“Chuo” Torrealba: revocatorio está en manos discrecionales que controla Nicolás Maduro (+ Audio)

Para el político, este proceso tiene que significar otra enseñanza. “No hay atajos. No hay que seguirle dando poder a direcciones que en 22 años han mostrado una vocación de fracaso tremenda"

“Chuo” Torrealba: revocatorio está en manos discrecionales que controla Nicolás Maduro (+ Audio)

Los movimientos que solicitaron la activación del referéndum revocatorio presidencial recibieron un zarpazo a sus aspiraciones. El CNE, publicó el viernes en la noche el cronograma para la recolección de firmas que empina mucho más la cuesta de lo planteado. En 12 horas, tendrán que recoger 4.3 millones de firmas para ir al referéndum y así intentar revocar a Nicolás Maduro.

Varios dirigentes se manifestaron en contra de la decisión del ente comicial. César Pérez Vivas calificó de “físicamente imposible” el poder conseguir las firmas necesarias con solo mil 200 máquinas en todo el país.

Jesús “Chuo” Torrealba (@ChuoTorrealba), ex secretario general de la Mesa de la Unidad Democrática, adelantó en el programa En Este País, de la Red Nacional de Radio Fe y Alegría, una serie de decisiones que complicarían el proceso.

“El revocatorio, al no estar reglamentado, está en manos discrecionales de una estructura constitucional donde Nicolás Maduro ejerce el control. La celeridad con la que anuló la traba de la recolección del 1% de las firmas más bien indicó que el poder parecía interesado en que la oposición se metiera en el callejón del revocatorio. Quienes lo impulsan deben pensar con mayor detenimiento esta circunstancia”.

Según el CNE, la recolección de firmas será el 26 de enero desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde. Para ello se contará con la habilitación de mil 200 centros en todo el país. Allí, los movimientos de oposición tendrán que conseguir el 20% de las rúbricas de un padrón electoral que, según las elecciones regionales de noviembre, es de 20,9 millones de inscritos.

Roberto Picón, rector de la Junta Nacional Electoral y quien salvó su voto junto a Enrique Márquez, calificó de “no factible” el proceso tal y como lo aprobó el CNE. “Se tendrían que procesar cinco electores por minuto, por 12 horas, en todas las máquinas del país. Sin margen de error. El proceso se llevará a cabo sin auditoría del software que garantice integridad e inviolabilidad del proceso. Sin tiempo para nombrar testigos en los 1200 puntos y sin medidas de bioseguridad. De haber convocatoria, habría colas de 300 personas en pleno pico de ómicron”.

Para “Chuo” Torrealba, este proceso tiene que significar otra enseñanza. “No hay atajos. Tenemos que reconstruir el tejido social y político que haga posible las victorias del presente y futuro. No hay que seguirle dando poder a direcciones que en 22 años han mostrado una vocación de fracaso tremenda. Cuando han tenido éxito no han tardado en despilfarrarlo, como en 2015”.

Necesidad de una estrategia

Jesús “Chuo” Torrealba, exsecretario general de la Mesa de la Unidad Democrática, pidió tanto a los grupos que impulsan el revocatorio como los que no lo apoyan a que presenten una hoja de ruta porque “ambas posiciones requieren de un marco estratégico para ser útiles”.

“Me identifico con la necesidad de que los ciudadanos exijamos a la clase política mayor claridad en el ejercicio de este oficio. Tanto la intención de promover el referéndum revocatorio como no hacerlo, porque quieran enfocarse en el 2024, necesitan de una estrategia”.

El experimentado político acotó que “puede que el revocatorio no vaya más allá de ser una jugada de corto plazo, que beneficie a una dirigencia tan fugaz como la expectativa de que ese referéndum sirva para algo. Pero los que le dicen no, deben especificar cómo construir el tejido social y político para ganar en el 2024”.

El comunicador popular también puntualizó que, los que apuestan por las presidenciales, tienen que conectar una lucha por el cambio político con otras luchas. “La de los cambios económicos y sociales, además de definir un candidato que sea de todo el país para medirse contra el madurismo. Si eso no se explica, corremos el riesgo de que esos que dicen que hay que esperar al 2024 lleguen a ese año como lo hicieron en el 2018, sin acuerdos, sin ideas claras y refugiándose en la abstención”.