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En el Hospital Universitario de Caracas no tienen cómo hacer una radiografía

Hospital Universitario de Caracas
19/07/2017
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FOTO: ANDREA HERNÁNDEZ | EL ESTÍMULO

De 25 equipos de imagenología y radiología existentes en el Hospital Universitario de Caracas solo 3 están en funcionamiento. Las máquinas de rayos X, el mamógrafo y el tomógrafo acumulan polvo mientras los pacientes deben recorrer centros de salud en busca de uno que pueda garantizarle pruebas de diagnóstico básicas.

El Hospital Universitario de Caracas tiene capacidad para 25 equipos. Solo 3 funcionan en este momento. Pero eso no fue lo que dijo Luisana Melo cuando estaba al frente del Ministerio de Salud, en 2016, y se presentó ante las Naciones Unidas con cifras rimbombantes para maquillar la crisis de salud que atraviesa el sistema público nacional.

Entre sus “logros”, Melo aseguró que ese año se habían distribuido 68.644 equipos de diferente tecnología en todo el país. El estado de desidia del departamento de Imagenología y Radiología del HUC demuestra que la entonces ministra no dijo toda la verdad en el examen de Derechos Humanos.

Efraím Vegas, presidente de la Sociedad de Médicos Residentes, aseguró durante una protesta el 6 de julio, que tres casos de personas con heridas de bala habían sido referidos a otros hospitales porque no tenían cómo hacerle rayos X ni insumos para atenderlos. Las operaciones estuvieron suspendidas también por falta de anestesia.

El Clínico de la Universidad Central de Venezuela trabaja a 20% de su capacidad. La falta de medicamentos, la reducción de camas disponibles y de recurso humano, se completa con la inutilidad de casi todos los equipos de diagnóstico mediante imágenes.

De siete máquinas de Arco en C, que proporcionan imágenes de los pacientes en tiempo real mientras están siendo intervenidos, solo una está operativa dentro del pabellón.

“Por esta razón el área cardíaca no funciona como debería. El área de hemodinamia fue planificada en 2009 con uno de los convenios con la empresa Meditrón, pero no se ha ido a verificar los equipos. Están parados y cerrados”, denuncia Omar Arias, miembro de la Sociedad Venezolana de Protección Radiológica y de la Sociedad Venezolana de Física Médica.

Luego, de cinco equipos portátiles de rayos X, solo uno está apto para ser usado exclusivamente en la terapia intensiva.

El único mamógrafo tiene dos años dañado. El tomógrafo tampoco sirve, tiene más de seis meses parado por una falla con un tubo que el Ministerio de Salud no ha terminado de comprar porque debe hacerlo en el exterior y con divisas.

De los dos resonadores, uno está obsoleto y el otro funciona por períodos.

Los nueve equipos de rayos X convencionales, utilizados para la mayoría de los pacientes de traumatología, ginecología, urología e imagenología están completamente inutilizados.

“No pueden hacer radiografías básicas y menos para atender a pacientes politraumatizados. Son referidos a otros hospitales o van a clínicas privadas cercanas para resolver esos exámenes”, completa Arias.

 

Gerardo Salazar, radiólogo del HUC, admite que no tienen una estadística de los enfermos que deben ser referidos a otros centros por falta de máquinas para diagnóstico, pues como el servicio permanece cerrado ni siquiera llegan a tener contacto con los pacientes.

“Nos ofrecen equipos y dicen que los van a instalar, pero no nos dan información de cuándo será eso ni de dónde provienen. En el hospital tenemos uno de rayos X que no ha sido acondicionado por una falla eléctrica estructural del hospital”, explica.

Ni porque la tecnología operativa es reducida el Ministerio de Salud incumple con las normas de la Comisión Venezolana de Normas Industriales de proteger a los técnicos de la sobreexposición. “También violan la resolución 401 del propio ministerio que exige que los trabajadores deben recibir dosímetros para determinar su exposición a la radiación. En 2012 fue el último intento de cumplir con la dosimetría, pero no sirvió. En 2015 se hizo un mes y no se volvió a hacer”, denuncia Arias.

El físico médico advierte que el contacto exagerado con la radiación puede llevar a los trabajadores a desarrollar cáncer radioinducido. “Si no hay mecanismo de control no hay forma efectiva de garantizar salud de trabajadores”.

El Ministerio de Salud ha dicho en reuniones informales con el sector de radiología e imagenología que están ocupados en “resolver los problemas de la guerra económica” y que debido a las protestas opositoras no pueden movilizarse hasta las instituciones para hacer las reparaciones necesarias.