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Empresas chinas abandonan alianza con Maduro por sanciones de EEUU

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05/09/2019
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FOTOGRAFÍA: AFP

Si algo no se esperaba el gobierno de Nicolás Maduro era que China, su principal aliado financiero e inversionista en Venezuela acatara las sanciones aplicadas por Donald Trump y paralizara uno de sus más importantes contratos petroleros en la Faja Petrolífera del Orinoco.

Como lo destacamos este miércoles en El Estímulo, la petrolera China National Petroleum (CNPC), uno de los principales socios de Petróleos de Venezuela (PDVSA), paralizó sus actividades en el país con el régimen de Nicolás Maduro para no violar las sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos. La información fue confirmada por este medio, con fuentes ligadas a la empresa asiática que opera en Venezuela a través de su filial Sinovensa. Paralelamente, una filial de ingeniería de la empresa china, China Huanqiu Contracting & Engineering Corporation (HQC) ha comunicado que suspende sus trabajos en la Faja Petrolífera del Orinoco debido a que Sinovensa, empresa mixta con PDVSA, no le ha pagado viejas deudas que superan la cifra de 52,14 millones de dólares.

A medianoche del miércoles 4 de septiembre venció el plazo en China de una de las licencias establecidas por la administración de Donald Trump para que las compañías internacionales, vinculadas con su país, completaran las transacciones necesarias para el cierre de sus operaciones en Venezuela, para no acarrear sanciones comerciales.

CNPC es una de las contratistas con el estado venezolano más importante de China que goza de convenios, no solo en la Faja Petrolífera, sino que mantiene contrataciones en varias regiones del país a través de empresas filiales. Una de ellas, es la señalada con la empresa china HQC que también anunció la suspensión de sus actividades.

El más reciente convenio se realizó a través de la empresa mixta entre CNPC y PDVSA, denominada Sinovensa, la cual opera fundamentalmente en la Faja Petrolífera del Orinoco donde ha contado con importantes concesiones para el procesamiento de crudo pesado. Este último proyecto en alianza se realizó con el propósito de elevar la producción de esta concesionaria a 230 mil barriles diarios (MBD) de 105 MBD; que según cifras oficiales, produce actualmente. En este convenio también participa la otra empresa asiática HQC.

Este plan de expansión se inició en 2013 con un aporte inicial de inversión del Banco de Desarrollo de China (BDC) de 4.015 millones de dólares.

El área que maneja Sinovensa en la Faja Petrolífera con sus socios chinos es el segundo campo de mayor participación extranjera en el país y el propósito de la nueva inversión era la de contrarrestar la caída drástica de la producción que ha sufrido el país en los últimos años.

Pero Sinovensa trabaja además en otras áreas petroleras. Como parte de esa expansión que está buscando el gobierno de Maduro, se estableció otro reciente contrato con las mencionadas empresas chinas en la Planta de Mezcla Jose, en el Complejo Industrial José Antonio Anzoátegui, para elevar la producción. Esta empresa mixta trabaja en el oriente del país también en operaciones de mantenimiento. De modo que es de prever que la decisión de China de suspender operaciones se podría extender a estos proyectos.

Una de las filiales de HQC, la empresa Bohai Drilling Service, S.A., ha firmado también convenios para la aplicación de tecnologías en el proceso de producción. Actualmente, Bohai Drilling Service, S.A., se encuentra establecida en el oriente venezolano y antes de conocerse esta posición de CNPC, de acatar las sanciones de Estados Unidos, estaba programada su expansión hacia el occidente del país, según han informado las autoridades de PDVSA.

Otras empresas

Es factible que esta nueva postura de la empresa CNPC haya sido una decisión del gobierno chino y es de prever que otras corporaciones estatales pudieran tomar decisiones similares, a pesar de las pérdidas que podría ocasionarles al dejar de recibir los envíos programados de crudo establecidos cuando se formó el Fondo Chino como pago para financiar los proyectos, no sólo en petróleo; sino en el sistema eléctrico, en minería, energía, seguridad, área militar, construcción e ingeniería, agricultura y otras áreas de la industria.

Muchas de estas empresas chinas están relacionadas entre sí para abarcar la multiplicidad de áreas a través de holding empresariales por lo que las sanciones de Estados Unidos podrían incidir en decisiones similares en sus filiales.

La otra concesionaria

En el área petrolera también se destaca otra empresa China, Sinopec, la cual también tiene concesiones en la Faja Petrolífera del Orinoco.

La empresa estatal china Sinopec, y PDVSA acordaron inversiones para desarrollar el campo petrolero Junín 1, en la Faja por 14 mil millones de dólares, en septiembre de 2013. Para ese momento se estimaba que producirían 200 MBD. Junín 1 es uno de los bloques de explotación en los que está dividida la Faja Petrolífera del Orinoco, que según cálculos oficiales cuenta con cerca de 300 mil millones de barriles de petróleo, lo que hace que Venezuela posea la mayor reserva de crudo del mundo.

Pero no todas las relaciones con las empresas chinas han sido “solidarias”. Sinopec demandó a PDVSA en 2017 nada menos que en un tribunal estadounidense, “del mismo imperio, por incumplir un contrato por el suministro de varillas de acero por 43 millones de dólares en 2012; la mitad de los cuales no se cancelaron. PDVSA acordó pagar a Sinopec, 21,5 millones de dólares en 2017. En esa oportunidad, siendo China un importante apoyo financiero para el gobierno de Maduro, esa acción de esta empresa china, con importantes intereses económicos en Venezuela, fue interpretada por analistas como un gesto de que la nación asiática perdía la paciencia ante los incumplimientos de PDVSA en el contexto de la crisis económica que padece la estatal petrolera.

Sinopec ha sido una de las empresas chinas con la que se han establecido importantes acuerdos como el estudio para la construcción de una refinería en Cabruta, para procesar 400 mil barriles de crudo pesado de la Faja Petrolífera del Orinoco.

China: el gran aliado

Nicolás Maduro consolidó el estrecho vínculo que estableció su padre político, Hugo Chávez, desde el inicio de su gobierno. Esos lazos con China se manifestaron con al menos 10 visitas y 500 nuevos convenios que aproximadamente se le sumaron a los 730 anteriores. Y haciendo énfasis en la profundización de esa relación, la vicepresidente de la República, Delcy Rodríguez, durante una reciente visita a la embajada asiática, recordó una expresión de Maduro al señalar que: “todo el petróleo que China necesita está en Venezuela”. En su último viaje a ese país el presidente venezolano firmó 28 nuevos convenios en materia de energía, minería, finanzas, industrias, ciencias y tecnología, cultura y educación; que se sumaron a su condición como el primer proveedor de armas para Venezuela, su principal comprador en Latinoamerica y junto a los convenios, Maduro se trajo un nuevo préstamo por 5 mil millones de dólares.

Aunque la nación asiática ha dado apoyo político a Nicolás Maduro en este conflicto geopolítico frente a la alianza de países democráticos, sus intereses económicos en EEUU, América Latina y Europa han sido clave en su crecimiento de los últimos 25 años. En esta decisión de evitar sanciones, su pragmatismo se ratifica frente a cualquier otra circunstancia como es un apoyo incondicional al régimen chavista.

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