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Kevin Maitán, el nuevo “talento generacional” de Venezuela

Foto: Bravosdemargarita.com
03/07/2016
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FOTO: BRAVOSDEMARGARITA.COM

La fecha más importante del año para los talentos beisbolísticos que se desarrollan en el mercado internacional, el afamado Julio 2, trajo en 2016 un titular para el recuerdo venezolano: Kevin Maitán firmó con los Bravos de Atlanta por 4.25 millones de dólares adjudicándose el bono más grande de la historia para un criollo.

Atrás quedaron los $2.8 millones Adonys Cardona (2010), los $2.5 millones de Yorman Rodríguez (2008) y el difunto Víctor Sánchez (2011). Pequeños ahora lucen los $2.2 millonesde Renato Núñez (2010) o los $2 millones de Adys Portillo (2008).

El sábado, la promesa Maitán ha recibido oficialmente el tercer bono más millonario de talento internacional alguno, solo detrás de lo obtenido por los dominicanos Nomar Mazara en 2011 ($4,95 millones) y Jairo Beras en 2012 ($4,5 millones).

La razón que llevó a los Bravos de Atlanta a cortejar con semejante oferta a este carabobeño de 16 años parece ser resumida en una sola frase escrita por el reconocido periodista de Baseball América, Ben Badler: “Kevin Maitán luce como el próximo talento generacional de Venezuela”.

Talento generacional…

¿Cómo luce un talento generacional en pleno 2016?
En teoría hablamos de un jugador con unas capacidades que proyectan dominar el juego como pocos. En dos platos hablamos del “próximo Chipper Jones”. En la realidad hablamos de un campocorto ambidextro de 1,90 metros de altura con pasmosa habilidad para batear y que luce así en el plato:

Pero sus herramientas se extienden más allá de lo que hace con el bate. Maitán, joya de la academia venezolana de béisbol Martínez – Núñez (MN), es definido por diferentes scouts como el mejor talento descubierto en Venezuela desde Miguel Cabrera en 1999 por mucho más que solo su madero.

“Creo que se va a quedar en el campocorto por mucho tiempo. El trabajo de pies y la coordinación que tiene con el guante son realmente buenos para alguien de su tamaño. Además hace las cosas tan fácil que ya parece un jugador de liga invernal. Después de todo ha habido y siguen existiendo jugadores de su tamaño en el campocorto”, dijo un scout para la publicación Baseball América. Otros sin embargo, lo ven como un tercera base una vez que su cuerpo desarrolle la musculatura necesaria para demoler el pitcheo profesional.

Su velocidad tampoco es para desechar. El joven carabobeño realizó la prueba de 60 yardas 6,7 segundos, cifra nada despreciable para un jugador con el poder que los especialistas dicen que proyecta.

Todo ello, sin embargo, resultaría fútil sin la mentalidad ganadora necesaria para dominar el deporte. Eso, al parecer, no es el caso.

En primer lugar la joven ficha de los Bravos de Margarita narró que a los 12 años de edad decidió apostar todo por el sueño que hoy comienza a vivir dejando sus estudios a un lado. “Pasé tres meses peleando con mis padres porque yo me quería dedicar a esto”.

En segundo lugar, al ser el prospecto mejor valorado durante todo 2016 Maitán tuvo que lidiar con la presión de jugar sabiendo que cualquier error, lesión o actitud errónea hubiese podido impactar negativamente su promisoria carrera. Esa presión, evidentemente, fue manejada de manera efectiva haciendo posible la histórica firma de Julio 2, 2016.

“Tuvo toda la presión del mundo y la manejó”, dijo otro scout a Baseball América.

Esa presión, sin embargo, no desaparecerá con la firma. Ahora, como el bono más millonario de la historia del béisbol en Venezuela, como el heredero de Miguel Cabrera y como el próximo Chipper Jones, Kevin Maitán comienza su viaje en el béisbol profesional humanizando las esperanzas de una franquicia en reconstrucción y protagonizando el cuento de hadas preferido de la sociedad venezolana.

Los Bravos de Atlanta apostaron $4,25 millones a que ese viaje terminará con un final feliz. Apostar en contra conociendo eso resulta cuanto menos, temerario.