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¿Carmelo o Bruno? La duda de la FIBA

FVB

De antemano aclaro que este no es un artículo jurídico, es de índole político. A veces lo político va de la mano con lo jurídico, pero no siempre es así (Ej. Venezuela). Nuestra opinión jurídica ya la hemos dado en el caso en cuestión.

Nosotros pensamos que la inclusión del CNE en las elecciones de la Federación Venezolana de Baloncesto (FVB) no fue como observador, sino que tomó decisiones claves en el proceso (padrón electoral, fecha de elecciones, cronograma electoral), que le correspondían a su propia federación, esto hace que haya injerencia y por ende no deban ser reconocidas estas elecciones. No obstante, como en el caso de Paolo Guerrero, la política puede gestar decisiones contrarias a la Ley y eso es lo que analizaremos a continuación.
¿Por qué la FIBA no ha apoyado categóricamente a Carmelo Cortez?

Lo cierto es que cuando ocurre una injerencia, inmediatamente la federación internacional interviene y amenaza con desafiliar y luego se rehúsa a reconocer lo que otras partes le están mandando.

La respuesta con Carmelo ha sido tenue. Mandaron unas cartas amenazando, pero luego no hicieron más nada. Con Rafael Esquivel en el año 2005, cuando demandaron sus elecciones en el TSJ la FIFA fue categórica, no solo envió cartas, sino que vino y amenazó con quitar la Copa América y habló con representantes del gobierno venezolano (Aristóbulo Istúriz).

En el caso del Comité Olímpico Venezolano en el año 2014, también el Comité Olímpico Internacional, reaccionó mandando cartas, hablando con responsables del gobierno venezolano y hasta comisionó al presidente del Comité Olímpico Español para que viniera a Venezuela. En ese momento Don Alejandro Blanco conversó con personas en la Sala Constitucional del TSJ, con el Ministro Pedro Infante y con el Vicepresidente de Venezuela en ese momento Aristóbulo Istúriz. En otros casos como boxeo y canotaje se ha hecho algo similar.

Entonces ¿por qué con Carmelo la respuesta ha sido tenue? En particular se conoce que Carmelo no ha apoyado mucho la política del presidente de la FIBA, Horacio Muratore, ha tenido algunos problemas a nivel continental con las pelotas oficiales de competiciones y hasta una organización continental que presidia desapareció. Actualmente, no viajó a los juegos en Cochabamba Bolivia y esto no sumó ya que demuestra inactividad.

Sus puntos a favor son políticos nuevamente: 1) Horacio Muratore no es el hombre que tiene las riendas de la FIBA, a pesar de ser presidente de esta organización, funge más como embajador que como presidente. El hombre clave es Patrick Baumann, su secretario general. Además, Horacio Muratore dejará la presidencia de la FIBA en 2019; 2)

Si FIBA reconoce unas elecciones organizadas por el gobierno venezolano generará gran incertidumbre con respecto a los demás países donde se abrirá una brecha para que ocurra lo mismo. Puntos en contra: 1) No ha hecho elecciones; 2) está paralizando varias áreas del baloncesto o colocando obstáculos; 3) Ha peleado con muchas personas en las organizaciones deportivas y no deportivas, gubernamentales y no gubernamentales venezolanas.

¿Por qué la FIBA no ha decidido entonces a favor de las elecciones de Bruno D’Adezzio?

Hay que comenzar aclarando que la respuesta diplomática fue que estaba revisando los documentos. Lo cual es cierto. SIN EMBARGO, normalmente nadie revisa muchos documentos de elecciones en las federaciones internacionales. ¿Qué significa esto? Significa que no confían en las elecciones hechas por el CNE. ¿En qué sentido? Nuevamente, en el que normalmente las federaciones internacionales revisan dos papeles y te reconocen casi que inmediatamente. Al no reconocerte inmediatamente significa que no tienen confianza en lo que hiciste.

Los puntos políticos a favor de Bruno D’Adezzio: 1) Carmelo Cortez ha detenido mucho del funcionamiento del baloncesto, no participó en Cochabamba y no es querido por el presidente de la FIBA; 2) No se ha presentado otro candidato ni hay otras elecciones hechas por lo que Carmelo Cortez cada día que pasa pierde legitimación; 3) El apoyo de las instituciones deportivas y no deportivas gubernamentales y no gubernamentales venezolanas. Puntos en contra: 1) Nadie cree que no había otra opción a que el CNE participara; 2) Si se reconociera va a generar costo político para los dirigentes de la FIBA generando incertidumbre respecto a la injerencia política con otras federaciones de baloncesto.

Entonces, ¿qué va a pasar?

No lo sabemos. Y allí viene la duda de la FIBA, parece que ellos tampoco lo saben. No obstante, en la próxima reunión del comité ejecutivo deberían elegir a alguien, y como vemos la decisión no se tomará en virtud de lo legal, por ello la duda de la FIBA se resolverá de forma política dejándonos saber si elegirán a Bruno D’Adezzio o a Carmelo Cortez.