Newsletter

Recibe nuestro Newsletter con lo mejor de El Estímulo en tu inbox a primera hora cada día.

SÍGUENOS

El país, ese circo que nunca se establece

El circo3
08/05/2017
|
FOTO: CORTESÍA MARÍA LAURA BARRIOS

El más reciente texto de Lupe Gehrenbeck, El hijo del presidente, estará en la Sala Cabrujas hasta el domingo 21 de mayo, bajo la dirección de Gabriel Agüero. El montaje se vale de metáforas para hablar del país: ese hijo que se ha criado sin padre.

Ellos no están huyendo, pero pasan agachados. Como sin querer hacer ruido, para que nadie los recuerde. Ese circo que llevan a cuestas no tiene ninguna atadura más allá de sus miserias. Son unos olvidados.

Entre sus pertenencias –tan usadas que huelen a vacío– cuelgan zapatos y ropa. Unos viejos bombillos, un coche rojo del que sale Celenio, “el payaso del milenio”, un joven que tal vez está muerto.

En este ambiente roído van apareciendo personajes tristes, algo irónico para quienes dirigen un circo, el Circo familiar. Es esta la imagen que acompaña el más reciente texto de Lupe Gehrenbeck, que se presenta en la Sala Cabrujas de Los Palos Grandes, bajo la dirección de Gabriel Agüero. Las funciones serán hasta el domingo 21 de mayo.

El circo6

“El montaje se fue armando en función de lo que trajeron los actores y lo que aportaron los músicos. Uno aprende cosas nuevas en cada proyecto y cada uno es una oportunidad para poner a prueba lo que te da la experiencia”, afirma Agüero sobre el que se convierte en su tercer trabajo de dirección.

El hijo del presidente. Circo familiar trabaja temas como el embarazo adolescente, el abandono infantil, lo difícil que resulta a veces el amor, la intolerancia, la corrupción y la violencia. “Hay una gran pregunta que es el país. El país sin padre. Y esa ausencia es una sombra que está sobre cada personaje”, expresa el director.

La pieza sigue a estos personajes que se alimentan de la risa fácil, que se han acostumbrado a no pertenecer a ningún lugar. Entre ellos está Celenio, hijo de un hombre que llegó a ser presidente y a quien no conoció jamás.

En el juego participa también su madre, la mujer barbuda, que asume el doble rol de criar a un niño. “Tratando de solventar carencias, empiezan a difuminarse los papeles y responsabilidades en función de este hijo que en algún momento decide irse del circo. En la obra hay un montón de metáforas que pueden vincularse con el país”, agrega Agüero.

El circo2

El hijo del presidente. Circo familiar cuenta con música original e interpretada en vivo por Andrés Barrios y Bartolomé Díaz –de El Taller de los Juglares–; además de un elenco integrado por Verónica Arellano, Carolina Torres, Abraham Castillo, Martín Moreno y Mercedes Barrios.

 

El lugar del encuentro
Gabriel Agüero afirma con la voz tibia que lo más complicado de este montaje ha sido ensayar en medio de la crisis del país, que se ha agudizado en el último mes.

“La cabeza me da muchas vueltas y pensé mucho antes de estrenar una obra en estas condiciones. A veces me pregunto sobre las motivaciones y cuando se encienden las luces del escenario me doy cuenta de que se trata de juntar esfuerzos. Algo que creo importante hoy en día”, señala.

Estos días han sido para él –para el equipo, para muchos– días de cuestionamiento como artista y como ser humano. Agüero es cofundador de Deus Ex Machina, una de las compañías que decidió salirse del Festival de Teatro de Caracas que organiza Fundarte.

Es además uno de los creadores que ha llevado adelante la campaña “Salimos del Guaire limpios de conciencia”, en respuesta al mensaje publicado por el Ministerio de Cultura en su cuenta de Twitter, #AlGuaireLoQueEsDelGuaire.

Con esta etiqueta, la cartera que preside Adán Coromoto Chávez pretendía burlarse de los venezolanos que han tenido que lanzarse a ese río insalubre para salvarse de las bombas de gas lacrimógeno disparadas por los cuerpos de seguridad del Estado durante las manifestaciones de la oposición.

Agüero reflexiona:

“Hay que empezar a tomar decisiones. Nunca dejamos de trabajar, seguimos ejerciendo nuestro oficio. Es una profesión que se ha tornado difícil: nosotros nos presentamos a cuadras del sitio donde una tanqueta atropelló a unos estudiantes. ¿De dónde se agarra uno para continuar? Entonces uno vuelve atrás y entiende que el teatro es un encuentro. En este país hacen falta esos lugares para cuestionarse, hacerse preguntas, calmarse, porque a veces nos alteramos, nos frustramos, nos deprimimos y es necesario un respiro. Espero que esta obra sea eso para quienes se quieran acercar. Sabemos que es difícil, pero aquí vamos a estar para ser calma en el caos que reina en cada uno de los venezolanos”.

 

COORDENADAS:

El hijo del presidente. Circo familiar

Lugar: Sala Cabrujas, Los Palos Grandes

Funciones: viernes, 6:00 pm; sábado y domingo, 5:00 pm

Entrada: 2.000 bolívares (en efectivo)

El circo4