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Samantha Castillo como Diana Ross

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25/09/2014
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TEXTO: VÍCTOR PASTORE

En Mahogany —1975—, el clásico del camp queer, la cantante y actriz norteamericana Diana Ross cementó su reputación de artista que desborda la realidad. La historia de una jovencita pobre de Chicago que, apunta de lentejuelas, bordados y pieles, aterriza en Roma como modelo, y luego muta en diseñadora de moda, se parece mucho a la vida de su protagonista

Diana Ross, oriunda del más deprimente Detroit, con sus canciones dedicadas al desamor se convirtió, al frente del grupo The Supremes, en uno de los actos más lucrativos para la disquera Motown. Pero no todo eran coritos bien producidos dedicados al Baby Love —1964— o vaticinando que Someday We’ll Be Together—1969. Las descomunales cabelleras, extravagante vestuario y todas esas pestañas postizas serían los cimientos del estatus icónico de Diana Ross.

Tras su separación definitiva de The Supremes, en 1970, el sonido y el look de Diana Ross evolucionaron. La mítica cabellera adoptó nuevas formas, migrando del bouffant sesentoso a un estilizado afro, pero siempre manteniendo las dimensiones colosales —y por supuesto, las pestañas postizas. Equipada con estas armas, un extenso guardarropa de reveladores vestiditos bordados, y un arsenal de temazos musicales bajo la manga, La Ross entró preparadísima a la era disco. Veni, vidi, vici.

Aunque el exagerado artificio “dianarossiano” no podría estar más alejado de los pasillos del 23 de enero, donde transcurre la adorable historia de la película Pelo malo
—2014—; su protagonista, la talentosa actriz venezolana Samantha Castillo, no dudó un segundo en tomar prestado el armamento insignia de la ex suprema. Pestañas descomunales y unos rizos dignos de Mahogany convirtieron a Samantha, de la madre preocupada por la identidad sexual de su hijo que interpreta en Pelo malo, en la desbordante belleza intérprete de grandes conquistas culturales como Love Hangover —1976— y Ain’t No Mountain High Enough —1970.

David González - fotografía
Bárbara Marín – TFR Studio – maquillaje
José Luis Catarí – Beauty Bar - estilismo
Daniel Leal – textos – vestuario

www.faranduleras.wordpress.com
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