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Falleció el expresidente egipcio Mohamed Mursi durante una sesión en tribunal

EFE
17/06/2019

El expresidente de Egipto Mohamed Mursi, que gobernó el país entre 2012 y 2013 antes de ser derrocado por el Ejército en un golpe de Estado no sangriento, falleció hoy durante una sesión de un juicio contra él por espionaje, informó la televisión estatal egipcia.

La emisora publica no ofreció más detalles sobre las causas de la muerte del exmandatario islamista, que llevaba preso desde el 3 de julio de 2013 y fue sometido a múltiples juicios en este tiempo.

El primer presidente de Egipto elegido democráticamente en las urnas, el islamista Mohamed Mursi, falleció hoy tras seis años de detención casi en aislamiento y sin acceso a tratamiento médico adecuado, castigado tras su derrocamiento en el golpe de Estado militar de julio de 2013.

El exmandatario, de 67 años de edad, murió en un tribunal de El Cairo, donde estaba asistiendo a una sesión del juicio contra él por cargos de espionaje, en uno de los tantos procesos judiciales abiertos en contra del islamista después de su caída en desgracia.

Las autoridades no han revelado de momento las causas del fallecimiento, pero la Fiscalía General afirmó que Mursi se desmayó dentro de la jaula de los acusados y fue trasladado directamente al hospital, donde ingresó cadáver.

En un comunicado, el fiscal general, Nabil Sadeq, indicó que el preso llegó al hospital muerto a las 4:50 pm, hora local, y se comprobó que no había heridas recientes a la vista en el cadáver del fallecido.

La salud del exmandatario se había deteriorado durante los años de detención, la mayor parte de los cuales los pasó recluido en la prisión de Borg al Arab, ubicada en un paraje desértico al oeste de la ciudad mediterránea de Alejandría.

Desde ese centro penitenciario era trasladado a la capital en avión para comparecer en los juicios abiertos contra él y sólo en esas ocasiones se le pudo ver en los últimos años, siempre detrás de las rejas de la jaula de los acusados.

Su familia, así como organizaciones de derechos humanos, habían denunciado que Mursi estaba en régimen casi de aislamiento, no se le permitía recibir visitas ni tratamiento médico.

Amnistía Internacional aseguró en febrero que el expresidente sólo había recibido tres visitas desde que fue detenido tras el golpe de Estado del 3 de julio encabezado por el actual mandatario, Abdelfatah al Sisi.

Los partidarios de Mursi han responsabilizado de su muerte a las autoridades egipcias y la han calificado de asesinato.

Hoy las condolencias fueron difundidas a través de las redes sociales, procedentes en su mayoría de fuera de Egipto, de donde han ido saliendo los islamistas en los pasados años.

El Partido Libertad y Justicia, brazo político de los Hermanos Musulmanes, calificó de asesinato la muerte del expresidente y responsabilizó a las autoridades golpistas del martirio de Mursi.

Según uno de los abogados de la defensa citado por el partido, hoy Mursi dijo ante el tribunal poco antes de morir: “mi país es querido aunque sea injusto conmigo”.

Durante sus comparecencias ante el juez, el humilde profesor universitario que pasará a la historia como el primer presidente democrático tras la revolución egipcia de 2011, no dejó de reivindicar nunca su legitimidad como jefe de Estado.

Los dos países más próximos al gobierno de los Hermanos Musulmanes, Turquía y Qatar, expresaron su pésame por la muerte de Mursi y el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, lo calificó de hermano mártir.

El gobierno egipcio no se ha pronunciado aún sobre la muerte inesperada de Mursi, ocurrida mientras el presidente Al Sisi se encuentra de viaje oficial en Bielorrusia.

El Ministerio de Interior anunció que la Policía y las Fuerzas Armadas han elevado el estado de alerta y han reforzado la seguridad en las calles, y la vigilancia de plazas y lugares destacados.

En el centro de El Cairo y en la principal estación de trenes de la capital se reforzó la presencia policial, con vehículos blindados y personal antidisturbios, según constató Efe, pero la actividad ha seguido como un día normal.

A falta de saber la fecha en la que será el funeral y entierro, que según el islam debe llevarse a cabo en el menor tiempo posible después de la defunción, la Fiscalía anunció que se ha establecido una investigación forense para determinar las causas del fallecimiento, lo que podría retrasar la ceremonia.

Mientras tanto, su hijo Ahmed Mohamed Mursi le despidió con una breve frase en Facebook: “Padre, nos encontraremos ante dios”.