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El miedo y la indignación recorren los andenes del Metro de Caracas

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20/08/2019
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FOTOGRAFÍA: DANIEL HERNÁNDEZ

Apagones, retrasos y ahora descarrilamientos han convertido al que una vez fue el transporte por excelencia de los caraqueños en una fuente de incertidumbre y angustia. 

“Sentí pánico al entrar al metro esta mañana” dijo Farida Vervuurt al hablar de la situación actual del Metro de Caracas. 

Farida es nativa de la isla de Aruba, pero llegó a Venezuela hace 45 años y afirma que ha usado el sistema de transporte subterráneo desde su inauguración en 1983. Tenía que usar el metro el lunes para trasladarse a su trabajo en el Hospital Pérez de León, pero estaba angustiada por la posibilidad de no llegar a tiempo a cumplir con su labor.

El motivo de su preocupación fue el accidente que ocurrió el sábado en la mañana, cuando un tren se descarriló en la estación Los Dos Caminos, lo que causó el colapso del sistema de transporte.

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Lennis Cortés, usuaria habitual del metro, le relató a El Estímulo su travesía del sábado. Planeaba abordar un tren en la estación Miranda, donde tuvo que esperar 45 minutos sin que se le diera respuesta o información sobre lo ocurrido. 

“Los parlantes de la estación alertaban sobre una falla en el sistema”, aseveró y agregó que nunca se le dijo a los usuarios que se trataba de un descarrilamiento. 

“Si dicen la verdad, uno toma sus previsiones”, expresó Cortés, quien tuvo que usar el transporte superficial para llegar a su destino. Denunció que los vehículos por puesto estaban saturados de personas y cobraban hasta 1.500 bolívares por el pasaje. 

 

Debido a la contingencia, el Metro de Caracas puso en funcionamiento el servicio del metrobús para cubrir las rutas principales, sin embargo, los usuarios aseguraron que este también presentó muchos inconvenientes e incluso fallas. 

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Deivis Salcedo indicó que el caos se mantuvo durante todo el día a pesar de que el accidente fue en la mañana. Denunció que se le hizo imposible abordar el metro en horas de la noche.

El descontento no se limita a lo ocurrido el sábado. Los usuarios manifestaron que el deterioro ha sido progresivo, y muchos de ellos han perdido la confianza en el sistema de transporte. 

Escaleras mecánicas averiadas; mínima cantidad de torniquetes en funcionamiento; falta de aire acondicionado y de higiene en las estaciones son algunas de las fallas que denuncian los usuarios del Metro de Caracas. 

Una joven de 28 años de edad comentó que tuvo que dejar su trabajo por los constantes retrasos del metro que le hacían imposible cumplir con su horario. Afirmó que para trasladarse entre las estaciones Petare y Chacao podía demorarse hasta una hora, y que hoy en día trata de usar el metro lo menos posible. 

Hay quienes prefieren usar transporte superficial, pero denuncian que no siempre es posible debido a la escasez de efectivo. Otros han optado por caminar largas distancias antes de correr el riesgo de no llegar a su destino. 

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Una usuaria de tercera de edad afirmó que ha utilizado el metro durante 30 años y que piensa continuar haciéndolo, pues no dispone de ningún otro medio de transporte para movilizarse. Sin embargo, asegura que el deterioro ha sido inmenso, notable y palpable, en especial al compararlo con los primeros días del sistema durante la década de 1980. 

La mayoría de los usuarios coincidió en una pregunta: ¿cómo puede funcionar un medio de transporte que no cobra por su servicio? Desde hace más de un año que el Metro de Caracas es prácticamente un servicio gratuito, en el que los usuarios no pagan pasaje y, si lo hacen, es una suma que no representa su verdadero valor. 

En 1991 el Metro de Caracas era reconocido como el Sistema de Metro más limpio y ordenado del mundo, un reconocimiento con el que los caraqueños solo pueden soñar en el presente. 

El día de hoy el metro es un reflejo de la ciudad por la que transita: víctima de la desidia y la corrupción, repleto de ciudadanos que día a día siguen perdiendo la esperanza en su funcionamiento.