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La zona izquierda en emergencia

Fletcher

El fútbol tiene una máxima: si eres zurdo, eres bueno por naturaleza. La condición de jugar con la pierna y el pie menos habitual le da al futbolista siniestro un valor agregado en cualquier deporte pero en el balompié, lo hace realmente un aventajado sobre el resto porque nadie hace como ellos el mejor desempeño en su zona. Lo malo es que históricamente, han escaseado en la zona defensiva.

Hace ya tiempo que escuchamos el tema de la “crisis de laterales izquierdos”. Cuando uno organiza un once mundial ideal, las alternativas en todas las posiciones llegan a ser infinitas, pero al ubicar el lateral izquierdo, no salimos de Paolo Maldini o Roberto Carlos, como los mejores exponentes en la historia de ese rol.

Hoy día, encontramos pocos verdaderamente buenos. Marcelo, sin duda, es más destacado. En una posición (la de lateral) en la que los brasileños son maestros, destacan Filipe Luis y Alex Sandro, pero pocos más. Algunos sobresalen como el colombiano Frank Fabra, el español Jordi Alba, en su momento el ecuatoriano Walter Ayoví o el chileno Eugenio Mena. Ni Argentina ni Uruguay, las grandes potencias del continente, tienen un lateral izquierdo indiscutible. El campeón del mundo, Francia, tiene a un Lucas Hernández que después del Mundial volvió a ser otro nombre más en el concierto futbolístico.

Escasísimos son entonces, los laterales izquierdos de alto nivel. Por eso, el problema que hoy enfrenta la selección nacional de Venezuela no es para sí exclusivo, pero se agrava cuando se encuentran muy pocas alternativas. Edder Pérez, Miguel Echenaussi, Elvis Martínez y Jonay Hernández fueron, quizá, los últimos laterales zurdos naturales que tuvo la Vinotinto. Luego Jorge “Zurdo” Rojas (más volante que lateral) y Gabriel Cichero se acoplaron a una posición que no era la suya. Fernando Amorebieta también cubrió ese flanco cuando era central izquierdo de cabecera.

Durante el proceso Dudamel, se ha tratado de encontrar un jugador que se atornille en ese puesto pero pocos han dado muestras de tener la capacidad de hacerse indiscutibles. En los últimos cuatro partidos de la pasada eliminatoria mundialista, Rubert Quijada se erigió como un bastión en la posición. Sus buenos registros hacían pensar que por fin se había encontrado el jugador adecuado para la zona, pero luego del largo parón de actividades del combinado de mayores, aunado a algunas molestias físicas del monaguense y su asentamiento en clubes como central zurdo, lo ha vuelto a alejar de la órbita de la selección.

En esta vuelta a la actividad, el seleccionador ha mostrado sus intenciones en torno a la posición y parece que Rolf Feltscher volverá a ser el dueño de la posición. Sus condiciones físicas son envidiables para ganar en lucha y brega pero su habilidad no es tan ducha. Siendo un jugador de pie derecho, pierde enteros a la hora de marcar en perfil y salir jugando. Siempre tiene que hacer un movimiento extra para acomodarse al puesto y eso ha costado angustias en los partidos en los que ha estado, como el amistoso ante Colombia.

Evaluar a Feltscher no es solo determinar lo que puede hacer por ese duelo ante los cafetaleros. Ya ha tenido oportunidad de contar con confianza para ser titular y las dudas sobre su desempeño siempre fueron las mismas, amén de algún que otro partido en el que haya rayado a buen nivel. Puede cumplir, pero ante el exigente rango de los rivales en Copa América y en las próximas eliminatorias, urge encontrar quién sea capaz de competirle por el puesto.

 

Vista las dos últimas convocatorias, parece que Luis Mago, el joven de Carabobo, será el que asuma ese papel. Titular ante Panamá, donde quizá no tuvo mayores exigencias para analizar su desempeño, el oriental es un futbolista de muy buena proyección, cuyo momento no es el mejor, en comparación, por ejemplo, con lo que vivió en su club en el primer semestre del año. Es un lateral de gran recorrido con buena pegada y tamaño para ir de cabeza, pero que aún está construyéndose en movimientos tácticos.

Lo cierto es que es difícil encontrar un lateral izquierdo de nivel que pueda entrar en convocatoria. Afuera del país solo hay uno: José Hernández, quien ha despuntado como el jugador de su posición de mayor proyección, pero no ha sostenido su fútbol luego de salir del Caracas.

El subcampeón del mundo Sub 20, Eduin Quero, apenas toma continuidad con Táchira en los últimos partidos, pero sin rayar con la diferencia necesaria para ser llamado a la absoluta. Quijada sigue siendo opción, ya recuperado de su lesión. La participación de Caracas en Copa Sudamericana podría ser una de las razones por las cuales el jugador no haya sido tomado en cuenta, pero su físico (Dudamel gusta de convocar futbolistas con buen biotipo) y los últimos partidos que jugó como Vinotinto, le avalan.

En el campeonato nacional hay otro futbolista que está, incluso, por encima de Mago en cuanto a actualidad. Oscar González, zurdo natural de la posición, vuelve a tomar protagonismo con el líder Monagas. Es de los pocos laterales izquierdos que ha tenido continuidad con buen nivel en el torneo doméstico.

Domingo a domingo destaca bajo el mando de José Manuel Rey y pide a gritos una oportunidad. Dudamel ya le conoce: ha sido convocado a un par de módulos de selección. Habrá que considerar si el nivel mostrado a nivel local es suficiente para ser tomado en cuenta, pero el espejo de Luis Mago, quien incluso perdió algunos partidos su titularidad en el granate en detrimento de Richard Badillo, da a entender que puede ser considerado. Es que no hay más.

Las dudas siguen y las pruebas no son tales. Creo firmemente que estos partidos de preparación serían el escenario adecuado para observar opciones. También es cierto que ante las dudas, dar rodaje y minutos para ensayar y corregir errores es necesario y parece ser lo que hace Dudamel con Feltscher. El tiempo avanza y el 2019 se aproxima con su Copa América. Ojalá que de aquí allá ya Rolf nos brinde más convicciones que dudas.