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FOTOS y VIDEO | Rodolfo Gerstl, el venezolano que convirtió la selva en libro

Rodolfo 1
02/11/2017
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FOTOS Y VIDEOS CORTESÍA: RODOLFO GERSTL @RODOLFOGERSTL

Rodolfo Gerstl tiene un pie en Madrid y otro en el Tepuy. La capital española lo tiene ocupado en el viejo continente, con la venta y distribución de su libro Angel, a Jump into the lost world (Ángel, un salto al mundo perdido). Un proyecto atrevido y ambicioso en el que a través de un espectacular ejemplar que recopila más de 100 fotos del Salto Ángel, el aventurero pretende mostrar a profundidad esa maravilla ubicada en Venezuela, en el Parque Nacional Canaima, nombrada por la Unesco patrimonio de la humanidad 

Gerstl es un caraqueño de pura sepa, que después de concluir sus estudios en economía y hacerse con un MBA en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), decidió cambiar los números por la libertad del cielo. Los saltos en paracaídas llegaron a su vida para darle un giro completo a su visión del mundo y sus expectativas. Rodolfo se convertiría en uno de los primeros “sky divers” de su país, quien  desde los comienzos de la década de los ochenta completó saltos  desde el Salto Ángel, el Kukenán y dentro de la Sima mayor del Sarisariñama.

“Estoy viviendo en Madrid, pero siempre tengo un pie en el Tepuy. Las imágenes, las páginas de mi libro, los videos, son todos elementos que me mantienen amarrado a mi país”, expresó con emoción.

 

Mientras estaba en segundo año de economía, entendió que la meta de terminar la carrera sería cumplida. La inconfundible voz del locutor Iván Loscher le susurraría planes de cambio a aquel estudiante incansable: “Estaba leyendo sobre las doctrinas económicas un domingo y en eso escucho a Iván en la radio diciendo ‘¿Quieres aprender a volar?’. No hicieron falta más palabras. Anoté el teléfono del anuncio y en ese preciso momento mi vida comenzaría a cambiar para siempre”. Así pasó las noches estudiando y los días en aviones en los que conoció a la adrenalina en primera persona.

Lo que comenzó como hobby se había convertido en pasión, en deporte y en competencias en varios países. Fue en este mundo de los paracaídas en donde Rodolfo escuchó hablar del “salto base”, una nueva modalidad que consistía en lanzarse en caída libre desde una montaña. Los americanos se aventuraban desde las verdosas montañas del Yosemite Park, en Estados Unidos y los noruegos retaban la adrenalina desde los fiordos. Los venezolanos no podían quedarse atrás. Es por ello que en los años ochenta saltaron desde el Salto Ángel. Era un grupo de 13 aventureros entre los que estaban Rodolfo Gerstl y su gran amigo Aníbal Dao (Loyola 70).

“A partir de ese momento comencé a mezclar el paracaidismo, los saltos y la aventura con la selva, me sentí atrapado por la naturaleza, por el verde, el azul, por el tepuy. El Salto me dijo al caer que debía volver. Este sería el inicio de toda una nueva vida”, recordó.

 

Desde entonces este aventurero no abandonó a esta selva que lo había enamorado. Acompañó a turistas, equipos de producción y rodaje de películas que venían en búsqueda de tomas de ensueño. Películas como Dinosaur (Dinosaurio) de Disney y What Dreams May Come (Más allá de los sueños) de Robin Williams fueron rodadas usando el verdor venezolano como escenografía, gracias a la guía de Gerstl.

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La selva se hace libro

La idea de este aventurero, dedicado al mundo perdido en Venezuela en perpetuar la fascinante experiencia y de convertir a la selva en un libro fue de su hijo mayor, Juan Andrés Gerstl. “En 2015 me dice ‘papá creo que es hora de pasar todo ese material audiovisual que tienes de tu mundo a un libro. Tienes que compartirlo, darlo a conocer’”. Para entonces los viajes a la selva con productores hollywoodenses o con turistas habían mermado. La situación del país se reflejaba en cada arista. Hacer el libro era una forma de llevar la selva a aquellos que ya no podían venir a ella.

“Seleccionar las fotos para mi libro, Angel, a Jump into the lost world, no fue cosa fácil. Estaba tan metido en ese sitio que para mí era complejo elegir la cascada más bonita. Cada espacio estaba colmado de recuerdos y la escogencia se hacía personal, limitante”. Como la objetividad no estaba asegurada en el proceso de selección, este apasionado excursionista buscó ayuda. Fue así como por la recomendación de su hijo Juan Andrés, un editor se sumó al proyecto. Manuel González Ruiz entró a las páginas de Rodolfo, tiempo después de culminar un proyecto fotográfico con el artista Carlos Cruz-Diez.

 

“Él vino para animarme y ayudarme a continuar. Me dio consejos para limpiar el archivo. A pesar de la limpieza profunda, cada vez que Manuel me pedía una cascada, se me hacía complejísimo darle solo una”. El editor además introdujo al equipo a su esposa Miriam Ardizzone, quien le dio forma al texto del libro, en base a su interpretación del estudio crítico “El ojo y el espíritu”, escrito por M. Merleau-Ponty en 1964. También se integró a la producción editorial la esposa de Rodolfo, Adriana Murzi, que de igual forma jugó un papel no menos importante: aportó la paciencia y el muro de contención en los momentos difíciles y sus  otros dos hijos Alejandro y Ricardo Gerstl que lo inspiraron a iniciar y continuar con su proyecto.

Se confiesa como solamente un traductor de esa maravilla llamada Salto Ángel. “Es un libro de fotografías y comienza con un prólogo corto escrito por Alba Revenga, el texto de Miriam Ardizzone  y de ahí adelante se abre paso a las imágenes en un viaje, sin descripciones. Al contrario, he dejado que cada estampa hable por sí sola. Escogí a Alba porque ella me conoce mucho y fue la persona ideal. Quería que se notara que el personaje no soy yo, es la selva, el Salto Ángel. El libro es para él, yo simplemente soy una persona que se me ha dado la oportunidad de estar ahí toda esta vida, que Dios me ha protegido para estar cerca”.

 

Las fotos estaban. Ahora venía la imprenta y la búsqueda de un financista para el proyecto. Es así como aparece Rostik (Rostislav Ordocsky- Tanaevsky Blanco), venezolano, y uno de los antiguos viajeros a los que Rodolfo les había enseñado las maravillas de la selva y quien rápidamente se animó a cubrir con los gastos del proyecto. “Me convertí en un experto en el área de impresión. El libro se hizo en cinco colores. El tipo de papel que escogimos fue de 170 gramos. Quedó espectacular, grande y pesado. Su cubierta fue hecha en un papel que es anti-rayas, así que el libro puede ser visto, leído y releído y no se va a marcar ni desarmar”, aseveró.

Libro 1

Después llegaron las ventas por Amazon. es y Amazon.com. “En esta plataforma para Europa, Estados Unidos, Canadá, México y Sudamérica he logrado colocar varios ejemplares. Espero que mi libro se convierta en el clásico libro de centro de mesa, que vigila tantas reuniones familiares”.

La energía de El Salto Ángel

Gerstl admite que algunos turistas antes de empezar los viajes se mostraban incrédulos y hasta subestimaban lo que iban a ver. “Me decían que no sabían qué tanto les iba a enseñar si ya ellos habían visto lo más bello, que ya habían recorrido todo el mundo, que habían estado en los mejores parques, en Australia, en La India, en Sudáfrica. Yo tenía que aguantarme el ‘cuentico’ pero ya en el primer acercamiento a la montaña se daban cuenta de que lo que habían dicho era un error, que este viaje era diferente, y que les iba a cambiar la vida”.

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Gerstl, con más de 30 años de experiencia en el mundo de la selva, cuenta que la energía del sitio es tan fuerte que cada vez que va siente la emoción de la primera vez, “porque ya sé que voy a presenciar algo nuevo, es un sentimiento que te da el sitio. La energía que sientes en el momento que tocas el Salto Ángel y se apaga por completo el ruido del helicóptero es indescriptible. Comienza a fluir una magia representada en cada color que la vista determina. Te sales del tiempo, aprecias formaciones que nunca antes viste, estás inmerso en un sitio con más de 2.000 millones de años de existencia”, puntualizó.

Coordenadas

El libro cuesta 50 Euros 0 60 Dólares y se vende por Amazon en Europa y América. En caso de que hayan personas interesadas en Madrid, pueden escribirle a su correo electrónico rgerstl@gmail.com para gestionar la venta de la publicación personalmente. En este caso las entregas pueden llegar a ser personales y venir con una dedicatoria incluida. Para más información pueden visitar su página web: www.rodolfogerstl.com o en sus redes sociales Instagram: @rodolfogerstl y Facebook: Rodolfo Gerstl.

Próximos pasos

.Con el libro listo y en manos de muchos, Rodolfo quiere un nuevo paso. Le entusiasma la posibilidad de exponer todo el material que ha acumulado, desde fotografías hasta espectaculares videos. “Quiero hacer una exposición en la que el espectador tenga una experiencia visual, que entre en las fotografías y los videos, que viva lo que admira”. Solo podemos esperar con ansias que el proyecto se concrete para este venezolano que ha encontrado en la selva la verdadera fuente de inspiración y que con su trabajo está haciendo que la fascinante naturaleza de Venezuela sea admirada y brille en el resto del mundo.