidos en recetarios publicados por The Australian Women’s Weekly. Sus demostraciones en vivo se trasmitían a través de las vitrinas de grandes tiendas por departamentos, constituyendo un importante anzuelo para el mercadeo de la TV y de los televisores, entre las amas de casa australianas.

En Cuba la televisión hizo su aparición tempranamente, como lo indica la inauguración del Canal 4 (URTV) en octubre de 1950. A través de sus cámaras se transmitía diariamente, con público en vivo, un magazine femenino llamado Teleclub del Hogar, que incluía una sección destinada a cocina y repostería a cargo de Dulce María Mestre.

Un año después, una cubana nacida en NY, se posicionaría en el espacio culinario televisivo por más de 44 años: Nitzia Villapol y su emblemático programa Cocina al minuto. Nitzia, la dama de la cocina cubana: graduada en Nutrición y Dietética, investigadora, articulista, autora de numerosos libros, y sobretodo, testigo de excepción de las vicisitudes del sistema alimentario cubano a lo largo de esas décadas y de la creatividad inagotable de las cocineras.

También en México apareció al inicio de los años cincuenta el primer programa de cocina en la TV mexicana: El menú de la Semana conducido por Josefina Velázquez de León, natural de Aguascalientes, autora de numerosísimas publicaciones, la primera, Manual práctico de cocina y repostería (1930), quien mantenía desde 1946 un espacio radial con el ocurrente nombre de La flojera en la cocina. Velázquez, además de maestra y comunicadora, fue una importante recopiladora y difusora de las cocinas regionales, publicadas en 1946 bajo el título: Platillos regionales de la República Mexicana, constituyendo una de las protagonistas del movimiento gastronómico nacionalista mexicano del SXX.

Entre tanto, las amas de casa de distintos países de Suramérica, seguían con interés desde sus hogares las recetas de El libro de Doña Petrona editado en Buenos Aires en 1933, que se convirtió en un verdadero suceso editorial. Doña Petrona Carrizo de Gandulfo, original de Santiago del Estero, se convirtió también en la pionera de la radio y TV argentina al inaugurar en 1952 a través de las cámaras del primer canal público, el espacio inicialmente llamado Variedades hogareñas, y más tarde Jueves Hogareños, en el que no sólo enseñaba recetas, sino proporcionaba informaciones útiles y consejos sobre diversos temas de interés. A partir de los años sesenta y durante 20 años fue la reina de la cocina argentina con su programa Buenas tardes, mucho gusto.