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Abbey Road en Caracas, el sonido de los Beatles se rodea de Pop Art

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20/05/2019
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TEXTO: JOSÉ LUIS CARRILLO | PORTADA: BETANIA IBARRA

Villa Planchart, ubicada en El Cerrito, con su vista de 360° sobre la capital de Venezuela, será el marco del homenaje que los Beat3 rendirá al último álbum grabado por Los Beatles, Abbey Road, que cumple 50 años de su edición y cuya vigencia demostrará la agrupación que continúa así su tributo al legendario cuarteto de Liverpool

Abbey Road, LP publicado en septiembre de 1969, y que luego del turbulento Let It Be (grabado meses antes pero publicado en 1970), significó la cúspide de los Beatles, considerado como uno de los grupos más importantes del rock. En él vuelven a amalgamarse las tendencias individuales de los cuatro integrantes en una obra coherente y que ha quedado como modelo a seguir en el mundo de la música rock.

beat 3 - 4La Villa Planchart, esa muestra de la arquitectura modernista diseñada por el arquitecto Gio Ponti, ubicada en El Cerrito, en la urbanización San Román, será escenario para un concierto exclusivo donde los Beat3 rendirán homenaje a las obras grabadas en el último año de actividad de los Beatles como banda, precisamente 50 años atrás, en especial el álbum Abbey Road, quizá el más completo del grupo inglés y que será interpretado en su totalidad en estos espacios.

Su esplendor será recreado por la agrupación venezolana que lleva más de 20 años tocando los temas del fabuloso cuarteto en sus diferentes etapas en un concierto exclusivo para 80 personas (máxima capacidad de la sala de la villa), en el marco de la celebración de ese cierre de la carrera del grupo inglés, que incluye un brindis en los jardines de la residencia, la cual cuenta con una vista de 360° sobre Caracas, patrocinado por Ron Carúpano, este viernes 17 y sábado 18 de mayo. “Solamente estar allí es como estar en un castillo del PopArt y si a eso le sumas la música de los Beatles con los Beat3, no puedes pedir más”, dice el bajista Andrés Seger.

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Para detallar cómo asumen este reto, Clímax conversó con los Beat3, Seger y el baterista Renzo Cirávolo (completan el conjunto el guitarrista y vocalista Iñigo Ayala y el tecladista y cantante Zarik Medina), así como con el mánager del conjunto, Luis Alegrett, quienes dan a conocer su valoración sobre el icónico LP del combo de Liverpool y la trascendencia que tiene aún luego de cinco décadas de haber salido a la luz, contándonos sus anécdotas de los retos que significaron el aprenderse la totalidad de sus piezas, preparar la ejecución totalmente en vivo de los complicados arreglos que los Beatles construyeron valiéndose de las superposiciones de pistas, y el hilvanar una canción con otra como ocurre con la recta final del álbum, que comprende unos siete fragmentos de canciones que los ingleses hilvanaron en una suerte de suite que da fin a la obra.

Seger, que ingresó a la agrupación en 2013, afirma que hoy en día siente una satisfacción tremenda de participar en los Beat3. “Estoy inmensamente contento de pertenecer a la banda, muy orgulloso; conozco la trayectoria, sé el trabajo que le costó a Alejandro Pérez haber creado este proyecto, lo conocí mucho y ahora a Zarik, Renzo, Iñigo, Luis que es el mánager, sigo con muchas ganas de seguir tocando y seguir haciendo eventos nuevos”.

Cirávolo, por su parte, relató que el baterista original, Alejandro Pérez, le llamó un día: “Yo venía de tocar en otras bandas y con músicos como Carlos Moreán, Yordano, Los Impala, 007. Soy beatlero al mil por ciento, Alejandro y yo hicimos buena amistad, iba a mi casa, veíamos videos, etc. Cuando él enferma me comunica que tenían unos eventos ya pautados y me invita a sustituirlo, yo le dije ‘cuenta conmigo’. Luego me comentó el mánager que él le dijo ‘si algo me pasa quiero que siga Renzo’ y bueno, desde ese día tengo ese gran reto y es un honor para mí”, relató.

–¿Cuál es el significado de Abbey Road y la clave de su trascendencia?

–Andrés Seger (AS): Ese disco a mí particularmente me gusta mucho porque fue obviamente como la despedida. Hay que tener en cuenta que, aunque no fue el último álbum publicado, fue el último que grabaron. Fue el punto culminante, como músicos, de los cuatro Beatles; volvieron a sus raíces cuando grababan prácticamente en vivo bajo la producción de George Martin; dejaron a un lado las sobreproducciones orquestales y se concentraron en su música. Estaban conscientes de que iba a ser su adiós al mundo del disco y definitivamente lo dieron todo. Aparte de eso es interesante la inclusión de dos temas de George Harrison, “Something” y“Here Comes the Sun”, que están a la altura de los de (John) Lennon y (Paul) McCartney, lo que demuestra el nivel de madurez que había logrado Harrison; y hay un aporte también de Ringo Starr, una canción muy recordada que es “Octopus’ Graden”. El álbum tiene un ingrediente adicional que al final es un potpurrí, algo inédito en los discos de los Beatles, que siguieron imponiendo un patrón. Además tiene la portada, que es la más imitada del mundo y la primera en la que no hay ningún emblema sino que solo se ve a los cuatro Beatles. También incluyen un instrumento que se hizo muy popular después con las bandas de rock progresivo, como es el sinterizador moog, en las canciones “Maxell’s Silver Hammer” y “Here Comes The Sun”.

–Renzo Cirávolo (RC): Es un gran reto en el sentido de que vamos a tocar repertorio del último disco de los Beatles, que yo considero es uno de los mejores. Es una etapa donde hay muchos sentimientos encontrados, furia, alegría, sentimientos mezclados; es un álbum tremendo y vamos a hacer repertorio también del Let It Be, es decir que es la última fase beatlera. Abbey Road es un disco actualísimo. Si escuchas ese álbum hoy en día da a pensar en Pink Floyd, Genesis, Emerson, Lake and Palmer. No quiero imaginarme cómo hubiesen seguido siendo musicalmente esos cuatro tipos, porque de lo que siguió vemos que individualmente George Harrison desarrolló un talento enorme, fíjate que luego viene su disco All Things Must Pass; McCartney desarrolla (la banda) Wings; Lennon se mantuvo. Él llegó a lo más alto en Sargento Pimienta, pero los otros siguieron creciendo.

–Luis Alegrett (LA): Es la obra maestra. Mucha gente habla de que el Sgt Pepper’s fue una obra revolucionaria, pero de Abbey Road todo el mundo opina que desde el punto de vista musical es una obra maestra, una maravilla, y utilizaron una metodología de conectar las piezas unas con otras, como ocurre en el lado B (del LP). El concierto (de los Beat3) será así, no se para, exactamente como está en el disco. El álbum fue interesante porque en Let It Be hay una confrontación muy fuerte en el grupo y cuando pasas a Abbey Road dices ‘oye, después de lo que acaba de pasar hacen esta maravilla’. Nadie lo entiende. George Harrison hace cosas increíbles, como “Something” y “Here Comes the Sun”. Los Beat3 han tocado los tres primeros álbumes, también Revolver en sus 50 años, el Sgt. Pepper’s, y ahora, en Abbey Road, lo maravilloso que hicieron es que lo montaron los cuatro Beat3, sin nadie más. Evidentemente no es lo mismo grabar eso en un estudio, pista sobre pista. Aquí se va a tocar en vivo completo.

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–¿Qué les parece que luego de 50 años de su última obra, el grupo siga vigente?

–AS: Cuando una música es buena, se mantiene con el tiempo. Ellos hicieron algo que definitivamente va a trascender siempre en el mundo. Lo sorprendente de ellos es que en ocho años de carrera discográfica nunca hicieron lo mismo. En cada disco hay un avance y un paso adelante, y creo que es lo que marca la diferencia, que fueron unos artistas que en poco tiempo cambiaron mucho y son como una fuente de estudio a la que siempre de cierta manera vas a remitirte cuando quieres conocer otras corrientes musicales. Son como una universidad. Manejaron e impulsaron todos los estilos musicales, “Helter Skelter” es prácticamente la primera canción heavy metal; Led Zeppelin basó su estilo en esa canción; la Electric Light Orchestra basó su estilo en “I Am The Walrus”. Marcaron no una sino varias corrientes. Recientemente leí un artículo que hablaba sobre Oasis y decía que pones el primer disco de ese grupo y luego el último y es el mismo disco. En los Beatles pones “She Loves You” y luego “Sgt. Pepper’s” y son totalmente diferentes y apenas hay cuatro años de diferencia. Puedes poner el A Hard Day’s Night y el álbum blanco, y si eres un extraterrestre crees que son dos bandas distintas

–LA: Es una música transgeneracional. Como son unos clásicos del siglo XX han trascendido, porque las nuevas generaciones, o los músicos de cualquier tipo de música terminan cayendo en los Beatles. De alguna manera hay una influencia que los roza. Tú conoces las versiones en salsa que hicieron Celia Cruz, Cheo Feliciano, o también versiones orquestales, abarcan todos los géneros. En los jóvenes encontramos que se les despierta el interés por los Beatles cuando nunca lo habían pensado y de repente los descubren después que tienen tiempo sin interesarse. Zarik es un ejemplo de eso; él nació cuando murió John Lennon y descubre a los Beatles por culpa de Lennon; estaba oyendo un álbum a los cinco años de edad y le gustó y la tía le dijo que era uno los Beatles; entonces comenzó a buscar información. Cuando nosotros tocamos, el público es heterogéneo en cuanto a edades, ves en plazas y lugares públicos a niños adelante saltando. En Liverpool, fanáticos iban con sus hijos y los veías vueltos locos, gritando y todo. Juan Luis Guerra me dijo que deseaba grabar en Abbey Road y que es beatlero a morir. Es una música que no pasa de moda. En diciembre contrataron a los Beat3 para tocar en un festival de gaitas en la Universidad Católica, el aula magna estaba llena y estaba todo el mundo cantando las canciones y no hablo de los profesores, me refiero a los chamos estudiantes, que hacían los coros.

–¿Cómo asumen esa función de interpretar las canciones de los Beatles, siendo una suerte de museo de su música pero a la vez aportar algo fresco a los temas?

AS: En este caso tratamos de hacer algo bastante parecido (al álbum). Claro, siempre está el aporte de nosotros como músicos. Por ejemplo, los solos de “I Want You” no son iguales a los que hicieron los Beatles. Siempre hay un ingrediente que está latente, pero en este caso tratamos de hacer un homenaje bien cercano.

Beat 3-3–RC: Me llena el seguir transmitiendo esa música tan hermosa que sigue llegando generación tras generación. Es increíble ver que luego de un disco que se editó hace 50 años, la mayoría del planeta tierra sabe quiénes fueron los cuatro de Liverpool. Es seguir transmitiendo esa gran música que sigue y va a seguir vigente.

–LA: Pretendemos interpretar a los Beatles, respetando su esencia, no imitarlos. Cuando los Beat3 hacen arreglos o variantes, es pensando si los Beatles lo hubieran hecho. En vivo puedes hacer cosas que generan el mismo ambiente, les van agregando algunas cosas. Por ejemplo, tenemos la Antología de los Beatles, donde hay algunas canciones que no están como en la edición definitiva. En esas tomas, por ejemplo de “Can’t Buy Me Love”, hay unos coros que no están en la versión del disco A Hard Day’s Night y los Beat3 los hacen. La versión de “One After 909” la tocan más rocanrolera, como las grabaciones originales. A veces, al tocar el final del solo de “Come Together” se ejecuta el inicio del riff de la canción “Another Brick in the Wall” de Pink Floyd, o cuando se interpreta “Helter Skelter” se enlaza con el inicio de “Whole Lotta Love” de Led Zeppelin, y cosas así. En “Let It Be”, Zarik toca un solo de piano al comienzo. En los solos de “While My Guitar Gently Weeps” se hacen cosas bellísimas. Sentimos que no irrespetamos la dignidad que ellos se merecen y la gente dice que los Beat3 siempre tienen una sorpresa.

–En estos tiempos donde en los medios se escuchan más géneros como el reggaetón o la bachata, ¿cómo ven la función del grupo al presentar a nuevas generaciones esta música?

­–AS: Hacemos un tributo a una banda que es como una universidad, como los grandes directores que interpretan música de Beethoven, Mozart, Schubert. Para mí como músico es una gran satisfacción y un reto, y saber que hay gente que, aun cuando pueden escuchar reggaetón, salsa, merengue, rock pesado, pop, los Beatles son una referencia interesante, un momento agradable.

–RC: Indudablemente el mercado, los medios y cómo escuchar la música han cambiado, surgió el tema del streaming donde hay plataformas digitales, llega a más gente pero no sé si se disfruta como antes. No quiero sonar como un viejo ni mucho menos, tengo Spotify, pero siento que hemos perdido esa parte de visitar una discotienda, sobar un disco, ver quién grabó, dónde lo grabaron. Hay que pensar al futuro, la era digital trae grandes ventajas, un catálogo que está más a la mano y hay que adaptarse. ¿Que nos afecta? Sí, toma su tiempo.

–LA: La bachata no tanto porque tiene ese feeling que tienen los Beatles, por ejemplo en “And I Love Her”, y en Liverpool cantaron “Bésame Mucho”.Tienen muchas latinadas. La gente de reggaetón, si son músicos realmente, cuando escuchan a los Beatles hay una conexión. En lo particular sí creo que hay un deterioro en el oyente musical. Los jóvenes oyen lo que reciben pero si no recibes calidad, te acostumbras a un sonido que no es muy rico, al contrario de como puede ser el jazz o la música clásica y es muy importante que la gente tenga una cultura musical o un sonido más completo que uno más básico o callejero. Para los Beatles fue en su momento el skiffle, una lata golpeada y con un palo se hacía un bajo, algo callejero, pero los jóvenes están haciendo también armonías vocales. Si vas a una fiesta de niños o adultos escuchas puro reggaetón; eso es lo malo, encasillarse en un solo género y ese es el daño que se está haciendo. Nosotros estuvimos acostumbrados a escuchar rock pero también salsa, que eran géneros juveniles a la vez, y también la música italiana como Ricardo Cocciante o Nicola Di Bari. También las letras se han vuelto más sexualizadas y le falta también un poco de literatura. Se ha empobrecido la literatura de las letras y la música misma, se ha hecho más repetitiva. El rock and roll estuvo a punto de ser así pero se enriqueció.

Beat 3 -2–¿Con qué dificultades se encontraron al abordar la interpretación del álbum completo? ¿Qué temas les sorprendieron que no esperaban significara un esfuerzo?

–AS: Hay cosas increíbles como el tema “I Want You” que tiene una riqueza musical impresionante; los cambios, las melodías. Te encuentras con unos blues, como es “Oh! Darling”, que para cantarla es realmente un reto llegar al tono de McCartney. Y el potpurrí es interesante por todos los cambios. Los otros discos son como más sencillos pero este hay que concentrarse para interpretarlo. Me parece que el bajo de “Something” es casi el que lleva la melodía de la canción. Es prácticamente un contrapunto de la parte vocal. Me tocó más tiempo aprenderme la línea de bajo, fue todo un reto.

–RC: A temas como “I Want You” y “Polithene Pam” hay que dedicarles, porque como son temas continuos, se acaba uno y empieza el otro. Hacer los arreglos para que suene lo mejor posible en nuestra banda nos ha tomado tiempo. Es un disco mucho más complicado en cuanto a producción y lo más hermoso que tiene es que fue el momento en el cual estaban reunidos nuevamente.

beatt 3 - 1–En ese LP Ringo Starr hizo su primer solo de batería, ¿qué te ha dejado Ringo?

–RC: Ringo ha sido todo para mí, me hizo ser músico. Muchos bateristas lo comentan, dicen que es muy básico y yo les digo “ah sí, haz ese sonido, toca igual que él, transmite la misma esencia”. No voy a hablar de darle palazos a la batería, lo que quiero es que suene igual y que sea un instrumento de acompañamiento como hizo él. Mis dos grandes bateristas son Charlie Watts (de los Rolling Stones) y Ringo Starr, que cambiaron el rock. No fueron académicos, pero tócalos, simula ese sonido; nadie lo hace como ellos. Ringo Starr es un reloj y los otros tres tocaban sabroso porque estaba él atrás y había esa compenetración.