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La trascendencia será en horario de oficina

Pdvsa

Falta una fecha para que se definan los clasificados a la Liguilla del Torneo Apertura. Con Deportivo La Guaira, ya son cinco los equipos que están anotados en los play offs del primer semestre de competición, quedando solo tres cupos disponibles para siete cuadros que tienen opciones matemáticas (unos más factibles que otros) de clasificarse.

Estudiantes de Mérida, Lara y Táchira dependen de sí mismos para pasar al también mal llamado “octogonal”. El académico es el único que juega como local en la última fecha, recibiendo a Estudiantes de Caracas, equipo que solo batalla por sumar puntos de cara a la Acumulada.

Lara y Táchira tendrán que tomar carretera para defender a muerte sus puestos de acceso a Liguilla. El primero contra Metropolitanos (ya descartado) en el césped sintético de la Universidad Santa María de Caracas y el Aurinegro nada menos que a Puerto Ordaz, ante un Mineros que espera ya por el arranque del play off.

Los otro cuatro equipos, con diferentes probabilidades, (Aragua, Trujillanos, Portuguesa y Atlético Venezuela) deben hacer deberes y esperar otros resultados para aspirar a meterse entre los primeros ocho. Más allá de la evaluación del nivel del campeonato (bien bajito, estamos claros, pero eso lo analizaremos con más calma en otra columna), la emoción es enorme.

Los equipos clasificados se relajan. No lo digo yo, lo admiten los propios técnicos de los equipos. Así pasó con Zamora y Carabobo después de su pase. Sin tomar en cuenta si el formato premia o no la mediocridad (al día hay dos equipos opcionados con más derrotas que victorias o empates y saldo negativo de goles, lo que certifica la consideración de que este torneo ha sido equilibrado… pero para abajo), lo real es que la emoción se mantiene hasta el último día y hay que tener la calculadora, el lápiz, el papel y el borrador a la mano este viernes a las 3:30 pm para saber quiénes tendrán el privilegio de acompañar a Carabobo, Zamora, Caracas, Mineros y La Guaira en la siguiente fase.

Sí, un viernes, un día laborable en horas laborables, se definirá todo para siete equipos. Primero porque un imponderable como el proceso de votación presidencial se ubicó en el calendario justo en la última jornada y porque prácticamente ya no hay espacios para reprogramarla más adelante, tomando en cuenta la necesidad de apurar el final en vísperas del comienzo del Mundial de Fútbol. Eso obligó

Podrían haber sido todos los partidos a las 7:00 pm, ampliando quizá las posibilidades para que la gente se acerque al estadio después del trabajo (hay otro factor que la crisis hace que afecte a la asistencia como la disponibilidad nocturna de transporte público, realmente) y sea más un espectáculo definitorio para la gente que para nadie, pero cuatro estadios no poseen luz artificial, lo que obliga a todos, justos por pecadores, a cerrar la decisiva fecha en un horario más propio de un cafecito en la oficina que de un partido de fútbol.

Además, hay un añadido: Deportivo Lara jugará su decisivo partido de Copa Libertadores ante Corinthians en Cabudare la noche anterior a esta jornada decisiva. El jueves en el Metropolitano se jugará prácticamente todas las opciones de continuar en el certamen continental y al siguiente día, su pase a la Liguilla.

La directiva larense ya había solicitado a la FVF, antes de que se disputara la fecha 16, que el último partido ante Metropolitanos (en Caracas) se jugara el sábado 19 de mayo, un día después del resto de los encuentros.

La FVF, según informantes, habría ofrecido a Lara adelantar el choque para el miércoles 9 de mayo, día en que los crepusculares no tenían agendado ningún compromiso y la entidad rojinegra no aceptó el ofrecimiento. Los de Leo González cumplieron este fin de semana (derrotaron a Anzoátegui) pero el resto de resultados no se dio para que se clasificaran, por lo que ahora se complica el panorama para que puedan jugar el partido de la jornada 17 el sábado, conociendo ya cómo terminaron los demás partidos.

Llegaría a ese duelo quizá sabiéndose clasificado o también con necesidad de puntos para poder clasificar y sería una ventaja deportiva enorme que ya sepa el resto de partidos, privilegio que no pudieron disfrutar los otros seis equipos que se juegan todo el viernes.

Hay que ayudar y favorecer a Lara en su lucha por trascender en Libertadores. Es Venezuela quien está representada pero si ya la FVF le habría ofrecido adelantar su choque ante Metropolitanos la semana pasada y no lo hizo el club larense, será difícil que disfrute de un privilegio tal con tanto en juego.

Habrá que esperar al desenlace de esto en la semana, pero también es un exabrupto que juegue Libertadores un jueves y en menos de 24 horas dispute otro partido, vital además, a casi 400 kilómetros de casa. Consecuencias de un calendario mal programado.

Otra cosa: volvimos a ser espectadores de esa situación tan polémica que es que los jugadores apercibidos se hagan sacar la cuarta amarilla para pagar sanción la última fecha y llegar limpios a la Liguilla. Pasó con los tres jugadores que estaban encapillados en Carabobo y hasta uno vino del banco para buscar su cuarto cartón. No se puede criticar algo que no lo impide el reglamento pero la patada de Maurice Cova a un rival no fue deportivamente justificable para ser amonestado.

Los clubes habrían solicitado a la FVF que con el arranque de la Liguilla se eliminara el conteo de las tarjetas amarillas pero eso no fue considerado en el Reglamento de Competición del Torneo Apertura 2018, que se dejó ver apenas a falta de dos fechas para el final de las 17 jornadas.

Todo raro. Mucho de improvisación. Mucho de aquello de “como vaya viniendo, vamos viendo”. Suspicacias. Emociones. Ese es el fútbol que tenemos.