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La constituyente, una huida hacia adelante

010517 Marcha Chavista Shakira di Marzo
02/05/2017
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FOTO: SHAKIRA DI MARZO/EL ESTÍMULO (MARCHA CHAVISTA DEL 1 DE MAYO)

Este 1 de mayo el presidente Nicolás Maduro ha confirmado lo que algunos voceros de oposición habían adelantado. Maduro confirmó que amparándose en los artículos 347 y 348 de la actual Constitución Bolivariana de 1999, el poder ejecutivo convocará una “Asamblea Nacional Constituyente Ciudadana”. Más que una acción legal, este anuncio debe verse principalmente como una estrategia política que parece tener –de entrada- dos objetivos.

Por un lado, se busca reunir y reencontrar al chavismo a través de diversos frentes “comunales” y “obreros”, lo que podríamos calificar como la base de apoyo radical que aún mantiene Maduro (entre 20 y 30 por ciento de los votantes); por el otro, al presentar una acción supuestamente participativa que envuelve a fin de cuentas a todos los poderes, Maduro descarta cualquier escenario de que se efectúen en el país unas elecciones, en los próximos meses.

El chavismo acogotado por protestas en las últimas semanas, literalmente a lo largo y ancho del país, responde con lo que puede considerarse una huida hacia adelante. Intenta Maduro llevar el escenario político unos pasos más adelante, en un terreno en el cual de nuevo el gobierno pueda poner las reglas del juego.

Dudo de que todavía en Venezuela existan ingenuos que puedan dudar del apetito de poder que simboliza el chavismo hoy en el país. En el último semestre, una serie de acciones oficiales han cerrado el paso a la posibilidad de que la salida a la crisis venezolana pueda dirimirse en el terreno electoral, incluso con un Consejo Nacional Electoral (CNE) que abiertamente se manifiesta pro-gobierno.

Es sintomático el carácter de la respuesta política que le da el chavismo a la actual crisis, desencadenada por lo que la propia Fiscal General definió como una ruptura del hilo constitucional con las sentencias del TSJ que prácticamente anulaban a la Asamblea Nacional. La respuesta de la cúpula gobernante consiste en profundizar en el desconocimiento de la letra constitucional que dictó el Chávez originario de 1999.

El esquema esbozado por Maduro de una constituyente “ciudadana”, enfatizando los núcleos (obreros y comunales) para lo que en verdad serían elecciones de segundo grado, dejando entrever que de entrada un objetivo es acabar con la Asamblea Nacional, todo ello en su conjunto abona aún más la violación de la Constitución vigente.

Si se llegará a cumplir con este anuncio del presidente, en Venezuela se acabaría con la votación universal, directa y secreta que precisamente fue el marco en 1999 para escoger a los constituyentes, génesis de la nueva Carta Magna.

La propuesta de una constituyente, por otro lado, se inserta en la dinámica comunicacional. El chavismo es una máquina de producir acontecimientos, y se ha especializado en llevar a la opinión pública a discusiones que en no pocas ocasiones resultan meras distracciones. Sea eso, o que efectivamente impulsará con todos los hierros una ANC, el chavismo está jugándose una carta de peso.

Seguir en la tónica de bypass en lo electoral, junto a los ataques de la Asamblea Nacional, no hace sino profundizar en las causas que le han traído al estado actual de la crisis. Pero el chavismo también se ha caracterizado por no seguir el manual. Proponer la constituyente, en este momento, es un ejemplo típico de cómo responder a una situación de conflictividad con una acción que sube de escala el conflicto.