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Oil pulling: la cucharada que desintoxica

oil pulling
17/04/2017
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FOTO: FREEPIK

Muchos son los aportes de la medicina ayurvédica a la vida contemporánea, pero el oil pulling está dando de qué hablar en los últimos tiempos porque, además de brindar salud bucal, también se han reportado beneficios en el resto del organismo. Descubramos juntos qué puede hacer una cucharada de aceite vegetal en movimiento en nuestra boca, además de dejar los dientes blancos y las encías rosaditas Mi memoria no registra a ningún hindú con mala dentadura. Entonces, recurrí a Google para corroborar. Coloqué en el buscador de imágenes “raza hindú” y en menos de un segundo desfilaron ante mis ojos las sonrisas más blancas, más grandes y más sólidas que he visto (exceptuando la de Ghandi ya entrado en años y tras muchas huelgas de hambre).

Sin poder asegurar nada, eso mismo pudo haber impresionado al médico ucraniano, el Dr. Karach, quien en 1991 dio a conocer en occidente la técnica del oil pulling (buches de aceite), con la que aseguraba que, además de fortalecer la salud bucal, esta práctica podría estar implicada en el alivio de más de 30 enfermedades, entre las que destacó: dolores de cabeza, bronquitis, trombosis, úlceras, desórdenes intestinales, enfermedades del riñón, parálisis, insomnio y enfermedades nerviosas y cardíacas.

El procedimiento

1. Al levantarse, antes de ingerir cualquier líquido o sólido, introducir en la boca una cucharada de aceite vegetal (lo menos refinado posible) y movilizarlo por toda la boca, como si fuera enjuague bucal, solo que sin hacer gárgaras. El aceite no debe pasar más allá de la boca y menos tragarse.

2. Tras 20 minutos, el aceite se tornará en una pasta blanca que se deberá escupir (no en el lavamanos porque se podría trancar la tubería, mejor en la papelera).

3. Luego, se debe enjuagar la boca con agua tibia y, finalmente, lavarse los dientes con cepillo y pasta dental. Algunos expositores del tema admiten que es difícil mantener el aceite durante tanto tiempo en la boca, por lo que sugieren comenzar por períodos de cinco minutos hasta lograr adaptarse y poco a poco incrementar el tiempo de la práctica.

Los beneficios

Aunque no han sido comprobados por la ciencia, se ha reportado que luego de dos semanas de práctica sistemática de oil pulling se observan los siguientes avances en la salud:

Desintoxica el cuerpo: en la boca habitan infinidad de bacterias y toxinas que podrían afectar la salud general.

Refresca el aliento: la halitosis es causada por esas mismas bacterias y al desecharlas, el aliento se vuelve más ligero y limpio.

Blanquea los dientes: al reducir a la bacteria streptococcus mutans, se elimina la placa dental y los dientes quedan más pulidos.

Ayuda al cuerpo a manejar los cambios hormonales de una manera más eficiente: al tener menos toxinas en el organismo, la energía se canaliza hacia otros procesos más importantes.

Previene dolores de cabeza y migrañas causados por el estrés o intoxicación de cortisol.

Mejora la salud de la piel: al remover toxinas, el acné y otras condiciones de la piel suelen desaparecer.

Reduce la inflamación de las encías y de otros tejidos.

Incrementa la energía: debido a los ejercicios mandibulares que se realizan en su aplicación. Estos movimientos, cabe destacar, deben ser suaves y naturales, la idea no es quedar fatigados, sino energizados.

Ayuda a sobrepasar la resaca por consumo de alcohol.

Brinda claridad mental y reduce el insomnio: por el mismo hecho de desintoxicar el cuerpo, estas funciones se benefician.

Apoya la función del riñón, quien es el encargado de eliminar desechos del organismo a través de un proceso de filtrado. Al comenzar la desintoxicación desde el comienzo del tracto digestivo, los riñones no se sobrecargan de trabajo, aumentando su salud y su vida útil.

La lógica

La boca es el orificio más grande de nuestro cuerpo, por donde tienen acceso tanto nutrientes como patógenos. Aunque se tengan buenos hábitos de aseo dental, el hecho de pasar muchas horas con la boca cerrada (trabajando o durmiendo), fortalece la vida de las bacterias que allí habitan y el gran problema es que esas bacterias pueden pasar al torrente sanguíneo y afectar a otros órganos, causando enfermedades, que se pueden convertir en crónicas.

La publicación Dentistry IQ explica que los microorganismos bucales están compuestos por células simples que están recubiertas por una membrana de lípidos (grasa). Al introducir aceites naturales en la boca, los lípidos se atraen naturalmente y pueden ser expulsados juntos. Para hacer esto más gráfico, recuerda lo que ocurre cuando unes aceite y agua, por más que lo revuelvas, las gotas de aceite tenderán a unirse en una sola masa. Pues es eso lo que ocurre y por eso es tan importante, expulsar esa mezcla de nuestra boca, una vez que se unifique.

¿Qué aceites se pueden usar?

Las prácticas más ortodoxas solo incluyen el aceite de oliva, sin embargo, en la medida que se han descubierto las propiedades de otros agentes vegetales y tomando en cuenta la importancia del sabor, se han incluido otros aceites, siempre y cuando, se presenten en la forma más pura posible. Ellos son:

Aceite de coco: tiene propiedades antimicrobianas, mata bacterias, virus y hongos. Además, combate la inflamación por su bajo contenido de Omega 6 y alto Omega 3 (lo contrario a los aceites de girasol y sésamo).

Aceite de clavo: contiene eugenol, un poderoso antioxidante.

Aceite de orégano: contiene carvacrol, que combate bacterias, virus, inflamación y estimula al sistema inmune.

Aceite de menta: el mentol, su principal constituyente, refresca y vigoriza, por lo que previene la halitosis y calma dolores dentales y entumecimiento.

Aceite de canela: es un potente limpiador, antiséptico, antibacterial y anti hongo.

Aceite de tomillo: contiene cariofileno y canfeno, que tienen propiedades ansisépticas y antibacteriales, que previene las infecciones bucales.

Aceite de tea tree: contiene cineol y propanol que reduce la placa dental y es un desinflamatorio natural.

 

“Esa moda loca de Hollywood”

Esto es lo que ha declarado la Asociación Dental Americana sobre el oil pulling, donde alega que no existen estudios científicos serios y rigurosos que demuestren que el enjuague bucal con aceite reduzca las caries, blanquee los dientes o mejore la salud bucal y general.

Hace énfasis, además, en que los estudios que se han realizado al respecto existen deficiencias muy significativas en cuanto a sus planteamientos y deducciones.

Por su parte, las publicaciones International Journal of Tuberculosis and Lung Disease y Official Journal of the American Academy of Pediatrics informan que se han reportado casos de neumonía lipoidea o neumonía por colesterol (enfermedad causada por el cúmulo de lípidos en los alvéolos pulmonares), diarreas y otros males estomacales asociados a la práctica del oil pulling.

La literatura que defiende esta técnica, no solo no advierte sobre estos efectos secundarios, sino que además, asegura que los resultados se obtienen en muy poco tiempo. El mismo Dr. Karach, sin ofrecer grandes pruebas, aseguró haberse curado de sus enfermedades crónicas (osteoartritis y afecciones sanguíneas) en solo tres días. Otras posturas más moderadas, indican que es irreal esperar que en solo tres días, el oil pulling sea capaz de curar enfermedades crónicas y temen que esta creencia pueda desmotivar a las personas que incursionan en esta práctica y no obtienen los mismos resultados.

Para ellos, es mejor enfocarse en los hallazgos científicos sobre los beneficios de los enjuagues bucales con aceite, que son: el combate contra las bacterias y la desintoxicación, aunque esto lleve más tiempo del prometido por su difusor.

Concluyen que el oil pulling no es el único responsable de la salud. Las personas deben, además, tener hábitos de alimentación y actividad física que promuevan el bienestar.

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