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El negocio de robar bronce en Venezuela

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11/02/2019
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IAM VENEZUELA

En enero del año pasado, el equipo de la organización que trabaja por la documentación, valoración y protección del patrimonio cultural venezolano, Institutional Assets and Monuments of Venezuela (IAM Venezuela) se topó con una noticia que inició una investigación en 12 estados: la estatua a escala humana del poeta zuliano Udón Pérez ubicada en un liceo de Maracaibo había sido robada. Desde entonces y hasta la fecha, el grupo contabilizó un total de 6.812 piezas afectadas, lo que representa 2 millones de dólares en metales preciosos que pasan a ser vendidos

El sociólogo Andrés Sánchez dijo que “en las ciudades la memoria urbana se alimenta del recuerdo cotidiano, somos ciudadanos porque compartimos recuerdos comunes. Esta pérdida de identidad se traduce en muchas ocasiones en la anonimia que se registra a diario”, mientras, investigaciones de IAM Venezuela esclarecen que ladrones se han llevado de Venezuela 297 toneladas de bronce patrimonial.

La cotización de ese metal va en alza y se toma como referencia el precio promedio de 6 dólares por kilo de bronce fundido que se paga en Cúcuta, Colombia. Si los ladrones obtienen 297.000 kilos, se reporta que se hacen con un total de un millon setecientos ochenta y dos mil ciento ochenta dólares salidos de bronce conmemorativo venezolano. La investigación asevera que 40 bustos, 30 estatuas pedestres y una ecuestre, 7 campanas antiguas, cientos de piezas mutiladas, decenas de placas y relieves históricos y al menos 6732 lápidas funerarias le han robado a la memoria colectiva del país.

En cuanto al precio de cada uno, IAM Venezuela estimó que los bustos se venden a 652 dólares, la estatua pedestre en 3.300, la ecuestre en 27.000 y las placas y lápidas entre 55 y 220 dólares. La mayoría de las piezas que se roban no se quedan dentro del territorio venezolano, pues previamente fundidas pasan a Colombia, Aruba y Curazao, Trinidad y Tobago e incluso alcanzan al mercado asiático.

“Los criminales viajan por mar, atraviesan ríos y caminos verdes y hasta se montan en avión para llegar a Colombia, Trinidad y Tobago, Aruba, Curazao y el mercado asiático, donde comercian ilícitamente con las estatuas, bustos, accesorios, lápidas funerarias, aperos y demás piezas despojadas al patrimonio cultural venezolano”, se lee en la investigación.
Uno de los resultados que se obtuvo del trabajo fue que el occidente de Venezuela es la región más afectada por robos de patrimonios y esto se debe a que es una zona muy rica en monumentos y está a un paso de la frontera con Colombia. En cuanto al tráfico ilegal del material es la ciudad de Mérida “la principal víctima del pillaje patrimonial venezolano”.

También los cementerios

 

IAM Venezuela contabilizó un total de casi 700 lápidas robadas de sus tumbas, cada una de 20 kilos. En este caso, la venta se hace a 30 dólares cada una y según la gerente de servicios de Cememosa (Cementerio del Este), María Virginia Flores “los robos no han dejado de ocurrir, es una práctica común, diaria. Sí, se siguen robando las lápidas y estamos atados de manos en ese sentido”.

Lo que la junta directiva del cementerio caraqueño decidió fue reemplazar la totalidad de las lápidas de las 16.000 hectáreas del jardín con placas de granito negro y grabado en láser con dos máquinas de última generación, compradas en el exterior y esperando por la nacionalización, “el reemplazo no solo busca indemnizar a los deudos, sino garantizar la seguridad en el cementerio y evitar que persistan los robos”.

La administración del cementerio responsabiliza a los cuerpos de seguridad del Estado de que esta práctica continúe, “nosotros tenemos cuatro juicios abiertos contra grupos a los que capturamos cometiendo el delito de robo, pero nunca se concretan y luego de que el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) y PoliBaruta los detiene, son liberados a los 45 días”, contó Flores.

 

Para leer la investigación completa entre aquí