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Mentiras, Whatsapp y el “reclutamiento” de niños

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11/02/2019
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TEXTO: MARÍA FERNANDA MADRIZ @MADRIZMFM @ININCOUCV @OBSERVE

Un supuesto reclutamiento de niños activó las alarmas de la rumorología en las redes sociales. No hubo desmentido que pudiera más que un audio de Whatsapp. Pero al analizarlo hay elementos que denotan un trabajo de laboratorio. En la Universidad Central de Venezuela lo hicieron, y estos son los resultados

Las medias verdades son también medias mentiras. Pueden servir como piezas de un rompecabezas para verificar eventos ocurridos en condiciones confusas, pero pueden asimismo servir a oscuros intereses, ocultos tras la fabricación de ficciones sobre el acontecer propagadas en masa, que secuestran el pathos colectivo hasta psicotizarlo. De esto hablaremos en este texto, pues en las últimas semanas todos fuimos víctimas –y victimarios– en un proceso escalado de histeria colectiva en dos ciclos que tuvo a los medios sociales como escena, con epicentro en Whatsapp.

El primer ciclo comenzó el lunes 28 e hizo clímax el miércoles 30, cuando una avalancha de audios alertando sobre el reclutamiento de menores recalentó los celulares de quienes, sorteadas las recurrentes caídas de señal, pudieron conectarse y se enteraron de las malas nuevas.

Una voz femenina anónima aseguraba, muy molesta, haber oído en RCR que Nicolás Maduro había ordenado reclutar adolescentes. La voz pedía a “quien tenga niños de 15 años, o muchachos de 13 años que sean unos caballotes de niños… que no los saquen a la calle, no los dejen salir solos porque esta vaina va en serio”.

Quienes no tuvieron internet esa semana, se fueron al mercado para contar a todos la noticia. En la cola supieron sobre el audio de Juan, quien reclamaba “pasar a todo el mundo, a todos los grupos, a nivel nacional e internacional”, el contenido de un mensaje subido por el diputado Américo de Grazia a su cuenta en Twitter, denunciando que el “Sebin secuestra jóvenes en zonas fronterizas del Zulia. Los bajan del transporte público y los llevan de rehenes a los fuertes militares. ¿Propósito? Mantenerlos “encuartelados” para usarlos de escudos humanos, ante cualquier acción militar foránea contra el #Usurpador. COBARDES.

A los angustiados participantes en miles de grupos de Whatsapp, se les acalambró el dedo de tanto reenviar el audio de la señora “Eglys de la Torre 2” de algún edificio en Buenaventura, quien jadeaba al caminar grabando simultáneamente su testimonio: “están llevándose a los niños de 15 a 30 años para beneficios del gobierno… Estén mosca con sus hijos, cuídenlos, resguárdenlos, no los dejen salir mañana a ninguna parte.

Las notas de audio multiplicadas en los chats, estimularon el reenvío compulsivo de mensajes y dieron pie a un episodio de histeria colectiva que migró de las redes a los programas radiales donde, invitados y conductores, fueron incluso agredidos por furiosos oyentes exigiendo información sobre el reclutamiento.

Muchos otros archivos de voz se viralizaron en 48 horas de propagación sostenida. Un “teniente coronel de la guardia, mano derecha del presidente de Fontur” mandó a ocultar a “José Alberto, el hijo de Antonio”, porque a los “chamos de 14 que estén encuerpaditos, ‘que aguanten coñazos’… el Sebin y el FAES se los llevan”. O la consternada madre de Jonaiker, quien cuenta a su hermana Daisy el drama de su hijo: “Jonaiker se fue esta mañana para el liceo y acaba de llegar ahorita vuelto un mar de nervios (porque) la recluta se está llevando a los buenos estudiantes”. Según su mamá, Jonaiker se salvó en la raya porque está repitiendo tercer año y el gobierno sólo recluta “a los que tienen buenas notas”.

DECENAS DE VÍAS CORTADAS POR PROTESTAS ANTIGUBERNAMENTALES EN VENEZUELA

Al amanecer del día 30 el país era ya un pandemónium. Madres retirando a sus hijos de las escuelas, twitteros furibundos posicionando etiquetas contra la recluta, gobierno y oposición acusando al contrario de tener sin dormir a sus respectivos laboratorios de guerra sucia. Para las 8 de la noche, el Observatorio de Desinformación, Rumores y Falsos Mensajes del Ininco-UCV, había identificado 16 audios sobre el reclutamiento de menores, doce de los cuales propagaron el rumor; los otros cuatro, intentaron desmentirlo. Los archivos de voz promovieron a su vez una intensa actividad en redes sociales para apoyar o adversar la recluta.

¿Qué hubo de cierto? El periodista Jean Freddy Gutiérrez puso a circular en sus grupos un impecable trabajo sobre las “medias verdades” en la ficción del reclutamiento forzoso y, ya en la noche, un audio de Alfredo Romero, Director del Foro Penal, desbrozó el grano de la paja.

Los hechos

-Una imagen viralizada el 29 de enero en redes, mostrando a jóvenes participantes en el “Plan de defensa a la patria Universitario Columba Rivas”. Los ejercicios militares se cumplen sábados y domingos en el Fuerte Paramacay en Naguanagua.

-El mensaje del diputado Américo de Grazia de la Causa R, quien goza de credibilidad en la esfera pública, los medios y sus 137 mil seguidores.

-Cuatro alistamientos forzosos ocurridos en el estado Zulia el 29 de enero. Los jóvenes fueron puestos en libertad, una vez que declararon en la guarnición haber sido obligados a enlistarse contraviniendo las leyes vigentes (una fuente cercana al proceso de alistamiento en Zulia, brindó esta información al periodista y colaborador de Clímax Gustavo Ocando Alex).

-Los arrestos arbitrarios que han tenido lugar en el país desde el 22 de enero dejaron un saldo hasta el 30 de ese mes de más de 35 asesinatos y más de 900 detenidos, 70 de los cuales fueron menores de edad. Las detenciones incluyeron asalto a casas, requisas aleatorias en autobuses y operativos indiscriminados de arresto en calle.

El problema con las medias verdades, es que anclan en eventos ocurridos que se descontextualizan, resemantizan, malinterpretan y aprovechan para campañas de desinformación, al tiempo que las personas entran en pánico y desarrollan resistencia al juicio de realidad, aunque mil y una organizaciones, líderes políticos y medios de reputación sólida intenten colocar la información en el verdadero registro que ésta tiene.

Ello es así, incluso si los mensajes viralizados muestran las costuras como ficción confeccionada por laboratorios profesionales, con el propósito de incidir en la toma colectiva de decisiones y la movilización o parálisis de la ciudadanía.

Las costuras

1. En los doce audios de propagación, se repiten expresiones lingüísticas y vocablos idénticos, lo que sería imposible si se tratase de grabaciones espontáneas. Así, por ejemplo, el vocablo “encuerpao” y sus asociados semánticos (encuerpaditos, caballotes); o hablar de “niños” en lugar de adolescentes y jóvenes; o fijar el rango etario (“entre 14 y 20 años”, “entre 15 y 20 años”).

El audio de “la señora Eglys de la Torre 2” es, en este sentido, paradigmático, pues la mujer se equivoca y habla de “niños de 15 a 30 años”. Eglys es también quien graba mientras camina, en un país donde nadie se atreve a sacar el celular ni a la esquina porque se lo roban.

2. Estructura discursiva muy semejante que contiene: Saludo coloquial; denuncia del reclutamiento arbitrario incluyendo agresión física contra los detenidos; especificación de los cuerpos agresores (Sebin, FAES, Guardia Nacional); énfasis en la edad de los menores; llamado a no salir ni dejar salir a los hijos; llamado a replicar el mensaje.


3. Audios en secuencia, imposibles en grabaciones no diseñadas por profesionales. Así, por ejemplo, un primer audio del relato que una voz masculina anónima envía a su “hermano”, seguido de un segundo audio del “hermano” diciendo: “Esas voces que ustedes escucharon allí son de un hermano mío que está en Portuguesa”.

Los audios muestran asimismo las costuras de confección profesional, pues utilizan estrategias de discurso canónicas cuando el propósito es inflamar el pathos colectivo, descritas en detalle por Aristóteles en la Retórica.


Las estrategias

1. Mensaje dirigido a la base instintiva de los destinatarios. En primer término, foco en los padres para activar el instinto materno-paterno protector de la prole ante inminente peligro (“cuando supuestamente hay una intervención militar, una guerra avisada, ponen a los menores de edad, a los niños, para que no bombardeen y no ataquen”; “se están metiendo con lo más sagrado que tiene la familia, que son los hijos”).

En segundo término, foco en audiencias difusas para activar pánico ante la caotización violenta del espacio público (“La vaina es seria, va a explotar”, “El país se va a incendiar”).

2. Validación de lo dicho por citación de expertos, líderes de opinión o fuentes reconocidas (RCR 750, Américo de Grazia, el padre Palmar).

3. Incorporación en el discurso de nombres propios de personas, lugares o espacios públicos para dar verosimilitud al relato (“Aquí en el liceo de Durigua cayó ahorita el gobierno y en el Chorlé se iban a llevar a los niños”).

4. Identificación “blanda” del hablante o la fuente en busca de credibilidad: nombre sin apellido de quien emite o sólo rol que lo acredita como fuente (“teniente coronel de la guardia, mano derecha del director de Fontur”). Si la fuente es periodística, alusión difusa sin determinar fecha, hora, espacio de emisión o profesional a cargo (“Amigos del grupo, les informo que en RCR 750 acaban de pasar la información”).

5. Descripción detallada de maltratos infringidos por los cuerpos policiales contra los reclutados, para inducir terror en las audiencias a partir del recurso retórico de “mírate en este espejo” (“los muchachos de aquí se los llevarán a otros estados para que no tengan la posibilidad de desertar”; “Se los llevan a los coñazos, los meten en las perreras, no los devuelven y no hay manera de que se los entreguen a los padres nuevamente.”; “Naiden sabe para dónde se los llevaron, los montaron en las patrullas y parece que les quitaron los teléfonos”).

Ni los audios y mensajes de Twitter en cascada de ONG’s defensoras de derechos humanos desmintiendo el rumor; ni los líderes políticos de reputación sólida llamando a no dejarse influir; ni los medios tradicionales y digitales alertando sobre el trasfondo oscuro tras la campaña, consiguieron disuadir a los ciudadanos de que “detenciones arbitrarias” y “reclutamiento forzoso” no es lo mismo ni se escribe igual.

El 30 de enero, la oposición venezolana había convocado una actividad de calle en respaldo a la Ley de Amnistía para Militares y Civiles impulsada desde la Asamblea Nacional. Las protestas no se paralizaron, pero el impacto del rumor sobre la participación ciudadana en ellas fue visible. En la noche y al día siguiente, los audios de la señora Eglys de la Torre 2 y la historia de Jonaiker hecho un mar de nervios continuaban reenviándose.

*Todos los audios y demás piezas de verificación aquí citadas se conservan en el Repositorio del Observatorio de Desinformación, Rumores y Falsos Mensajes del Ininco UCV.