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Una sanación milagrosa eleva a Madre Carmen a los altares

beatificación madre carmen
17/05/2018
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FOTOGRAFÍA: ARCHIVO

El 20 de mayo de 2003, en medio de una intervención quirúrgica, en el hospital “Miguel Pérez Carreño”, la médico cirujano Trinette Durán de Branger sufrió una fuerte descarga eléctrica en su brazo derecho, producto de un cable sin protección que hizo contacto con la cama de operaciones. Como consecuencia del corrientazo, su brazo quedó inmovilizado con fuertes dolores. El diagnóstico médico fue atascamiento del nervio mediano y cubital desde la mano hasta la axila“Luego de dos meses de sufrir dolores intensos y tras ser evaluada por más de 20 colegas, decidí operarme a pesar del riesgo que representaba la intervención, porque necesitaba descansar del dolor que estaba sufriendo”, cuenta la doctora Trinette cuando recuerda los días de lucha que vivió.

La misma mañana de la intervención, Trinette visita la capilla del Colegio Belén para orar en la tumba de Madre Carmen. “Mientras rezaba una hermana me invitó a orar en la capillita junto a las religiosas y una de ellas me llevó al cuarto en el que reposaba la Madre Carmen en vida. Cuando entré sentí una fuerza muy poderosa y al ver su foto un rayo de luz enorme inundó la habitación y me hizo perder el conocimiento”, recuerda con emoción los detalles exactos de aquella mañana en que fue bendecida por intercesión de la religiosa venezolana.

La doctora Trinette despertó pocos minutos después y se encontró recostada en la cama, mientras que la madre María San Luis, quien fue hermana de sangre de Madre Carmen, la cuidaba y le repetía que había podido cargarla sin ningún esfuerzo porque pesaba menos que una pluma.

Cuando volví en mí me di cuenta de que ya no sentía dolor y pude mover mi brazo sin ningún impedimento. Fue un momento muy emocionante que nunca olvidaré y que siempre agradeceré profundamente a Madre Carmen”, asegura la doctora Trinette al recordar el momento de su sanación que le permitió suspender la operación que estaba pautada. Desde entonces la doctora Trinette ha sido testimonio viviente de la santidad de la religiosa.