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¿Pueden los parásitos “estresar” nuestro sistema inmune?

dolorabdominal
23/08/2018
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TEXTO: MERCEDES PHELPS | FOTOGRAFÍA: SALUDMOVIL.COM

Los parásitos pueden generar serios problemas en nuestro sistema inmune. Su presencia en el organismo nos hace más vulnerables y desata una serie de malestares que generan estrés 

Cualquier definición de parásito dice que se trata de “un organismo animal o vegetal que vive a costa de otro de distinta especie, alimentándose de él y depauperándolo sin llegar a matarlo”. Es decir, es como si alguien llegara a tu casa sin ser invitado y decidiera vivir ahí por unos meses -sin tu autorización- y empieza a comerse tu comida preferida, ensucia los platos, el baño, no lava, no colabora, pone música alta, trae a otros invitados, poco a poco te roba espacios, duerme en tu cama y tú en el sofá, invita a otros para quedarse también y no colaboran. Esta situación se convierte en todo un estrés.

Cuando tenemos en el intestino estos “invitados” que no colaboran y aumentan en cantidad pueden resultar bastante dañinos, ya que el 70% de nuestro sistema inmune se encuentra en el tracto gastrointestinal; es decir, un ejército inmunológico listo para combatir cualquier intruso. Así empieza una guerra que en nuestro cuerpo es inflamación y estrés porque, aunque no lo creas, ¡la mayoría de los parásitos sí estresan a nuestro sistema inmune!

Los parásitos patógenos no solamente nos roban macro y micronutrientes, que además de ser esenciales para nuestra salud son también necesarios para nuestro sistema inmune, sino que son lo suficientemente estresantes como para detonar enfermedades autoinmunes. Igualmente, también pueden activar la liberación de histaminas, provocando reacciones alérgicas (Christine Schaffner, ND)

De esta manera, aparece el círculo vicioso porque entre más estrés más cortisol, que activa reacciones inflamatorias en el organismo; más se ve afectado el sistema inmune y aparecen con mayor frecuencia las enfermedades autoinmunes. Incluso se ha reportado bruxismo (mandíbula  apretada) durante el sueño, insomnio, bolsas en los ojos, picazón en el pompis y antojos de alimentos específicos en individuos infectados debido el estrés que esto genera en el cuerpo. (de Amy Myers, MD; Dale Kelly DC)

Además, los parásitos absorben metales pesados, por lo que si tienes una infección es muy probable que también se estén acumulando toxinas o metales como el mercurio que ocasionarán daños inclusive a nivel de la salud mental. (de Jay Davidson, DC, PScD).

Los parásitos también pueden alojar a otros virus y bacterias, razón por la que, si tienes una infección viral y/o bacteriana debes, obligatoriamente, comenzar a remover los parásitos, pues los virus o bacterias se pueden reproducir dentro de ellos (los parásitos)y la infección continuará.

Es importante que realices chequeos periódicos. En exámenes comunes de heces es poco probable que encuentres parásitos porque tienen una enzima que los auto-destruye y dificulta su detección; por ello, los exámenes deben realizarse con las heces frescas, sin esperar más de 20 minutos o hacer exámenes más especializados. Asimismo, una buena idea es realizar muestras seriadas y prestar atención a los síntomas mencionados.

Te sugerimos realizarte exámenes de sangre en los que determinen presencia de otras toxinas y metales pesados que puedas estar acumulando debido a parasitosis.

¿Qué falló en mi barrera de defensa intestinal para que estos intrusos se hayan quedado?

El cuerpo humano tiene varias barreras que pudieran ayudar a protegernos de parasitosis como el pH estomacal, cuyos niveles son idealmente ácidos para impedir el crecimiento de estos patógenos; las enzimas salivales y pancreáticas:, que actúan después de los ácidos gástricos para seguir digiriendo y cortando el alimento en nutrientes absorbibles; y la bilis, que puede actuar en las membranas de los parásitos pues tienen ácidos grasos que pueden ser emulsificados por esta y una microbiota intestinal adecuada que pueda impedir el crecimiento desmedido de estos microorganismos.

Asegúrate de que estas barreras naturales del cuerpo hagan su trabajo, por lo que es de vital importancia que:

  • Comas en un ambiente que permita la adecuada secreción de todos estos jugos digestivos sin estrés, pues el estrés psicológico y la digestión son antagónicos (esto incluye comer frente a pantallas).
  • Asegúrate reponer con  “alimentos amigos”, removiendo los “alimentos enemigos” que causan sensibilidades, para que no se produzca un “intestino permeable”, puerta de entrada de todos los microorganismos patógenos y todas las enfermedades.
  • Potencia tu proceso digestivo con enzimas digestivas.
  • En caso necesario, repone con hierbas que ayuden a remover los parásitos como son  la dormilona, la mimosa púdica , el té de orégano, en las dosis adecuadas.