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Morder la manzana prohibida de Louis Vuitton

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La colección otoño-invierno 2017-2018 de Louis Vuitton es un paseo en el tiempo por las calles de Nueva York. Cuando entonces se infestaban de vicios, fiestas, drogas, desmesura y sexo. También es una investigación poco decorosa y científica de la plástica y artística de Manhattan en los años 70 y 80

La variopinta dinámica cultural de la ciudad de Nueva York sirvió como marco de referencia para encender los motores creativos de Louis Vuitton en su departamento de hombres. Las décadas de los 70′s, 80′s y 90′s, con su multiplicidad en estilos musicales, artísticos y culturales, que aún coexiste en esta gran metrópolis, enrumbaron el viaje creativo. Después de tanto bogar, el resultado se aprecia en esta colección otoño-invierno 2017. Artistas esenciales, que hicieron vida y obra en Manhattan, como Jean-Michel Basquiat, Julian Schnabel, Keith Haring, el fotógrafo Robert Mapplethorpe o el mismo rey del Pop art Andy Warhol, se desvelan en estas creaciones. De alguna forma, sus obras y legados se descubren en una suerte de tributo.

Hay denims llenos de logotipos al mejor estilo Harlem, el origen del Hip Hop, reminiscencias del Studio 54 con toda su decadencia y “sabor latino sofisticado” que sugieren las referencias del vestir de la ciudad. En esta propuesta surge una nueva silueta y actitud relajada —sin abjurar de la elegancia—con pantalones anchos y prendas cómodas. Visto en conjunto, da una sensación de desarreglo pero que se sofistica no sólo por los elegantes materiales que usa la maison para la confección de la ropa, sino también por su inequívoca herencia de impecable manufactura, acabados y buen gusto.

Destacan abrigos sueltos en puro cachemir, con hilos que imitan salpicaduras de pintura; el look es como si tratase de un artista saliendo al descuido de su atelier. Están combinados con el estilo pijamas “fils coupé“.

Las joyas de Paladio hacen guiños al hedonismo brillante del dancefloor. La colaboración con Supreme es fundamental para evocar el espíritu entre los artistas de la época. Esta marca fue fundada en Lafayette Street en 1994 —justo 140 años después de Vuitton. Para celebrarlo han creado una colección cápsula con una nueva variación de Monogram interrumpido por el logotipo Box icónico de Supreme. Hay accesorios, franelas, americanas, gorras etc. Esta muestra de Vuitton nos lleva a un viaje exhaustivo a través de cada faceta estilística por la que ha transcurrido la ciudad de Nueva York. Homenaje a los grandes amigos y héroes de la Gran Manzana.