¿Por qué y por quién sigue preso Javier Tarazona?

El directivo de la organización civil Fundaredes y activista por los derechos humanos, Javier Tarazona, es uno de los 245 presos políticos que se cuentan hoy en el país. Tras hacer fuertes denuncias referidas a la actividad de guerrilleros colombianos en Venezuela, fue detenido de forma arbitraria el 2 de julio y desde entonces permanece encerrado en El Helicoide. Su familia advierte sobre su deteriorado cuadro de salud y demanda su libertad, pero ya fue imputado por terrorismo e instigación. ¿A quién molestó?

¿Por qué y por quién sigue preso Javier Tarazona?

¿Cuánto sabe uno sobre Javier Tarazona? Que es el director de Fundaredes, una organización no gubernamental que suma alrededor de veinte años de actividad y que tiene un observatorio de derechos humanos en seis estados fronterizos. Sabemos, además, que es un preso político. Que lo detuvieron –junto a otros miembros de su equipo- el 2 de julio del año pasado cuando fue a presentar una denuncia en la sede de la Fiscalía de Coro –Falcón- por hostigamiento policial. Y sabemos también que su familia advirtió hace apenas unos días que corre el riesgo de morir en el Helicoide debido a sus múltiples complicaciones de salud.

Más allá del área de acción natural de Fundaredes, muchos empezaron a prestarle mayor atención cuando Tarazona se convirtió en el informante independiente más escuchado acerca del conflicto armado que estalló en marzo de 2021 en Apure y que involucró a la Fuerza Armada venezolana y a grupos de la guerrilla colombiana. A pesar de que no era la primera vez que Tarazona denunciaba hechos relacionados con la presencia de guerrilleros en territorio venezolano –lo ha hecho desde hace años-, lo de Apure lo debe haber proyectado como alguien ya definitivamente muy molesto para el gobierno chavista.

El 1 de junio de 2021 fue más allá. Ese día, Javier Tarazona, como vocero principal de Fundaredes, expuso las coordenadas de varias “casas seguras” en Venezuela que –según él- utilizan jefes guerrilleros colombianos. Y lo ventiló después de denunciarlo de manera formal ante el Ministerio Público: estas casas y fincas están ubicadas en Táchira, Barinas, Miranda y Guárico. En sus declaraciones mencionó al Hato Corocito, en Barinas, sede de la Agropecuaria Don Pío: “Allí aterrizan helicópteros del Estado venezolano y de la Fuerza Armada venezolana”.

El 30 de junio, Tarazona profundizó en su denuncia: pidió a la Fiscalía que investigara a Ramón Rodríguez Chacín –militar, exministro de Interior durante el gobierno de Hugo Chávez, exgobernador de Guárico- y a su esposa.

“Le estamos pidiendo al Ministerio Público que se investigue la relación de, por ejemplo, Rodríguez Chacín, de Carola de Chacín, con estos cabecillas del comando central (COCE) del ELN, la participación de ellos en casas de resguardo, por ejemplo, en Barinas, la quinta el Vendaval, el hato el Guayabal”, declaró ese día.

Y dijo más: “Hoy le estamos pidiendo al Ministerio Público que se le informe a la opinión pública nacional e internacional cuál es la relación que existe entre la agropecuaria Don Pío -otra presunta ‘casa segura’-, que es un registro mercantil venezolano perteneciente a Rodríguez Chacín”.

También denunció que la Alcaldía del Municipio Páez del estado Apure es “utilizada como epicentro de operaciones con cabecillas del ELN y de las FARC”.

Dos días después, Tarazona fue apresado por funcionarios del Sebin. También se llevaron a sus acompañantes, Rafael Tarazona y Omar de Dios García, ambos de Fundaredes, y a Jhonny Romero, activista de una ONG regional, a quien liberaron unas horas más tarde.

Javier y su hermano Rafael Tarazona y Omar de Dios García fueron trasladados a Caracas, encerrados en la sede del Sebin en El Helicoide e imputados por los delitos de incitación al odio, terrorismo y traición a la patria.

El 26 de octubre, el director de la organización Foro Penal, Alfredo Romero, informó que Rafael Tarazona y Omar de Dios García habían sido liberados sujetos a régimen de presentación.

A Javier Tarazona lo dejaron en El Helicoide. Y ahí sigue.

Javier Tarazona

(Foto: Rosalinda Hernández)

Alto riesgo

“La última visita formal que hicimos al Helicoide, que es donde está mi hermano y donde estuve yo también durante 116 días, fue el sábado 22. Lo vimos bastante fuerte mentalmente. Mi hermano es un hombre con sus convicciones intactas a pesar de la situación”, explica Rafael Tarazona. Y advierte que en el aspecto de salud física, el asunto es distinto.

Javier Tarazona presenta algunas patologías previas que –afirma- fueron confirmadas por sus médicos personales y por profesionales del propio Ministerio Público. Así que no hay sorpresa: arritmia cardiaca, hipertensión arterial, diabetes. A esto se suman los males del encierro: tuvo covid-19, probablemente tiene neumonía atípica y faringitis.

“Hace aproximadamente 15 días pidieron a través de un mensaje de texto una medicina que -luego de consultar con sus médicos- da pie a pensar que está sufriendo de una insuficiencia venosa en grado dos”, añade: “La semana pasada se hizo una petición y se hizo una denuncia en la fiscalía derechos humanos en la que se le exige al Estado la defensa de la vida de mi hermano. Si quieres investigar a Javier Tarazona, que es un preso de conciencia, es un pedagogo, es un docente, un investigador, es un padre de familia, entonces no dejes que se muera ahí. Hay que preguntarle a Nicolás Maduro o al Fiscal General: ¿quieren que mi hermano tenga una muerte súbita ahí? Todos los estudios y las evaluaciones indican que mi hermano en el momento menos esperado puede sufrir una muerte súbita. El encierro genera ansiedad, la ansiedad genera arritmia cardiaca: mi hermano tiene frecuencias cardiacas de 160-190 cuando está ansioso, cuando está visualizando su libertad. El tiene que estar libre, él no es ningún delincuente”.

¿Y por qué sigue detenido Javier Tarazona?

En 13 oportunidades fue diferida la audiencia preliminar del caso, hasta que –finalmente- se hizo el 9 de diciembre: “El Tribunal Tercero de Terrorismo ordenó el pase a juicio y ratificó la privativa de libertad en contra de Javier y de Larry Osorio, otro integrante de la causa”, explica la abogada Rachel González, del Foro Penal.

Y nuevamente se da un trato “especial” a Javier Tarazona: a todos les retiraron el delito de traición a la patria. A Larry Osorio, Omar de Dios García y a Rafael les quitaron el de terrorismo y les ratificaron el de “instigación”. Pero a Javier Tarazona le dejaron ambos: va a juicio acusado de terrorismo e instigación al odio.

Llegados a este punto, surgen preguntas obvias: ¿Cuál es el terrorismo ahí? ¿Instigación al odio contra quién? ¿Cómo sustentan eso?

“No hay elementos cómo justificar”, asegura la abogada: “Por eso es que son presos políticos, porque no hay elementos para justificar los delitos tan graves que le están imputando”.

-Pero algo debe decir el expediente…

– Los elementos de convicción son cosas como movimientos bancarios, los carnets de miembros de Fundaredes, cruces de llamadas… Javier, por ejemplo, tiene muchos alumnos que son colombianos y ellos utilizan los cruces de llamadas con ellos. Javier tenía contacto con el hermano de Larry Osorio, quien le dio una información que no es privada ni reservada, y por esa razón Larry está detenido: por una información que recibió de su hermano. No hay elementos. ¿Cómo se imputa terrorismo por una simple relación de llamadas entre alumnos y colaboradores? Realmente no hay nada. Todo esto ocurre porque él dio la ubicación de la finca donde estaba la víctima y su familia. Es decir, quien hoy funge como víctima en la causa.

-¿Víctima? ¿Hay una víctima en este caso? ¿Quién?

-Rodríguez Chacín. Él es la supuesta víctima. Este proceso comenzó al revés. La investigación supuestamente comienza cuando a ellos los aprehenden. Lo normal es que una víctima va a la Fiscalía e interpone su denuncia por escrito y se inicia la investigación. Aquí no fue así. En redes sociales él vio que estaba la ubicación de su casa, de su finca… Él supuestamente denunció, pero después de que los detuvieron, y ahí es donde se convierte en la supuesta víctima.

-Todos están en la misma causa, ¿por qué salen unos y dejan a Javier Tarazona detenido y con la mayor carga de delitos?

-Ellos salen porque, lamentablemente, la supuesta víctima está en contra de Javier por la publicación de las coordenadas de su casa. Esa es la realidad. Es un castigo, es algo muy personal. Realmente Javier Tarazona, al día de hoy, es preso de Rodríguez Chacín.