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Segunda mano: la nueva buhonería de la miseria

Las ganancias pueden llegar a los 1000 bolívares por día aunque a veces “no se vende nada”. Zapatos para damas y repuestos electrónicos son los productos más solicitados a estos vendedores ambulantes quienes concuerdan en la pésima situación económica que atraviesa el país en este inicio de año. 

Zapatos viejos, utensilios de cocina recogidos de la basura, prendas de vestir, repuestos electrónicos, cosméticos usados y hasta teléfonos celulares de cuarta generación, son algunos de los artículos que ofertan estos trabajadores informales en las calles de Caracas. Se trata de una modalidad hasta ahora inédita en el país, síntoma inequívoco de la alarmante crisis económica que castiga al ciudadano de a pie.

“Son cosas que yo recojo de la basura, las limpio, las arreglo y después las revendo” asegura “Tarzan” uno de los numerosos buhoneros que se apuestan en las afueras de la estación de Metro Miranda, en el Parque “Del Este”. Desde hace algo más de un año ha tenido que sustituir la mercancía comprada -al por mayor- por prendas de vestir y objetos usados. Una nueva dinámica de buhonería “autosustentable” que parece estar propagándose rápidamente entre los trabajadores informales del Área Metropolitana de Caracas.

“Esta raqueta de playa la vendo por 50 bolívares y este par de zapatos para dama en 100” son algunos de los artículos que exhiben Yolanda y “El Flaco” una pareja que se ubica a pocos metros, en la misma zona, con una variedad bastante amplia de objetos: juguetes, ollas, linternas, discos, libros, repuestos electrónicos y hasta ropa interior. “El Flaco” reconoce que “…ya no es lo mismo de antes” y que ahora les cuesta mucho más para poder cubrir las necesidades básicas y pagar el alquiler de la habitación que comparte con su esposa Zaida Fuentes.

Esto sin tomar en cuenta la persecución policial de la cual son víctimas: “Ellos vienen y nos piden lo que tengamos para dejarnos aquí, es una vacuna de 50 Bs. por día” denuncia Yolanda de la práctica diaria de algunos funcionarios de la policía municipal de Sucre.

Y la clientela no se hace esperar. Las ganancias pueden llegar a los 1000 bolívares por día aunque a veces “no se vende nada”. Zapatos para damas y repuestos electrónicos son los productos más solicitados a estos vendedores ambulantes quienes concuerdan en la pésima situación económica que atraviesa el país en este inicio de año. “Esto se lo llevo quien lo trajo…” remata “El Flaco”.