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Habemus Míster

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16/06/2017
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TEXTO: ORLANDO SUÁREZ | FOTOGRAFÍAS: CORTESÍA DE VENEVISIÓN

La edición 2017, transformada en un casting público con insípidos premios, sumó el décimo sexto nombre a la nómina de soberanos criollos: Christian Nunes, favorecido por los votos del jurado después de un desmayo que retumbó en el estudio 1 de Venevisión

El mago de la cara de vidrio nunca imaginó que se acercaría a la celebración de su sexagésimo quinto aniversario con los achaques propios de una crisis económica que ha disminuido sus encantos para atraer anunciantes y ha mermado sus capacidades presupuestarias. La elección de Míster Venezuela 2017, transmitida el sábado 10 de junio, resultó un nuevo ejemplo del cuadro clínico que luce el enfermo.

Con rigurosidad británica, a las 7 pm, Venevisión presentó a los tres patrocinantes que decidieron respaldar el certamen de belleza masculino. Tras el desfile de créditos, la acción se centró en el escenario del estudio 1. Apenas cuatro bailarinas acompañaron a los 14 candidatos en el opening. Los chicos mostraron sus torsos desnudos con las cuadrículas y los arcos propios de los cuerpos fitness, mientras de la cintura para abajo estaban recubiertos por ajustados pantalones de género blanquecino que remataban botas militares.

Entre bostezos y cabeceos de los espectadores, el grupo se afanaba en sacar adelante la coreografía concebida por Erick Marchán. La primera fila marcaba los movimientos que con evidente delate reproducían los de atrás. Definitivamente, dos o tres días de ensayo no son suficientes para acoplar a las individualidades en el bamboleo y meneo grupal.

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La incorporación de la cantante Romina Palmisano no varió el tono cansino de la apertura. Al compás de “Alguien como tú” reaparecieron los jóvenes con el vestuario completo creado por el zuliano Pedro Carrasquero: camisas estampadas de cortes asimétricos que asomaban por debajo de ceñidas chaquetas aterciopeladas color vinotinto. Correas sado, variando negro por dorado, complementaron el look con el que, minutos después, se efectuaría el primer desfile individual. Detalle: el diseñador no cobró ni en bolívares ni en dólares ni en pesos cubanos.

En medio del ambiente onírico y escuálidos aplausos, surgieron Osmariel Villalobos, Fanny Ottati y Dave Capella. “Buenas noches, Venezuela”, al unísono, abrió el speech de los animadores que sutilmente se refirió a la situación del país y aludió a las críticas previas por la realización del concurso en la actual coyuntura. “Venezuela solo hay una”, también en coro, cerró la presentación.

Ambas damas se mantuvieron fieles a Alejandro Fajardo, con impresionantes creaciones que en el caso de la rubia resultó enaltecida por el estilismo, mientras que a la morena la convirtió en blanco de críticas por la oscuridad de sus párpados y el alisado de su pelo. Paréntesis: a lo largo de la noche, al aire y durante comerciales, fue evidente la relación de amistad que existe entre ellas. También llamó la atención la poca participación de Capella, quien apenas leyó dos o tres tuits durante sus apariciones, sin que se viera en los monitores el listado de los mensajes enviados por los usuarios.

Un, dos, tres, probando

En un sofá semicircular, ubicado a la derecha del escenario, permanecieron las siete integrantes del jurado: Natalia Matamoros, panelista de Portada’s; Vivian Felizola, orfebre que aportó los accesorios de las conductoras; Bárbara Sánchez, participante del reality Bailando con las estrellas; Natalia Moretti, animadora de “Atómico”; Dora Mazzone, primera actriz de la telenovela Para verte mejor; Romina Palmisano, figura ad honorem del opening; y Keysi Sayago, Miss Venezuela 2016. Por decirlo de alguna manera: todas de la familia.

Correspondió a Jesús De Alva hablar de la prueba de animación que realizaron los aspirantes al título. Después de lanzar un “Fuerza Venezuela”, advirtió que recurriría al cliché del joven que llegó a la capital con su maleta llena de sueños para resumir lo que ha significado en su vida las oportunidades ofrecidas por su casa laboral, de donde han salido “misses y misters hechos por la Organización Cisneros con calidad de exportación”.

Las habilidades —y la ausencia de ellas— de los candidatos frente al micrófono fueron evaluadas por el vicepresidente de Variedades de VV, Hugo Carregal; la animadora Kerly Ruiz y el propio De Alva. Sus puntuaciones determinaron que el trío de finalistas quedara conformado por David Castro, Javier Adarfio y Alejandro Zumbo.

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El segundo desfile fue en ropa playera de la marca World Swinsuit —que sirvió de excusa para la escogencia del Mejor Cuerpo. A viva voz, cada jurado emitió su parecer y el ganador resultó el número 13, Christian Nunes, con tres votos.

El video de una actividad realizada días antes antecedió el retorno de los chicos al escenario, con prendas de la nueva línea del diseñador Raenrra. El segundo premio de la noche, esta vez a Míster Elegancia, fue adjudicado al número 11, Elvis De Oliveira. Sangre lusa al poder.

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Cinco y… ¡acción!

Con un vestido azul rey de Hugo Espina, la primera actriz Carmen Julia Álvarez entró en escena para hablar de la segunda prueba de talento: actuación. Relató que los aspirantes le habían dado forma —algunos la deformaron— a una escena de la obra de su autoría El inquilino y yo, para ser evaluados por Daniela Alvarado, Antonio Delli y ella misma —quien se desempeñó como coach.

A la transmisión de un clip, envenenado con innecesarias risas grabadas, siguió el veredicto. Los tres finalistas fueron: Andrés Nardi, David Castro y José Rodulfo.

Álvarez anunció que el premio para el ganador de esta prueba sería su incorporación al elenco de la referida pieza que regresará a las tablas a finales de julio, con Jesús De Alva, Jordán Mendoza y Renzo La Posta.

Y volvió el turno del jurado para elegir a Míster Personalidad y Estilo. Con tres votos, el triunfo fue para el número 2, David Castro, quien recibió la bufanda del sponsor Balú.

La presentación del tercer campo en el que semidieron los participantes corrió por cuenta de Manolo De Freitas. Videos en el estudio de grabación dieron cuenta de las cualidades vocales y también de algunos chillidos guturales antes de conocer al afortunado trío: David Castro, Alejandro Zumbo y Luis Marrero.

En este punto del espectáculo, los productores accionaron sus armas para beneficiar a dos aves en forma simultánea o, dicho en criollo, para matar dos pájaros de un tiro: variaron el ritmo discursivo del programa con un número musical en el que los finalistas interpretaron la canción “Ajá te creí” de Juan Miguel y, además, mantuvieron la chequera intacta.

El estruendo

El regreso de comerciales se produjo con la presentación del material audiovisual que recogió la visita de los candidatos al comedor social Padre Pío de Puente Hierro, donde cocinaron y atendieron a personas en situación de vulnerabilidad. Después llegó el desfile de etiqueta. Dolce & Gabana, Carlos Sierra, Raenrra, Jesús De Alva, Scutaro, Nidal Nouaihed, Jimmy Jaimes y Pedro Carrasquero fueron las firmas convocadas para el pase que, nuevamente, colocó al grupo frente a los ojos del jurado.

Con cinco votos, el número 8, Michael Roa, obtuvo el trofeo a la Mejor Sonrisa entregado por el incandescente Martin vander Berg; y con tres puntos, el número 7, José Rodulfo, logró la distinción al Mejor Look otorgada por el estilista Jesús Morales.

En esta, como en cada una de las oportunidades anteriores, los televidentes encarnaron al hijo de Charles Lindbergh, en virtud de que las cámaras no enfocaban a los chicos cuando eran mencionados por las damas del pertinente CNE, quienes, durante los comerciales, no se dirigían la palabra por darle prioridad a los streamings y a los celulares.

“La mesa de la verdad”, colocada en el lateral izquierdo, ofreció una de las novedades del Míster Venezuela 2017: la selección de un finalista por cuenta de sus propios compañeros. De uno en uno se acercaron hasta el gigantesco mueble para señalar con el dedo, mientras Osmariel barajaba los retratos y Fanny tomaba nota con bolígrafo y libreta, mientras invitaba al silencio a quien quisiera aportar algún comentario.

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Todo transcurría con normalidad hasta que un ruido inusual trastocó el ambiente. Christian Nunes se desplomó en el lado opuesto del escenario. Los productores Ricardo Di Salvatore y Vicente Alvarado le indicaban a Erik “El Pollo” Simonato que mantuviera la toma con las animadoras hasta que con la ayuda de Jesús De Alva pudieron trasladar al joven a camerinos.

El incidente convulsionó a las damas del jurado que fueron testigos de excepción y, al cabo de algunos minutos, De Alva buscó a los padres del joven entre el escaso público que había en el estudio, para tranquilizarlos e informarles que ya estaba recuperándose bajo supervisión médica.

Sin la presencia del número 13, se sucedieron las premiaciones al talento. Jordán Mendoza anunció a Alejandro Zumbo en animación; Renzo La Posta hizo lo correspondiente a canto con Luis Marrero, quien grabará un tema coescrito y producido por Juan Miguel; y Carmen Julia presentó la escena de El inquilino y yo que terminaría con la aparición de David Castro como nuevo integrante del elenco.

La recta final

Luego de más de dos horas y media de transmisión, las presentadoras indicaron que había llegado el momento de conocer a los seis finalistas: Rodulfo —escogido por sus compañeros—, Castro —mencionado durante toda la noche—, Nunes —pálido tras el percance—, Zumbo, Adrián Menghini —representado por el diseñador Pedro Carrasquero— y Marrero —el gran favorito—, quienes deberían enfrentar la ronda de preguntas.

Las interrogantes recorrieron un amplio espectro. Desde qué decir a quienes criticaron la participación en el certamen mientras otros jóvenes se jugaban la vida en la calle por la libertad hasta el camino recorrido por quienes han logrado el reconocimiento de los derechos de las minorías. Como siempre, hubo respuestas fluidas, otras infelices y algunas empasteladas.

Antes de dar a conocer el resultado definitivo, proyectaron un recordatorio de Míster Venezuela 2016, Renato Barabino, quien no estuvo presente. Los emblemas fueron entregados por su antecesor, Gabriel Correa. El día del certamen circuló un video posteado por Barabino en el que informó que cumple compromisos laborales fuera del país y que no es momento de celebraciones, remató con la afirmación: “Mi bufanda es Venezuela”.

El desenlace fue realmente sorprendente: segundo finalista, Adrián Menghini; primer finalista, Luis Marrero; y Míster Venezuela 2017, Christian Nunes, quien dedicó sus primeras palabras a explicar que el desmayo se debió a que no había comido ni bebido agua en todo el día —24 horas sin ingerir nada Las bufandas, de exagerada anchura, generaron todo tipo de bromas en las redes sociales.

Al momento de despedir la transmisión, Fanny dio un imperceptible codazo a su compañero Dave Capella para que hablara antes de que el trío repitiera en coro, a modo de despedida: “Venezuela solo hay una”.

Mientras los créditos finales aparecían en pantalla, se escuchó una voz alterada que dijo: “Parece que ustedes no trabajaran en televisión. Todavía están saliendo los nombres de nuestros compañeros en pantalla y todos son importantes. Espérense a que terminen”. El regaño estuvo dirigido al equipo de Venevisión Plus que subió al escenario para entrevistar al ganador. Transcurridas las tres horas del espectáculo, la etiqueta MrVenezuela2017 ostentaba la posición número uno en Twitter.