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Opinión | Hombre en la luna

LUNA13
27/07/2019
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FOTOGRAFÍA: ARCHIVO

Hace pocos días se cumplieron 50 años de un hito histórico, no solo para un país, sino para la humanidad entera. El 20 de julio de 1969, el hombre puso por primera vez un pie en la superficie lunar. Uno no puede imaginar una frase mas significativa para ese momento, que la que pronunció Neil Armstrong al momento de bajar del modulo lunar “Eagle”: “Un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad”. Sabiendo Neil Armstrong que sería el primer hombre en pisar la luna, la había escrito antes de partir.

Buzz Aldrín, sería el segundo hombre en pisarla. Después que Armstrong comentara “Una vista magnifica ahí afuera”, Aldrin agregó una frase que también se haría famosa: “Magnifica desolación”. El enfrentamiento con el silencio absoluto, con la inmensa pequeñez de la humanidad ante el infinito. Un silencio inquietante, y al mismo tiempo trascendental.

Pocos años después del famoso discurso de John F. Kennedy, del 12 de septiembre de 1962, en el que prometió que al finalizar la década los Estados Unidos pondrían un hombre en la luna, nacería el programa Apolo, que con 22 misiones, 18 de ellas exitosas, lograron colocar a 12 hombres en la Luna. En esa oportunidad Kennedy señaló: “Elegimos ir a la Luna. No porque sea fácil, sino porque es difícil”.

Lo que es cierto, es que no solo la ciencia y la tecnología jugaban un papel determinante en la misión a la luna, sino la carrera espacial, una de las tantas que se habían iniciado entre los Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría, y en la cual el impacto psicológico de alcanzar la cima, sobre la contraparte del conquistador de horizontes, generaría efectos devastadores.

II

La luna, el segundo astro mas visible después de nuestra estrella, el sol, ha ejercido un influjo mítico, poético y simbólico en la humanidad, desde sus orígenes, hasta el día de hoy. Bella y temible, al mismo tiempo, femenina, y con influjos reales sobre el planeta y sus habitantes, del cual nació, no revela todos sus secretos. Como gira sobre su propio eje, al mismo tiempo que orbita alrededor de la Tierra, su lado cercano a la Tierra refleja en distintas fases la luz solar, mientras que su otra cara permanece siempre oculta al planeta.

El origen de la Luna no está determinado con precisión, pero una teoría con cierto nivel de aceptación es que hace 4 mil millones de años, un astro chocó con la Tierra y del impacto salieron disparados una enorme cantidad de escombros que después se fueron agrupando hasta formar la Luna. Allí sigue ella, llena de cráteres, por la falta de erosión, recordándonos siempre, que no solo por nuestra inmensa estupidez pudiera desaparecer la vida de la faz de la Tierra, sino también por un hecho de la naturaleza.

III

La Luna era la metáfora de lo inalcanzable, hasta que el hombre llegó a ella. Todavía es objeto de muchas teorías conspirativas que entretejen la posibilidad que el hombre nunca haya llegado a ella y todo haya sido un gran montaje de Estados Unidos, al mejor estilo hollywoodense, para ganar la carrera espacial. Hay un porcentaje de aproximadamente 7% de la población en los Estados Unidos (Encuestas Gallup de los 90), que no creen que el hombre haya llegado a ella.

Ciertamente, es una hazaña difícil de creer con la tecnología presente en los 60, muy inferior a la de un teléfono inteligente de hoy día, aunque las evidencias de la llegada del hombre a la luna son más que suficientes. Pero también es difícil de creer que el hombre sea capaz de poner en la luna un hombre, y al mismo tiempo exterminar a sus congéneres, como ocurrió en las guerras mundiales, como lo hizo el nazismo, o lo ha hecho el comunismo. o como ocurre todos los días en cualquier rincón de este planeta. Algunos agregarán también, al capitalismo.

Poner el hombre en la luna costó $20.000 millones, aproximadamente $ 153.000 millones actuales. ¿Se justifica todo ese gasto habiendo tantos problemas que atender o atenuar en el mundo? ¿se justifica volver a la Luna o conquistar Marte? ¿Es un gasto o una inversión?

Son preguntas difíciles de responder. Desde que el hombre existe ha sido un conquistador nato. Es de nuestra naturaleza la exploración y conquista de mundos. Ha sido un hilo conductor de nuestra historia. Somos una diáspora incansable que explora tierras y océanos, que conquistó la tierra con la agricultura y después construyó imperios, y un mundo global para vernos mejor las caras y tratar de entendernos un poco más.

La respuesta sigue siendo compleja. Todo depende de como se usen los recursos. También de si nos vemos en el futuro como un colectivo que progresa, no para preservar individualidades, sino para el beneficio de la humanidad entera, no solo para las generaciones presentes, sino sobre todo para las futuras. El tema del uso adecuado de los recursos, en función de objetivos claros, es vital para ayudar a responder. Por ejemplo, en Venezuela, con todos los ingresos de estos últimos 20 años, se hubieran podido ejecutar mas de 5 programas Apolo, se hubiera podido conquistar la Luna 5 veces, se hubiera podido eliminar la pobreza, o atenuarla, y ya vemos cual es nuestra fotografía. No la de un hombre ondeando una bandera en la luna, sino otra, otra más inquietante y perturbadora.