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La golpiza a Gianni Scovino

Scovino

El video es estremecedor. Cuando lo vi, ya había sido advertida de que se trataba de un joven con síndrome de Asperger, un conjunto de síntomas del espectro autista. Lo terminé a duras penas, porque cerré los ojos en varias ocasiones. Luego hice acopio de fuerzas para verlo completo, porque no podía denunciar sin saber exactamente qué estaba denunciando.

Esta acción de cobardía –y muchas otras más- de los funcionarios de la Policía y la Guardia Nacional Bolivarianas pasarán a la historia negra de los horrores en Venezuela. Porque aun tratándose de un joven sin una condición especial, no se justificaban de manera alguna la saña y la crueldad con las que fue detenido. Menos tratándose de alguien que ni siquiera opuso resistencia, sino que trató inútilmente de cubrirse.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, no sé si más funcionarios, fueron cayéndole al muchacho. Golpes en la cabeza, puñetazos en el estómago, patadas contra el cuerpo y el remate fue la tunda de porrazos con el escudo… Si ésos son los que nos cuidan, imagínense en manos de quiénes estamos. Sabíamos de la corrupción dentro de ambos organismos. Conocíamos las matracas y los robos, los chantajes y las extorsiones que practicaban y practican, pero esta violencia es de estos últimos años. ¿Cómo los forman, qué les dicen, qué órdenes obedecen para comportarse así?…

Me fui al Twitter a desahogar mi rabia y sobre todo, mi impotencia. Tagueé a Maduro –quien me tiene bloqueada- y pedí que retuitearan hasta que le llegara el mensaje. Copié al Papa y a Luis Almagro. Finalmente decidí taguear también al Defensor del Pueblo, quien me respondió que ya estaba encima del caso. He seguido los pasos del proceso y leí que había ocho detenidos. Yo espero que vayan a juicio, sean condenados y vayan a prisión. Pero mucho me temo que cuando bajen las aguas (que bajarán, porque en Venezuela un escándalo tapa a otro) los soltarán y quizás hasta los premien. Hay quienes aseguran que les pagan extra por reprimir más. Incluso he escuchado que los mandan de vacaciones a Varadero. No me consta que sea verdad, pero como ya hemos visto a represores y asesinos siendo felicitados, ascendidos y condecorados, no es de extrañar.

Y es que no sólo estos policías y guardias deberían ser imputados, juzgados y hechos presos, sino sus superiores. Porque nadie actúa de esa manera si piensa que no va a ser apoyado.

 

Otra posibilidad es que sean presos, que según dicen, Iris Varela ha incorporado a los cuerpos de seguridad del Estado. Las cárceles venezolanas son antros de degradación humana y nada extraña que los reos se comporten como lo hacen. Al perder la condición humana un ex ser humano se comporta como la peor de las bestias. Y esto lo digo con el perdón de las bestias, porque éstas atacan por hambre o para defenderse… no con el placer que vemos en las personas.

El caso es que como madre de una niña especial me siento directa y profundamente afectada por este caso. Estoy segura de que Gianni no podrá superar ese episodio. Que sufrirá de pesadillas toda su vida. Que su trastorno se profundizará porque la ansiedad y la depresión son partes de su cuadro clínico aun cuando no haya sufrido trauma alguno. Desde la distancia abrazo a sus padres, porque sé de primera mano cuán difícil es el camino.

Un gobierno que promulgó una ley de avanzada como es la Ley de Discapacitados, hizo como Chacumbele, él mismito se mató en su aplicación. El de Gianni Scovino no es el primer caso de torturas. Tampoco será el último, mientras mantengamos los mismos policías y guardias nacionales y sus mismos jefes.

Por fortuna nos enteramos del asunto, porque algún vecino tuvo la sangre fría y el tino de documentar el atropello. Y todas esas tropelías no hacen más que engrosar el expediente que terminará por llevar a sus jefezotes a La Haya. De eso no me queda la menor duda…