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Balas contra balones: futbolistas venezolanos asesinados y detenidos por protestar

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07/08/2017
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FOTOGRAFÍAS:; ROSALINDA HERNÁNDEZ

Ender Peña protestaba porque en su casa ya no alcanzaba el mercado, cuando al joven lo alcanzó una bala. Varias versiones indica que al joven futbolista de Lotería del Táchira lo asesinó el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro. No es el único caso de futbolistas que son atacados por fuerzas del Estadio. José Gustavo Leal, ficha de la Fundación Deportiva Puente Real, murió en circunstancias similares.

“Mi hijo era intachable, y me lo mató un tipo del Conas. Él quería un cambio para Venezuela. Desgraciadamente, aquí no tenemos gobierno, sino un poco de asesinos. Asesinos, es lo que son”, gritaba Rafael Peña, padre de Ender Peña, frente a las cámaras de medios locales, durante el velorio de su hijo, víctima de la represión mientras protestaba en el estado Táchira, el 30 de julio, día de las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente.

El progenitor sostenía, en la pequeña sala de una vivienda en obra gris, la franela de Lotería del Táchira, equipo donde jugaba su hijo, de 19 años. “Este era el delincuente que dicen ustedes que era mi hijo”, reclamaba. Esa prenda era su escudo ante las acusaciones del Estado, que ha calificado como “terroristas” a quienes, durante más de 120 días, han manifestado en contra del gobierno de Nicolás Maduro.

Voceros oficialistas han asegurado, en reiteradas oportunidades, que los grupos de manifestantes son financiados por integrantes de partidos de oposición. Pero en la casa de Ender, ubicada en el barrio Genaro Méndez del sector La Rotaria, no hay siquiera un teléfono celular para hablar con su padre. Tampoco alcanza la comida. Por eso protestaba el joven futbolista tachirense.

“Ender le dijo a su papá que saldría a manifestar porque estaba cansado de que su mamá hiciera colas para comprar comida. El sueldo de su papá ya no les alcanzaba para comer. Él valoraba su esfuerzo, y jugaba fútbol porque quería ayudarlos”, relata Alexis Carvajal, concejal de San Cristóbal, y amigo de la familia Peña.

 

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“Rafael (padre de Ender) se crio conmigo. Crecimos juntos. Él lo que ha hecho es trabajar toda su vida. Formó una familia que ha sido ejemplo para nuestra comunidad. Su hijo era un niño con valores, risueño, con luz en su alma. Hace poco conversamos, y me dijo: ‘Alexis, yo sueño con una Venezuela diferente. Quiero que mi mamá y mi papá tengan una buena casa, y comprarle a mi papá un carrito para que trabaje’. Ender era humilde, honesto y tenía un futuro por delante como futbolista, y este gobierno lo asesinó miserablemente. ¿Cómo es posible que no sientan ni un poquito de compasión? Yo desconozco a esta Fuerza Armada, que acusa de pertenecer a bandas delincuenciales a jóvenes talentos que sólo reclaman sus derechos”, afirma.

“Hoy, aún no sabemos quién le disparó a Ender, y a aquí se siente una melancolía colectiva. Le cegaron la vida a un deportista. Lo que ocurre en Venezuela hay que gritarlo al mundo. Que sepan lo que pasa aquí. Hay que decir la verdad, cueste lo que nos cueste. Ender y muchos jóvenes valientes han sido asesinados por oponerse a vivir en dictadura”.

En circunstancias similares, apenas dos días antes, fue asesinado José Gustavo Leal, de 18 años, mientras manifestaba afuera del liceo Alberto Adriani, en San Cristóbal, durante la instalación del Plan República. El joven, portero de la Fundación Deportiva Puente Real y estudiante de Ingeniería Civil, recibió un disparo en la cabeza por parte de un efectivo, desde el segundo piso del recinto escolar, aseguran testigos del hecho.

Juan García, presidente de la Asociación Única de Futbolistas Profesionales de Venezuela (AUFPV), lamenta la situación y asegura que respaldará la posición que tomen los atletas ante estos hechos. “Estamos muy preocupados por la situación actual que atraviesa el país. Es crítica. Lo que ocurre es bien alarmante. Lamentamos muchísimo lo que ocurrió en San Cristóbal. Más allá de ser o no futbolistas profesionales, esos muchachos eran futbolistas, y nos invade un profundo dolor”, expresó a El Estímulo. “Desde la AUFPV repudiamos no sólo las muertes de Ender Peña y Gustavo Leal, sino todas las que han ocurrido en el país. Estamos consternados. Los deportistas también están preocupados”.

Señala que el ente que preside contempla tomar medidas en los próximos días. “Sólo espero por los jugadores. Nosotros somos el canal regular para que ellos se expresen, y son ellos quienes deben tomar la iniciativa. Si quieren fijar su posición ante las muertes de estos muchachos, nosotros los apoyaremos. Que no les quepa la menor duda”, dice, y asegura que también evalúan tomar decisiones sobre las sedes de partidos en las regiones más afectadas.

“Desde Unión Deportivo Lara se comunicaron con nosotros por la situación que se vive en la zona donde se ubica el estadio. Si siguen los focos de violencia, tendremos que solicitar a la Federación Venezolana de Fútbol la suspensión de jornadas en los sitios más complicados”.

 

José Gustavo Leal Villasmil_Tachira fallecido_2807

Tras los hechos ocurridos durante la jornada de elección de la Asamblea Nacional Constituyente, que dejó un saldo de 16 asesinatos, corrió el rumor de que la Federación de Fútbol de Colombia había solicitado a la FIFA el cambio de sede del encuentro de eliminatorias contra Venezuela, pautado para el 31 de agosto en Pueblo Nuevo. Los sucesos provocaron también la suspensión del módulo de trabajo de la Vinotinto, que se llevaría a cabo en el Centro Nacional de Alto Rendimiento (CNAR), ubicado en el estado Nueva Esparta, el fin de semana pasado.

El equipo de El Estímulo intentó, en reiteradas oportunidades, comunicarse vía telefónica con Laureano González, presidente de la FVF, para conocer su posición. No se obtuvo respuesta.

“Ellos (la FVF) no se han pronunciado. Pero si Colombia va a pedir cambio de sede para su encuentro contra Venezuela es evidente que algo está sucediendo”, sentencia García.

“Cuando me trasladaron a Uribana se me derrumbó el mundo”

 

Edgar Rito, futbolista de Gran Valencia FC, estuvo detenido durante 14 días por “traición a la patria e instigación a la violencia”, aseguró su esposa al programa radial Balón en Juego, dos días previos a su liberación la noche del miércoles. El delantero fue apresado el 20 de julio por la Policía de Carabobo durante una protesta en la Urbanización El Trigal del Municipio Valencia, donde reside por su contrato con el equipo.

Edgar Rito vs Dvo La Guaira 2_1

No obstante, el jugador relató el viernes su versión de los hechos a El Estímulo, y desmintió que estuviese protestando durante su detención. “Me estaba quedando muy cerca de las manifestaciones en Valencia. Tenía que ir a comprar comida, y le pregunté al vigilante del edificio cómo estaba la calle. Me dijo que todo estaba tranquilo, y entonces salí. Iba caminando, cuando unos motorizados de la Policía Nacional y Policarabobo me pararon y me revisaron el teléfono. Me dejaron avanzar, pero menos de diez pasos adelante me detuvieron”, detalla Rito.

“Yo nunca había estado en una cárcel, ni nada parecido. Les dije que jugaba fútbol, y no me liberaron. Sin embargo, varios policías se disculparon conmigo. Ellos son humanos, y muchos sólo siguen órdenes. La mayoría de los funcionarios de Policarabobo me trataron bien, y hasta hablaban de deportes conmigo. A mí me preocupaba mi familia, y no poder estar a disposición del equipo”, comenta el atacante, cuya madre, esposa e hija viven en Maracaibo.

 

La Junta Directiva del equipo emitió el 30 de julio un comunicado afirmando que el jugador no sería desvinculado. “Desde el momento de la detención del jugador marabino, la junta directiva del plantel valenciano ha velado por la integridad del futbolista de 29 años de edad. Cabe destacar que Edgar Rito sigue perteneciendo, indiscutiblemente, a las filas del Gran Valencia Fútbol Club. En pro de conseguir una solución para el problema en cuestión, el equipo perico ha mantenido comunicación con la Asociación Única de Futbolista Profesionales de Venezuela (AUFPVV)”, exponía.

Hasta el 31 de julio, el delantero se mantuvo en Policarabobo, afirmó Bladimir “Pomponio” Morales, entrenador de Gran Valencia, al programa radial Conexión Goleadora. “A Edgar lo querían enviar a una cárcel militar, pero la situación del país no lo permitió. Está en Policarabobo. Nosotros hicimos todo lo posible para liberarlo, pero no lo permitieron. En este momento no hay abogado que le valga. Sólo le salva ser deportista”, aseguró el DT.

Después de más de 10 días de detención, a Rito le permitieron conversar por teléfono con su esposa el lunes 01 de agosto, señala el jugador. Esa noche lo trasladaron a la cárcel de Uribana, en el estado Lara. “Se me derrumbó el mundo. Fue de repente. Tenía mucho miedo, pavor, de estar en prisión”.

Dos días después fue liberado, a las 9 de la noche del miércoles. Ahora, el jugador espera que le asignen un régimen de presentación que, según él, podría ser flexible, por sus compromisos como futbolista. “La primera audiencia podría ser en dos o tres semanas. Esperamos que me den libertad plena”.

El zuliano lamentó también las muertes de Ender Peña y José Gustavo Leal. “Esa noticia me hizo sentir mucha tristeza. Yo viví lo mismo que ellos. Fui joven, y también entrenaba todos los días para ser futbolista y poder ayudar a mi familia a salir adelante”.

Rito no han sido el único deportista víctima de la represión. Atletas de diversas disciplinas forman parte de una larga lista de cuestionables detenciones: Yorman Guevara, gimnasta, fue apresado en el estado Carabobo, en mayo. Jonathan Lucena, beisbolista, fue herido con perdigones, y una delicada fractura en la tibia le impide continuar con su carrera. Carlos Cutarelli fue herido y detenido mientras trotaba, en Barquisimeto, y es acusado instigación pública y resistencia a la autoridad. Otros, como Gruseny Canelón (waterpolo), Ángel Moreira (aguas abiertas), Juan Pablo Pernalete (baloncesto) y Carlos Moreno (fútbol) integran, junto a Peña y Leal, una lista más lamentable, la de los asesinatos impunes.