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7 historias que te ilustrarán cómo lograr el anhelado “por detroit”

osos sexo

El sexo anal se perfila como una de las fantasías sexuales más comunes de los hombres heterosexuales. Así nos lo han hecho saber nuestros panas de la casa, quienes también han manifestado la dificultad de lograr que sus novias les concedan ese deseo. Es por eso que en UB nos tomamos la tarea de hacer una encuesta, hasta dar con algunas experiencias que ilustren el pensar de las mitológicas jevas y cómo estas pueden concedernos este sueño

1. Andreina Perdomo (Del tipo manipuladora):

Bueno… yo le concedí a mi novio la oportunidad de practicar sexo anal como un premio. Ya habíamos pasado dos años de novios y él siempre se había portado muy bien. Desde los primeros seis meses de relación, él quería tener relaciones por atrás pero yo no se lo permití. Creo que lo bueno se hizo esperar y hacerme la dura rindió sus frutos, porque dos meses después me propuso matrimonio. Hoy en día tenemos sexo por atrás solo en ocasiones especiales o cuando creo que realmente se lo merece. Se trata de esos días en que me siento especialmente complaciente con él. Por ejemplo, me sorprendió con un viaje a la playa en una posada paradisíaca y yo estaba tan contenta y rendida ante su romanticismo, que decidí dejar que me penetrara por el ano. (Risas) No me gusta, pero me da una sensación de estar sumisa a él.

2. Ángel Peraza (Un hombre con experticia):

He tenido parejas que son muy sueltas con este tema, como otras que no. Las más boniticas, sifrinitas, hijas de su casa son las que más se ponen renuentes. La cosa es que a cada una hay que darle la vuelta a su manera. Por ejemplo, tenía una novia que era una diabla pero no quería tener relaciones por atrás porque tenía miedo de que le doliera. Pero yo sabía que a ella había que tratarla como una dama y con respeto cuando estábamos en público, pero en la intimidad, le fascinaba que la trataran como… Bueno, como puta. Ella decía que no quería, pero yo sabía que tenía que pedírselo sucio, con mucho morbo y así fue. Con nalgadas incluidas. Antes había hecho el trabajo previo: cenita romántica frente a todos, regalitos. En la bolsa de regalo le metí algunas chucherías y un lubricante. La traté como una reina en público, luego le dije para qué era ese lubricante y que ella era mi mujer esa noche, que debía entregarse por completo y hacer lo que yo quisiera. Yo la amé de verdad, esa chama era una diabla en la cama y una dama en público, pero bueno… terminamos.

3. Carla Torres (una niña tierna, de la que no te esperabas esto)
Ay, yo no tengo problema con eso. De hecho me encanta. Me encanta follar en cuatro, y todo el peligro de estar vulnerable en esa situación. Mi primera vez fue así, sorpresa. Mi ex decía que se había equivocado, pero ambos sabemos que no fue así. Sí, me dolió un poquito, pero también me fascinó. No entiendo a las mujeres que dicen que no les gusta, yo siento mucho placer cuando me penetran por atrás. Si me lo piden, doy el culo sin remordimiento. Es más, a veces pido que me follen por atrás con fuerza y eso los vuelve locos. (risas) En verdad los hombres a veces son básicos. También me encanta que me preparen con besos en esa área. Creo que todo hombre que quiera “por detroit”, como le dicen, debe primero pedir o pasar de una a dar besos en esa área. Del clítoris al ano, hay como dos pasos.

4. Angely Carías (Una de nuestras chicas UB)
No, no lo he hecho por atrás. No sé, no me ha parecido. Quizás me duela y creo que ese orificio no es para eso. Igual mi novio me lo pide todo el tiempo. Yo creo que cuando nos casemos le voy a conceder el deseo: Mi virginidad del ano. Le doy un consejo a los hombres: Dejar que un hombre te lo haga por atrás, es un acto de suma confianza. En mi caso, yo lo veo como la misma virginidad. Tú tienes relaciones con un tipo que tú amas y que sabes que no te va a hacer nada malo, que sea un príncipe. Entonces, gánense la confianza de sus novias o esposas y bueno… si ella tiene curiosidad es probable que diga que sí.

5. Iván Orozco (Un tipo práctico)

No es que tenga mucha experiencia en esto. Se lo he planteado a varias, pero solo una me ha permitido esto y bueh… tampoco es que es la gran cosa. Sí, el culo es más estrechito, pero no me voy desvivir o comprarle un yate a la jeva por eso. Una cosa que es importante es que hables con la chama de tus intenciones. Bueno… sino puede resultar en un momento bien incómodo. La chama tiene que estar clara de que tiene que prepararse para ese tipo de relaciones. En cuestiones de higiene ¿me entiendes? Igual a mí siempre me gusta meter la puntica del dedo ahí, me encanta que la chama se deje.

6. Emily Díaz (La que va pasito a pasito)

Desde hace tiempo mi novio venía con la insistencia de que le diera “la puerta de atrás”. Yo por el temor a que me doliera le decía que no, pero dejaba que en cada encuentro sexual sus dedos frotaran mi ano. A él le encanta hacérmelo en cuatro y un día sin darme cuenta introdujo sus dedos ahí mientras lo hacíamos. Fue poco a poco y usó un poco de lubricante. Esa noche estábamos pasaditos de tragos y bueno… más pasados que nunca (risas). El placer que sentí al tener dos penetraciones era algo brutal, así que le pedí que invirtiera los dedos por su pene. Creo que esa noche fue el hombre más feliz del mundo.

7. Valentina Rojas (la curiosa)

Mi ex siempre quiso que le diera el culito, y yo siempre decía que el dolor no era lo mío, que yo no quería pasar por ese trance. Pero la curiosidad me tenía loca, mis amigas siempre hablaban de eso y me comentaban sobre cómo hacerse el lavado y las mejores posiciones para hacerlo por atrás. Cuando mi ex me comentó que se iba del país, me pidió que me quedara una noche con él para despedirnos como era. A mí él me encantaba y me quitaba todos los pudores. Decidí entonces despedirlo con sexo anal. Nunca lo había hecho y la verdad es que estaba muy nerviosa. Fue muy raro y en verdad, él no pudo soltarse porque a mí me molestaba muchísimo. No lo volvería a hacer. Aunque mis amigas me dicen que debería probar con otra pareja, para que me suelte cada vez más y más.

 

Si quieres una opinión profesional, lee lo que la sexóloga Amor Antúnez nos recomendó.