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Santa Salsa: la Gran Manzana ahora se come “con todo”

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24/11/2014
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SERGIO BARRIOS "EL HASE"

Con la idea de trasladar la cultura gastronómica del “perro criollo” a las calles de la ciudad de Nueva York, un grupo de exiliados entusiastas de la vanguardia venezolana, le empieza a quitar terreno a la supremacía del emblemático Hot Dog

Las paredes de las calles hablan solas.

Un “Wild” rosado que quedó por allá en Maripérez. Una “bomba” gigante que recorre los cuatro pisos de un edificio en ruinas en la Av. Francisco de Miranda. Una fiesta -toda loca- en una casa abandonada en Los Chorros. Héctor Lavoe en versión proto-piscodélica como arte estampado en una tabla para patinetas. Todo esto y mucho más, se aglomera en la cabeza alucinada de Sergio Barrios “El Hase”, haciendo que sus pensamientos trasciendan en su propio  hiperrealismo tropical, en donde el torrente cultural de nuestro gentilicio – latino y criollo- cobra vida en representaciones palpables que modifican la concepción histórica de nuestro tiempo. De éste que nos tocó vivir.

“Grafitero” confeso, Barrios está muy vinculado a la cultura urbana de Caracas desde hace más de una década, llevando también su expresión artística lejos del vandalismo, a espacios concertados como galerías, museos y eventos de distinta naturaleza. Siempre asociados al imaginario callejero del movimiento “under”, la contracultura, el hip-hop y el skatebaording.

Con ese mismo background se mudó hace 6 años a Nueva York en busca de convertir aquel mensaje en un medio de vida y al mismo tiempo, acercar nuestros pintorescos hábitos culturales – y culinarios- a la vitrina mundial que significa La Gran Manzana.

Fue en 2009 que dirigió, junto a su amigo, el venezolano Maikel González, el documental “Santa Salsa, la venganza de las patinetas” con la participación de más de 20 “patineteros” de toda Venezuela en donde se recogían testimonios y evidencias del crecimiento de dicho movimiento.

Desde NY, “El Hase” nos cuenta como ha sido ponerle papa, repollo y sobre todo mucha salsa al lifestyle de los niuyorquinos.

El perrero es un personaje que se desenvuelve en la calle, que se desarrolla mediante un proceso intuitivo e informal, que distingue la cultura venezolana de otras y que inclusive identifica al venezolano.  El “Perro con todo” venezolano es único en el mundo. Cebolla, repollo, papitas, ketchup, mostaza y queso ,son perfectamente conocidos internacionalmente, lo que facilita a los extranjeros “la osadía” de probar semejante combinación.

-¿Qué tan difícil fue para un inmigrante, conseguir la permisología sanitaria para montar un carrito de perros “tipo venezolano” en Nueva York?

-Gracias a la colaboración de paisanos y nuevos amigos , la gente de “Caracas Arepa Bar”, entre otros. Arrancamos con el proyecto de “Rockaway Beach” en el verano de 2011 y el objetivo fue regenerar la playa y tratar de ofrecer buena calidad y experiencia a la comunidad.  El proyecto liderizado por el puesto “Rockaway Taco” se encargó de la “curaduría gastronómica” de innovadores y particulares opciones de comida para todo el malecón.   Roberta’s pizza, Meat hook, Rockaway taco, Caracas Arepa Bar, Blue bottle, Motorboat and the Big Banana, entre otros, fuimos los precursores de ese espacio.

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“Recorrí los lugares más recónditos de Nueva York preguntando a dueños de otros carritos, buscando ofertas.  Los constructores oficiales de “carros” de comida rápida no me lo querían hacer con las especificaciones del “perro venezolano” y me aseguraban que era un mal negocio. Al final, “el carro” tuve que adaptarlo a las particularidades de “los perros criollos”. Para esto me junte con Alexander Chaparro, Ddock, amigos del club de bicicletas mutantes llamado “Black Label” y entre todos lo reconstruímos y lo adaptamos a nuestras necesidades. 

-¿Cómo son esos perros?, ¿qué llevan?

-Son basados en la receta tradicional Venezolana. Así es el menú:

Perro con todo: Pan al vapor, salchicha, cebolla fresca, repollo fresco, papitas, ketchup, mostaza, queso amarillo rayado y la “Santa Salsa”, que es una salsa de maíz especial.

Zanahoria (vegano opcional): Pan al vapor, zanahoria salteada, cebolla fresca, repollo fresco, papitas, ketchup, mostaza, queso amarillo rayado y “Santa Salsa”.

Pan con Queso (vegetariano opcional): Pan al vapor, queso frito, cebolla fresca, repollo fresco, papitas, ketchup, mostaza, queso amarillo rayado y guasacaca.

Perri-carne: Pan al vapor, lomito salteado, cebolla fresca, repollo fresco, papitas, ketchup, mostaza, queso amarillo rayado y la “Santa Salsa”.

Perri-pollo: Pan al vapor, pollo salteado, cebolla fresca, repollo fresco, papitas, ketchup, mostaza, queso amarillo rayado y la “Santa Salsa”.

Bambú (Vegano Opcional): Pan al vapor, espárragos, cebolla fresca, repollo fresco, papitas, ketchup, mostaza, queso amarillo rayado y “Santa Salsa”. También ofrecemos como “extras” aguacate, tocineta y un picante de habanero con chipotle.

-¿Dónde compras los ingredientes?

-La salchicha es “kosher”, la carne de la hamburguesa  de 6 onzas es de un carnicería de primera categoría en Brooklyn.  Algunas veces compramos ingredientes en el mercado de las granjas cercanas a la ciudad en (Williamsburg/Brooklyn).  La paprika ahumada la compramos en un mercado árabe en Manhattan.

-¿Se puede vivir en Nueva York vendiendo perros?

-En Nueva York se puede vivir de cualquier actividad siempre y cuando le dediques.

-¿Qué representa para ti la cultura urbana como imaginario inspirador en tu trabajo?

-Me crie en Caracas patinando y “grafiteando”, por lo tanto las referencias que tenía, eran literalmente urbanas.  Desde que dejaba mi casa y me montaba en el carrito por puesto ya comenzaba el bombardeo de información. Todos estos elementos iban generando el mundo donde convivían, los colores del bus, los avisos de “pague al subir” y “En honor a mi Padre”, luego por la ventana veía las pintas políticas mezcladas con las que habíamos hecho días atrás, los personajes de la calle (…) todo ese conjunto definía el mundo de mi escenario creativo.

-Ya hemos visto tus tablas de patineta de Lavoe, de Willie Colón. ¿Y si te encargan una tabla de“Chino y Nacho”, ¿le echarías bola?

-Justamente hace un año me contactó Fania Records para hacer una serie de tablas que ilustraran a tres de los artistas más representativos de la historia del sello.  Este proyecto se llevó a cabo como una colaboración entre Fania Records y “Sangre Skateboards” realizada por mí.   Hector Lavoe, Ray Barreto y Willie Colon, inspiradas en la psicodélia de los 70´s con un toque contemporáneo, aun las puedes encontrar a la venta, como ediciones especiales, en la página oficial de la Fania. Siempre estoy planteando nuevos temas para las tablas, las posibilidades son infinitas aunque trato de tener la presencia del detalle “latino” por más extraño que sea. Parte del objetivo es lograr impresionar, romper esquemas. Lograr romper esquemas con “Chino y Nacho” podría ser un reto interesante.

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-¿Eres de los que cree que Venezuela se perdió? ¿Te has planteado regresar en algún momento?

-De cierta manera yo siento que nunca me he ido del país.  Soy de los que creo que Venezuela nunca se perderá por más compleja que este la situación. Siempre será mi casa. Mi responsabilidad y compromiso es seguir formando parte de ella.

-¿Cuántos puestos de perros tienes en NY? ¿En dónde?

-Por ahora “Santa Salsa” tiene dos sedes,  el carrito de calle en la playa llamada “Rockaway beach (Queens) el cual solo funciona en verano; y el restaurant clandestino ubicado en el interior del bar “Over the eight” en Williamsburg (Brooklyn). Aparte, hacemos eventos en galerías, conciertos y cosas así. A principios del año, en los espacios de VAEA (Venezuelan American Endowment for the Arts ) hice una exhibición donde se invitó a un grupo de 50 personas a que vinieran a imaginar una “realidad venezolana”.  El perfomance se basaba en un salón totalmente oscuro, tenebroso, al fondo estaba el carrito de perros calientes (Santa Salsa) atendido por un intimidante malandro/encapuchado que repartía perros.  El objetivo de esta pieza, fue evocar el momento cotidiano que sufrimos todos los venezolanos cuando tenemos que atravesar por una situación de riesgo e inseguridad para simplemente obtener un artículo de primera necesidad.

-Aparte del reconocimiento público, ¿Cómo recibieron la reseña que les hicieron hace poco en el Village Voice?

-Ha sido de gran importancia ya que nos encargamos de difundir la noticia como un triunfo nacional, decidimos adjudicarle el reconocimiento al país, a la cultura venezolana en general.  Este evento ha generado gran orgullo y alegría en Venezuela, llevamos en alto el nombre y la cultura del país

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-¿Dónde te comes los perros aquí en Caracas?

-Cuando mis padres me llevaban siempre iba a los de la Plaza Venezuela.  En Maracaibo me he comido unos impresionantes y a Barquisimeto he ido prácticamente -solo- a comer perros. Siempre comparo a ver cuál es el que tiene más gente. Otros que hay que nombrar son los “perripollo” de Las Mercedes y los de “mechada” en la Av. Francisco de Miranda. 

-¿Qué dicen los comensales “niuyorquinos”  frente a tu versión de los perros?

-¿Puedou tienerr un Perrou con todou pur favour?

 

www.elhase.com