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Infografía | 101 venezolanos han muerto tratando de huir de la crisis

Foto: Luis Robayo | AFP
28/06/2019
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FOTO: ARCHIVO EL ESTÍMULO

Por tierra, ríos y mares, los venezolanos han buscado dejar una realidad que los lleva al sufrimiento, el hambre, la enfermedad y la muerte. El Grupo de Trabajo de la Secretaría General de la OEA sobre la migración de Venezuela, que coordina David Smolansky, documentó que 101 venezolanos han muerto a consecuencia de huir del país en busca de una mejor calidad de vida. “Han fallecido porque sus pequeñas embarcaciones han naufragado, han tenido un accidente vía terrestre o se han ahogado en el río Táchira”.

No incluyó a las personas que sufren durante el cruce de los páramos andinos como el de Berlín en Colombia. Las causas de la migración, explicó Smolansky son la crisis humanitaria, el colapso económico, la violación sistemática y generalizada de los derechos humanos, las reiteradas fallas en el suministro de servicios básicos y la violencia generalizada.

Las cifras presentadas por Smolansky, durante la 49 Asamblea General del organismo que se lleva a cabo en Medellín, son devastadoras. Actualmente son 4 millones de migrantes y refugiados venezolanos. “Es el flujo de migrantes más grande de la región, el segundo del mundo solo superado por Siria, país en guerra durante más de 8 años”.

La dictadura de Nicolás Maduro ha llevado a una de las peores crisis humanitarias del mundo, la mayor que haya visto el continente americano. Para el 15 de junio el número de venezolanos contabilizado por los gobiernos de la región y las oficinas de la Organización de Naciones Unidas se distribuyen de la siguiente manera:

No hubo cifras de Estados Unidos, España, Italia y Portugal, aunque ahí también hay un  contingente importante de venezolanos. “En términos relativos la población más alta del país está en estas islas, 15% de la población de estas islas hoy son migrantes venezolanos.

En términos absolutos Colombia, Perú, Chile y Ecuador reúnen el 67,5% de los exiliados y refugiados en el mundo, son 2.700.000, en la región representa 90%”, dijo. La diáspora señaló Smolansky se exacerbó con el aumento de la mortalidad infantil 35%, la mortalidad materna 65%, y la escasez de medicina de 88%.

La inseguridad alimentaria también ha causado mella en la población 50% de mujeres embarazadas tienen desnutrición moderada o aguda y 8 de cada 10 personas, ha perdido peso y el mismo número no tiene acceso a tres comidas diarias, un tercio de la población necesita ayuda humanitaria.

Smolansky señaló que Venezuela es uno de los países más violentos del mundo y se han asesinado a más de 130.000 personas en los últimos 5 años. La violencia fue uno de los factores que impulsó la primera ola de migración venezolana durante el gobierno de Hugo Chávez.

Afirmó que el país es uno de los más represivos de la región con más de 15.000 detenciones arbitrarias desde 2014 hasta la fecha.

“Hay tortura, censura y control social”, dijo.

Además se refirió a la hiperinflación que supera el 1.000.000% y para final de año más de 10.000.000%. Agregó que todas estas razones indican que no es una migración económica ni voluntaria, sino forzosa. Y una de las cifras más impactantes es que para 2020 y de continuar así Venezuela podría haber perdido más de un tercio de su población, pues se podría llegar a 7.5 u 8 millones de refugiados de continuar la crisis.

Recomendaciones

Al presentar el “Informe del Grupo de Trabajo de la Organización de los Estados Americanos para abordar la crisis de migrantes y refugiados venezolanos en la región”, Smolansky propuso la creación en Latinoamérica de una tarjeta de identidad regional para facilitar el desplazamiento de quienes huyeron del país.

“También en nuestras recomendaciones hacemos un llamado a los miembros permanentes y también observadores a no hacer una ninguna deportación de venezolanos que lleguen en condiciones vulnerables, sin antecedentes penales ni haber cometido delitos en los países receptores”, aseveró.

Denunció que en la frontera entre Colombia y Venezuela hay varios puntos de control de colectivos y ELN, en los estados Apure, Táchira y Zulia.  “Si 25% de los migrantes usan trochas y se le pide 1 dolar -si no son amenazados de muerte- en términos conservadores estos grupos irregulares hacen más de 10.000 dólares diarios o 300.000 dólares al mes.

Smolansky instó a usar la declaración de Cartagena de 1984 en el que se entiende por refugiado a la persona que huye de su país porque su vida seguridad libertad son amenazadas por la violencia generalizada, agresión extranjera, conflictos internos, violación masiva de derechos humanos u otras circunstancias que perturben la situación.

Agregó que dos millones de los cuatro millones de los migrantes están en situación irregular por lo que es necesario sean reconocidos como refugiados para garantizar su seguridad ante grupos irregulares, extorsión, trata y tráfico. “Es por ello que exhortamos se ponga en práctica la declaración de Cartagena”.

Ofreció otro dato de 460.000 venezolanos que han solicitado asilo solo 21.000 lo tienen. “Estados Unidos, España son los países con más solicitud de asilo y en el continente europeo solo los sirios superan a los venezolanos”.

Medidas necesarias

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, dijo en la presentación que los venezolanos dejaron su país para sobrevivir por una causa única: “la dictadura usurpadora (de Nicolás Maduro) que los ha apeado, no los ha atendido cuando están enfermos, que los ha perseguido y que viola los derechos humanos sistemáticamente”.

“La OEA, desde el Grupo de Trabajo, ha planteado repetidamente a los Estados miembros que adopten medidas que permitan el mejor trato a los venezolanos. Las posiciones firmes que han mostrado la mayoría de los países de la región respecto a la dictadura es directamente proporcional a su solidaridad de recibir migrantes”, detalló.

También hizo un llamado a toda la región a que reconozca al jefe del Parlamento, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela, algo que ya hicieron más de 50 países del mundo, para proteger a los ciudadanos.

“Es una manera de evitar las redes de extorsión y corrupción del régimen, que según lo refleja el Grupo de Trabajo, cobra hasta más de 1.000 dólares para sacar un pasaporte, lo que hace imposible que muchos migrantes y refugiados tengan dicho documento”, sostuvo