Newsletter

Recibe nuestro Newsletter con lo mejor de El Estímulo en tu inbox a primera hora cada día.

SÍGUENOS

Edo Ilustrado, arte con humor

EduardoSanabria-Portada
07/01/2019
|
FOTOGRAFÍAS: JUAN SILVA Y OMAR CHARCOUSSE

En 2006 fue citado a la Asamblea Nacional donde le abrieron un expediente por una caricatura humorística sobre Hugo Chávez. Hoy cosecha éxitos en los Estados Unidos. Picasso, Bacon y Zapata figuran entre sus referentes artísticos. Rechaza lo prosaico 

Eduardo Sanabria nunca pensó que podría llegar a vivir de sus dibujos. Una ilustración en un artículo de opinión cambió su vida y, desde entonces, comenzó a involucrarse de manera profesional en el mundo de la caricatura política y el humor gráfico. Hoy sus personajes recorren los cinco continentes bajo la firma de Edo Ilustrado, una marca personal que al salir de las fronteras venezolanas, a finales del año 2014, se despolitizó y adquirió un carácter más artístico. Miami se convirtió en el gran taller de este caricaturista, cuyas obras han sido vendidas hasta en China. No hay figura pública que haya escapado de sus crayones. Mientras trabaja sin parar, en las redes sociales se difunde su creatividad.

EduardoSanabria-foto2

Aunque tiene más de 269 mil seguidores en Instagram, su vocación no siempre apuntó al reconocimiento público, pues cuando era apenas un adolescente asegura que también pasó por la crisis de querer hacer o estudiar algo “más práctico”, que produjera dinero. “En esa época la familia no pensaba que con esto uno se podía ganar la vida, me decían que tenía que estudiar otra cosa, como administración. Fueron tiempos difíciles porque uno tiene que confiar en uno mismo y seguir dedicándose a eso”. Más temprano que tarde, sus padres comprendieron que sus trazos no eran solo un hobby, sino un trabajo serio y bien pagado. Una caricatura de un periódico capitalino lo enganchó insoslayablemente con su destino.

EduardoSanabria-cita5Pero antes, Sanabria cursó un par de semestres en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Central de Venezuela, con intenciones de cambiarse a la Escuela de Comunicación Social. Luego estudió publicidad en un reconocido instituto caraqueño, pero tampoco duró lo suficiente como para egresar. Finalmente, se terminó graduando como diseñador gráfico en el Instituto de Diseño Perera, ubicado en Altamira. Allí aprendió lo necesario y empezó a trabajar en diferentes medios como El Camaleón y el extinto diario Economía Hoy, donde ilustraba los artículos de opinión. A finales de los noventa entró como ilustrador a La Cadena Tricolor, la publicación infantil de la Cadena Capriles, donde perfeccionó su técnica y creó su propio estilo.

Evadir lo prosaico… y la censura

“Siempre me llamó la atención ilustrar para niños, antes de Tricolor trabajé para una editorial y hacía los dibujos para los textos, eso fue interesante, porque dibujaba para educar”. Con eso también aprendió a manejar el tiempo y los deadlines, a hacer del oficio una profesión y no una actividad del ocio. Sus dibujos coloridos muchas veces poseen un trasfondo que pasa desapercibido por la forma en la que están realizados, destreza que adquirió trabajando el público infantil. Eso también le permite matizar los temas delicados y no caer en lo prosaico. “Es una ilustración con algunos toques infantiles, con colores planos. Cuando el mensaje es fuerte, la persona ve el dibujo primero, después comprende el mensaje y dice: ‘Guao, no me esperaba que este mensaje fuera tan grande’. Es atenuante”. ¿Sus referentes? Una mezcla de Pedro León Zapata, Quino, Pablo Picasso y Francis Bacon.

EduardoSanabria-cita4Lo que más disfruta es hacer sátira política. Cubre como un periodista los principales acontecimientos de Venezuela y publica las ilustraciones en tiempo récord. Desde hace dos años es el caricaturista de El Nacional, uno de los pocos periódicos que aun se imprimía con una línea editorial adversa al oficialismo, hasta diciembre de 2018. Cuando su alma mater, la Cadena Capriles, fue vendida a una corporación inglesa y se convirtió en un medio oficioso, él fue uno de los primeros en abandonar el consorcio. “La venta aceleró los tiempos porque también muchos periodistas, grandes amigos míos, se fueron por censura y la verdad, ya no me sentía bien, no me sentía a gusto y sencillamente renuncié. O sea, eso venía pero yo me fui antes”.

Reacciones del gobierno

En el año 2006 fue citado a la Asamblea Nacional, entonces de mayoría oficialista, donde le abrieron un expediente por una ilustración sobre el fallecido Hugo Chávez. “Aquello fue por una caricatura que irónicamente iba en contra de los opositores radicales, que creían que la solución era matar a Chávez. Entonces, yo puse a una señora en la caricatura diciendo que el presidente era muy violento, que todo eso no podía ser; y a otra que le preguntaba que cuál era la solución y ella respondía: ‘hay que matarlo’. Entonces, en la Asamblea lo entendieron como un mensaje directo sobre matar al presidente. Me citaron, yo lo expliqué todo y dije que mi intención no tenía que ver con un magnicidio, sino que más bien era una caricatura en contra de un sector radical de la oposición que pensaba eso. Pero me abrieron un expediente y me lo dejaron ahí como guardado a ver qué pasaba”.

 

Hubo otra oportunidad en la que el exmandatario también hizo alusión a un dibujo suyo, mientras conducía su programa dominical Aló Presidente. Entonces Chávez cumplía un año en el gobierno y la caricatura lo presentaba con una torta derretida en las manos, “como queriendo decir que había puesto la torta”. El asunto no pasó a mayores. “Chávez la vio y dijo que lo habían hecho narizón. Después Miguel Ángel Capriles, el dueño de la empresa, me la pidió para regalarse al Presidente. No sé si se la dieron o no.”

Emigrar antes del desastre

Desde finales del año 2014 reside junto a su esposa y su hija en Miami, una ciudad que más allá de brindarle hogar, también le ofreció oportunidades de exhibir su trabajo artístico. A pesar de que asegura que su salida de Venezuela no se debió exclusivamente a motivos políticos, esto último contribuyó irremediablemente en la decisión. “Yo quería salir para probar cómo era visto mi trabajo fuera de Venezuela. Eso lo tenía en el horizonte en algún momento. Pero el tema de la inseguridad, el tema político hizo que tomara la decisión con mi familia, porque ya todo era insostenible”.

EduardoSanabria-cita3Nunca pensó en que la dimensión se expandiera, aquello apenas era la punta del iceberg. “Cuando nosotros nos fuimos yo pensaba que iba a ir y a venir, pero qué va… No pensaba en que esto se iba a poner así”.

De Macuro a Maduro

Ahora, Sanabria se consagra como un verdadero artista plástico y a eso apelan sus últimos trabajos, una muestra es la Historieta de Venezuela que se encuentra preparando junto a Laureano Márquez, según promociona en su cuenta de Instagram (@EdoIlustrado). “Es un libro que va a contar la historia de nuestro país desde Colón hasta Maduro, o como dice Laureano: de Macuro a Maduro”. Cuenta que está enfocado en generar un concepto plástico, que tenga que ver más con el arte que con la política. Pero no por eso desplaza este ámbito. “El tema político lo sigo, por supuesto, por un tema de que no me puedo desvincular con Venezuela, de lo que está pasando y siempre trato de dar mi opinión”.

EduardoSanabria-foto1

Sus personajes trascienden el tiempo y las fronteras. Hace lo posible por contactarlos y enviarle su trabajo, que reciben con todo el gusto del mundo. “Eso es un homenaje al artista, me gusta ver la reacción que ellos puedan tener para con mi trabajo. Hemos tenido suerte de darle obras a Carolina Herrera, Edgar Ramírez, Lorenzo Mendoza, Gilberto Santa Rosa, Rubén Blades, Joaquín Sabina, Ismael Cala, mucha gente que de verdad lo aprecia”.

EduardoSanabria-cita2Miami, Nueva York y Chicago le han permitido salir de su zona de confort y conocer otros colores, estilos y formas en la América septentrional. Pasa su tiempo libre visitando exposiciones y museos, dice que eso le permite desarrollarse y nutrir el espíritu artístico.

Zapata dejó la pauta

Antes dependía de la publicación de un periódico y su línea editorial, ahora él mismo tiene el medio en sus manos: las redes sociales. Eso lo ha llevado a ser más cauteloso con las publicaciones, pues la inmediatez lo devora todo. “La responsabilidad es mayor. Hay que tener mucho cuidado con el mensaje. Son tiempos difíciles, todos estamos muy sensibles. Un ejemplo claro es el de los pasaportes, el de los vídeos, o sea, tienes que ver el contexto en el que se hizo, la opinión de los involucrados y con eso se pudiera dar una opinión o no”.

EduardoSanabria-cita1Aplica lo mismo para trazar la línea entre lo banal y el humor. “Zapata nos dejó esa vara muy alta. Tú puedes decir, sin necesidad de ser prosaico, muchas cosas en el tema político. Yo siempre cito la relación que tuvo Chávez con Fidel Castro. Era una relación que se vio más que todo como padre e hijo pero, digamos, es como que si tú pusieras a Chávez desnudo con Fidel en una cama, como diciendo que fueron amantes. Eso es innecesario, yo hice una donde puse a Fidel haciendo aerobics y él decía ‘arriba’ y Chávez ‘arriba’, y él ‘abajo’ y Chávez ‘abajo’, como siguiéndolo en todo. Pero con eso yo podía describir la relación: Chávez hacía lo que Fidel decía, pero no llegaba a ese tema prosaico de lo sexual. Eso nos los enseñó Zapata. Es más difícil, además esos chistes sexuales son facilones, te pueden generar una risa inmediata pero ya, hasta ahí. Siempre he estado en contra de eso”.