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Dinero en circulación superó los Bs 4,5 billones en el primer cuatrimestre

BCV

En los primeros cuatro meses de 2016, la liquidez monetaria mantuvo la tendencia alcista de los años más recientes y se ubicó en 4 billones 584 mil 171 millones de bolívares al cierre de abril, un alza de 15,9% en comparación con la data de diciembre de 2015 del Banco Central de Venezuela.

Que la cantidad de monedas, billetes, depósitos a la vista, de ahorro y a plazo aumente cada mes ya no es novedad en la Venezuela con una inflación de tres dígitos, pero en el primer tercio del año el ritmo de crecimiento se aceleró en comparación con igual período de 2015 cuando el incremento fue de 12,7% para situarse en 2 billones 256 mil 397 millones de bolívares.

El resultado es un crecimiento interanual (abril 2015/abril 2016) de 103,1%, porcentaje similar al registrado en el lapso marzo 2015/marzo 2016.

A pesar de que el alza es de poco más 100% interanual, sigue siendo menor al aumento de la inflación subyacente que se ubicó en 540% en el período comprendido entre marzo de 2015 y marzo de 2016, de acuerdo a estimaciones de Ecoanalítica.

Para mayo se calcula que el alza mensual de la liquidez monetaria tenga un nuevo pico producto del ajuste de 30% en el salario mínimo decretado por el gobierno para el quinto mes del año, y que pondrá en circulación una buena cantidad de dinero que perseguirá los escasos bienes disponibles en la economía.

Solo para cubrir los gastos en sueldos y salarios del sector público, pensiones y cestaticket socialista del mes de mayo, el presidente Nicolás Maduro autorizó el desembolso 145,47 mil millones de bolívares.

Los más de 4,58 billones de bolívares que circulaban en el torrente monetario al cierre de abril triplica el monto del presupuesto para el ejercicio económico 2016 de la nación, aprobado por 1 billón 548 mil 574 millones de bolívares.

El BCV imprime billetes a una velocidad vertiginosa para financiar el déficit fiscal. Pero la escasez de dólares, consecuencia de la brusca caída en los precios del petróleo, ha dejado al ente emisor con poca capacidad para pagar los pedidos de emisión de nuevos billetes a proveedores internacionales.