Newsletter

Recibe nuestro Newsletter con lo mejor de El Estímulo en tu inbox a primera hora cada día.

SÍGUENOS

Escotet: “No he recibido ofertas ni las quiero escuchar”

10/08/2018
|
FOTOGRAFÍA: DANIEL HERNÁNDEZ

Rompiendo el bajo perfil que lo ha caracterizado, más desde la detención de siete gerentes de la entidad y la posterior decisión de intervención de Banesco, Juan Carlos Escotet decidió hablar con la prensa y hacer un recorrido por lo que han sido 90 días de intervención gubernamental y ahora, una prórroga por 90 días más.

Transcurrido este tiempo, Escotet consideró que la medida, y la continuación de ella, fue “por motivos políticos”, pues no hay aspectos técnicos para sostenerla.

Explicó el banquero que la “instancia gubernamental del banco no ha cambiado” y tampoco ha sido necesaria una inyección de capital pues el banco es solvente.

Escotet hizo un recorrido por los argumentos usados para detener a los siete altos ejecutivos, un hecho que confesó “ha sido lo más doloroso y el mayor golpe” a la institución.

Tratando de explicar la complejidad legal del caso, Escotet manifestó que no hay elementos legales para haber detenido a sus empleados. Amén de la detención ilegal que se practicó sin orden y habiendo convocado a una reunión de trabajo donde estaban funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), los delitos tampoco se corresponden pues, de haber ocurrido, lo hicieron terceros y el ordenamiento jurídico establece que la responsabilidad penal es individual.

Hizo referencia al hecho de que la extinción del delito de la compra de divisas se efectuó en 2014 con la reforma a la ya derogada, por cierto, Ley de Ilícitos Cambiarios y que la comercialización del efectivo, con lo que aclaró no estar de acuerdo, no se puede catalogar como delito pues lo único previsto en la Ley es la falsificación o alteración aprovechando las calificar de “inédita” la alta demanda de billetes.

En todo caso, insistió en dejar claro que los señalamientos contra la institución son faltas administrativas y en ningún caso de carácter penal.

Dejado claro ese punto, Escotet informó que en 90 días “no he podido reunirme con el alto gobierno”. Solo pudo sostener un encuentro con William Castro Soteldo, una reunión que calificó de “dura y compleja pero respetuosa”.

Este hecho le ha impedido informar y consignar todo el trabajo que se ha hecho; de hecho, el informe para justificar la intervención lo recibieron días después de la publicación en Gaceta Oficial.

Nunca respondieron al escrito para cesar la intervención pero sí para negar la solicitud. “No se nos permitió el derecho a la defensa”.

El banquero, dentro de los detalles que aportó, señaló que se la ha dicho que el gobierno no “tenía interés en quedarse con el banco” y que podría reunirse con el alto gobierno, cosa que no ha ocurrido.
Pero dejó claro que “no he recibido ofertas y no las quiero escuchar”.

Aún y cuando Escotet dijo mantener una “actitud humilde”, que reconoció puede generar dudas, explicó -y reconoció- que hay factores del gobierno a quienes él no les cae bien y “no entiendo por qué”.

Para el gobierno la respuesta institucional es “arrogante”; en cambio para él, arrogante habría sido “no volver y no dar la cara”.

Escotet refirió además, usando términos bélicos, que está claro que no se adentraría en una confrontación que dejaría “muchas bajas”.

Unas “bajas” que se han visto desde la intervención: en los primeros cuatros días el Banco perdió el 21% de depósitos totales que pudo cubrir con el excedente del banco.

El capital humano también fue golpeado. Banesco ha perdido 600 personas desde la intervención. Alrededor de 46 personas a la semana.

De hecho, relató que una de las razones expuestas para la intervención es que no había oficiales de cumplimiento. Explicó que de los altos ejecutivos detenidos, el 100% pertenecía al comité de cumplimiento y que la detención también originó que nadie quisiera ocupar ese puesto “aunque se les ofreciera pagar en dólares”.

De cada tres personas a quienes se les ofrecía trabajo, dos rechazaban las propuestas.

Sin embargo, la entidad que actualmente cuenta con 22 mil trabajadores, aseguró su presidente, “seguirá adelante” y haciendo lo que siempre ha hecho, según Escotet, “apostar por Venezuela”.

¿Y la Asociación Bancaria, pa’ cuándo?
Consultado sobre el silencio de la Asociación Bancaria ante la intervención y su prórroga, un Escotet diplomático pero firme reconoció que no se ha pronunciado.

Dijo entender el miedo pero “eso no justifica paralizarse. Por Justicia debió haber un pronunciamiento y no lo hubo” aunque dijo que tampoco lo pidieron ya que no se dio de forma natural.

error: