Newsletter

Recibe nuestro Newsletter con lo mejor de El Estímulo en tu inbox a primera hora cada día.

SÍGUENOS

Maduro allana el camino para el regreso del voto manual

maduro

Chávez se burlaba de los hackers rusos, pero ahora sus “hijos” insisten en destacar las fragilidades del sistema automatizado. El viejo esquema puede ser más vulnerable, si no se aplican los controles y las auditorías vigentes

El régimen chavista va en contrasentido de todo lo que pregonaba en materia electoral. Si antes se inventaba comicios, hoy bloquea y suspende los que están pautados por la Constitución. Y lo último: ahora los promotores de las máquinas, están allanando el camino para el regreso del voto manual.

El presidente Nicolás Maduro está en campaña. ¿Su candidato? El viejo mecanismo de sufragio que en el pasado cuestionó el difunto comandante Hugo Chávez. “Es parte de los errores que cometimos en ese momento tan duro del 6 de diciembre, además, donde ocurrieron irregularidades extrañas, saben ustedes, donde no hay conclusiones todavía, hoy por hoy cuando vemos algunos estudios de expertos internacionales de cómo se jaquean procesos automatizados en Europa, en Estados Unidos y de las decisiones que está tomando la Unión Europea contra los procesos automatizados electorales, nos damos cuenta que fuimos víctimas o hemos sido víctimas varias veces de procesos de jaqueo interno”, manifestó el Jefe de Estado el 20 de febrero en la segunda reunión del Comando Central Bolivariano del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)

En la clausura de la Expo-Venezuela Digital 2017, el 31 de marzo, el mandatario volvió sobre la misma inquietud: “Yo se lo escuché por primera vez a Cristina (Fernández de Kirchner, expresidenta de Argentina) hace dos años, con toda la tecnología que hay ahora, decía Cristina, jaquean el teléfono, jaquean todo, le jaquean a uno hasta los ojos, ¿no pueden jaquear los sistemas electorales automatizados que tienen los distintos países?, preguntaba Cristina. Y yo me hago la misma pregunta, ¿es que no pueden jaquear?, si son capaces de jaquearlo todo, compadre”, expresó el Jefe de Estado en la clausura de la Expo-Venezuela Digital 2017.

En su arremetida contra las supuestas debilidades del voto automatizado, Maduro ha encontrado un aliado en el alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, antiguo jefe del Consejo Nacional Electoral (CNE). Rodríguez no solo se ha encargado de alertar sobre la amenaza que representaría el llamado Big Data – almacenamiento y gestión a gran escala de datos en el mundo digital- para manipular la voluntad de los ciudadanos, sino que con sus denuncias de “fraude” en las elecciones parlamentarias sembró dudas acerca de la fiabilidad del sistema que él mismo contribuyó a instaurar.

El líder de la revolución chavista insiste en la vulnerabilidad de las nuevas tecnologías. “De manera muy sencilla se le meten al teléfono que quieran, de cualquiera de ustedes. Son sistemas que corren por Internet, muy sencillos, que pueden espiar cualquier cosa”, comentó el 2 de abril en su espacio dominical.

En paralelo al discurso que asoma el fantasma de los hackers, en la realidad existe un hecho concreto: el CNE mantiene una deuda que supera los 100 millones de dólares con la empresa Smartmatic, indicaron fuentes del organismo. Por otra parte, en noviembre pasado el Tribunal 2° Superior del Trabajo del Área Metropolitana de Caracas decretó el embargo preventivo de los bienes y acciones de la empresa por un conflicto laboral. Luego de conocer la medida judicial, la compañía emitió un comunicado mediante el cual aclaró que “cuenta con plena capacidad para dar cumplimiento a todas sus obligaciones laborales, comerciales y de cualquier otra índole”.

El gallo del arañero

 

Chávez dedicó uno de sus “cuentos del arañero” a las trampas que, a su juicio, se cometían bajo la sombra del voto manual. “Los únicos testigos que había allí eran adecos y copeyanos. Los partidos de izquierda no tenían dinero, si acaso tenían testigos aquí en Caracas (…) el llamado Consejo Supremo Electoral todo era adeco y copeyano (…) entonces iba alguien anotando en una pizarra, y ellos anotando en el acta que mataba los votos: AD, Copei, AD, Copei. De repente salió por allá un gallo rojo, algunos votos del Partido Comunista salían. A mí me indignó porque hasta se burlaban. Uno de ellos decía: ‘Kikirikí, un gallo’ (…) Entonces decían: ‘Kikirikí te toca a ti’ (…) Entonces el gallo terminaba siendo adeco”.

El 28 de diciembre de 2011, el fallecido mandatario sentenció que “aquí en Venezuela es imposible hacer fraude” y agregó: “Andan diciendo (la oposición) que ya el CNE está comprado por Chávez, que se está preparando el fraude, que voy a traer unos hackers rusos”. Tratando de marcar diferencias con la denominada IV República, señaló que en el pasado “votaban hasta los muertos. Ahora eso se acabó, todo es automático y hay auditorías antes, durante y después de las elecciones”.

En medio de ese furor que existió por la tecnología, la mayoría oficialista en el Parlamento aprobó una Ley Orgánica de Procesos Electorales que en su artículo 121 estipula: “El sistema previsto para el funcionamiento de la Mesa Electoral y el acto de votación será automatizado y excepcionalmente será manual cuando lo determine el CNE”. Lo mismo establece el 141 para el sufragio y el 144 recalca que “el acto de totalización será automatizado. El sistema deberá procesar todas las actas de escrutinio”.

 

Misión ¿imposible?

 

El ex rector del Poder Electoral, Vicente Díaz, advierte que en principio “el voto manual es más manipulable y menos auditable” que el automatizado; sin embargo, sostiene: “la solidez de un sistema la dan los controles, no que sea manual o automatizado. La ventaja del automatizado es que los controles son mucho más sencillos, si el sistema está bien planificado”.

El dirigente de Primero Justicia, Juan Carlos Caldera, coincide con la apreciación de Díaz. “El problema del sistema actual (automatizado) es el ventajismo, pero el voto del elector es respetado, tal como lo demuestran las auditorías”, subraya este representante de la Unidad ante el CNE.

Un sector de la oposición cuestiona la transparencia de las “maquinitas” y en ocasiones ha exigido el retorno al voto manual, pero Caldera enfatiza que “después del referendo revocatorio de 2004, se creó un sistema de auditorías que generan garantías”. “Nuestras denuncias tienen que ver con el ventajismo, las agresiones y el ataque contra nuestros testigos, pero no sobre un posible fraude electrónico”, recalca.

El portavoz de PJ estima que “bajo estas condiciones de violencia y chantaje que impone el Gobierno, el voto manual es más vulnerable que el automatizado”. En esa misma línea, Díaz alerta que “pasar al sistema manual puede convertir a cada mesa en una batalla campal. Serán 40 mil puntos de conflicto” en todo el país, con la intervención de los colectivos chavistas y la Fuerza Armada Nacional.

No obstante, el antiguo directivo del Poder Electoral cree que Maduro no se atreverá a dar este paso. Primero, sustenta su hipótesis en motivos legales: desandar el camino automatizado exige reformas legales, reglamentarias y hasta de cultura organizacional. Luego, expone razones políticas y prácticas:

1)      Toda la estrategia de misiones, censos y controles descansa en manejar el miedo a perder beneficios vinculados con la afiliación y la lealtad. El voto automatizado es el eje de esa estrategia.

2)      El oficialismo ha vendido tan intensamente al mundo y sus partidarios la solidez del sistema automatizado, que ya ha sido asimilado por ellos como parte de su patrimonio cultural.

3)      La desconfianza intrachavismo es brutal. Estando yo –revela Díaz- en el CNE, había fracciones del chavismo que se me acercaban pidiéndome que no permitiera que les hicieran trampa en sus elecciones internas, y el voto electrónico era el único elemento que les daba cierta confianza. Su eliminación les generaría un serio problema de cara a sus primarias internas.

A pesar de apostar por la continuidad del voto automatizado, Díaz admite que nada puede descartarse y subraya que “un cambio tan radical agudizaría las sospechas frente al CNE, persiguiendo aumentar la confusión y la abstención opositora”.

escorts london