Newsletter

Recibe nuestro Newsletter con lo mejor de El Estímulo en tu inbox a primera hora cada día.

SÍGUENOS

La tal arma de la “guerra del petróleo” también es usada hace tiempo por Pdvsa

pdvsafachada
15/01/2015

El gobierno de Venezuela arrecia por estos días su campaña contra el “fracking” o fracturación hidráulica, una técnica “ecocida” de extracción de petróleo a la que atribuye el peor colapso de los precios del crudos en seis años. También la inscribe dentro de una supuesta conspiración de Estados Unidos contra Rusia y para derrocar al chavismo. Pero una somera investigación de documentos e informaciones oficiales revela cómo este método también ha sido ampliamente usado por Petróleos de Venezuela y sus contratistas para recuperar más hidrocarburos de viejos yacimientos de crudo, o en pozos convencionales de gas natural.

 

El presidente Nicolás Maduro ha recrudecido sus críticas en contra de este método que ha llevado a Estados Unidos a reducir de manera drástica sus importaciones de petróleo y lo ha consolidado como uno de los tres mayores productores del mundo de hidrocarburos, junto con Arabia Saudita y Rusia.

Hoy el mercado mundial está inundado en petróleo, con un exceso de oferta de unos 2,0 millones de barriles por día por encima de la demanda real de los consumidores, coinciden productores de la Opep y analistas del mercado.

Más de tres millones de los 10 millones de barriles por día que extrae EE.UU, provienen de yacimientos de rocas sedimentarias llamadas lutitas.

Recientemente Maduro ha pretendido advertir al mundo de los enorme riesgos al medio ambiente que involucra la fractura hidráulica, pero algunos analistas se preguntan si esas advertencias no son válidas para Venezuela, donde esta técnica de recuperación terciaria y cuaternaria de yacimientos se ha venido usando desde hace años, con daños colaterales nunca reconocidos por la industria.

El presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Eulogio del Pino, directamente ha calificado la fracturación hidráulica, como “un arma del capitalismo” para generar lo que califica como una guerra de precios petroleros.

En un encuentro de la “Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en defensa de la Humanidad”, en diciembre , del Pino dijo: “La implementación de este sistema de perforación es utilizado como arma del capitalismo para generar esta guerra de precios que se vive a nivel mundial. Esta práctica de EEUU está provocando un verdadero desastre ambiental, ya que esta reciente producción de crudo utiliza altas presiones hidráulicas para poder sacar el crudo que se halla atrapado en los esquistos”, señaló.

“Son muchas las naciones que condenan el ‘fracking’ ya que una de las razones por las que este polémico método de extracción ha sido rechazado es por su impacto ambiental”, dijo.

En la industria petrolera, recordó un experto consultado por ElEstimulo.com, para sacar el máximo provecho a los yacimientos petroleros y a los pozos perforados en ellos, se suele recurrir a la recuperación secundaria, que consiste en la inyección de gas natural; a la recuperación terciaria, que incluye la inyección de gas, vapor de agua y arenas, y a la recuperación cuaternaria, que incluye la fractura hidráulica, explosiones controladas dentro de los pozos y la inyección de arena y agua junto con compuestos químicos para facilitar el fluido de los hidrocarburos hacia la superficie.

En Venezuela, las cuatro técnicas son comunes en yacimientos de gas natural y petróleo convencional, mediano y pesado.

“El tratamiento de estimulación de pozos por fracturamiento hidráulico aumentó considerablemente la producción de 11 pozos del Distrito Social Norte, lo que redundará en el cumplimiento de las metas de producción del Plan Siembra Petrolera de la Corporación”, señala este ejemplar de la revista interna de Pdvsa, “Contacto con la Nueva Pdvsa” dedicada a la “Siembra Petrolera”, en agosto del 2006.

“Debido al éxito obtenido, se estima que el fracturamiento hidráulico se aplique a más pozos durante el 2006, lo que ayudará a cumplir las metas del Plan Siembra Petrolera en el período 2006-2030″, agrega.

“El supervisor de Producción Maturín, Osmel Molina, explicó que antes de la aplicación de la técnica la producción total de los 11 pozos era de 4 mil 130 barriles diarios (MBD) y luego del tratamiento los pozos produjeron más de 17 MBD, es decir, 22 mil 32 barriles diarios más”.

 

Captura1

 

“Este es un proceso técnico muy antiguo en el mundo, lo nuevo es que se esté masificando”, señaló un experto petrolero que requirió el anonimato.

De hecho la hoja de contrataciones de Petróleos de Venezuela es posible ubicar licitaciones y servicios como ésta:

Captura3

http://sicac-ext.pdvsa.com/issues/5601

o ésta:

 

:Captura4

http://sicac-ext.pdvsa.com/issues/140580

En el informe de gestión anual 2010 de Pdvsa

http://www.pdvsa.com/index.php?tpl=interface.sp/design/biblioteca/readdoc.tpl.html&newsid_obj_id=9374&newsid_temas=111

Se destacan entre las principales actividades de exploración y producción el aprovechamiento de yacimientos “con técnicas de recuperación mejorada”.

“Según esta aplicación se modifican algunas propiedades del petróleo en el yacimiento o de los fluidos inyectados para mejorar la efectividad del desplazamiento”.

“Por ejemplo en los yacimientos de petróleo pesado y viscoso se ha logrado un sustancioso aumento de la recuperación, mediante la aplicación de calor con agua caliente, vapor de agua y la generación directa de fuego en el subsuelo, inflamando el petróleo y manteniendo la combustión con inyección de aire”, señala el texto.

“Si el yacimiento es de petróleo mediano y liviano, se inyectan solventes y productos químicos junto al gas o al agua, con el fin de reducir las fuerzas capilares que promueven la adhesión del petróleo a la roca, y reducir la viscosidad del petróleo para facilitar su movilidad, de la misma manera se puede perseguir el fin de aumentar la viscosidad del fluido inyectado para mejorar la efectividad de su empuje”, explica.

El año pasado, durante la gestión del defenestrado ministro de Petróleo y Minería y presidente de Pdvsa Rafael Ramírez, se dieron los primeros pasos para que el país también incursione en el negocio de la extracción de hidrocarburos de lutitas, como lo hace Estados Unidos. Venezuela está entre los 20 países del mundo con mayores reservas de estas rocas, pero hasta ahora no ha necesitado de ellas.

“Hemos aprobado en el ministerio hacer las primeras exploraciones por búsqueda de gas de lutita acá en el Lago de Maracaibo”, dijo Rafael Ramírez durante una conferencia en Maracaibo, el 21 de mayo de 2014.

“Vamos a comenzar en nuestra empresa mixta Petrowayu”, agregó Ramírez , citado por la agencia Reuters, sobre la sociedad con mayoría de Pdvsa y donde también participan Petrobras con 36% y la estadounidense Williams International Oil & Gas con 4%.

Detractores de este método de extracción de crudos, incluso aliados del gobierno como los que escriben en la página web Aporrea.com, entre ellos la “Sociedad Homo et Natura”, criticaron este convenio.

“La empresa mixta Petrowayu no puede comenzar a extraer gas de lutita (o esquisto, pizarra, shale gas) sin antes aclarar de qué manera va a impactar negativamente a la naturaleza y a los habitantes sus perforaciones en el Campo Concepción, estado Zulia”, señaló.

El fracking, o fracturación hidráulica, consiste en inyectar en el subsuelo agua a presión mezclada con arena y sustancias químicas para liberar el gas que se encuentra atrapado en la roca. Estos cocteles de químicos pueden llevar benceno, tolueno, etilbenceno y xileno, recuerda el artículo.

La contratista de Pdvsa Shell de Venezuela, en una presentación fechada en marzo de 2012 por el ingeniero Jose F Petrizzo señala los impactos y consideraciones de la facturación hidráulica. Alerta sobre los cuidados necesarios con las aguas de desechos, que suelen contener agentes químicos, cloruros, metales pesados y compuestos radiactivos, por lo que los derrames suelen ser letales para organismos terrestres y acuáticos.

El 99,51% de lo que se inyecta a estos pozos es agua y arena. El resto son compuestos químicos que incluyen anticorrosivos, surfactantes, biocidas, ácidos y otra docena de elementos. Según los detractores y los propios especialistas en seguridad en la industria petrolera, los derrames de estos compuestos, desde pozos en actividad o abandonados, suelen ser muy perjudiciales para los acuíferos y cuerpos superficiales de agua, plantas y animales.