Por 2.000 tumores falsos condenan a un español a la cárcel

El español Francisco "Paco" Sanz, su novia y sus padres engañaron a la sociedad española, durante 7 años, pidiendo dinero para tratar una enfermedad terminal que no existía. A pesar de la exageración, muchos cayeron, incluyendo famosos de la televisión y el deporte

Por 2.000 tumores falsos condenan a un español a la cárcel

2.000 tumores. Así, sin pudor por tan exagerado número, el español Francisco «Paco» Sanz estafaba a la gente pidiendo dinero para tratar una enfermedad terminal que no existía. Con el mediático engaño, que duró siete años, cayeron numerosas figuras de la televisión, de la cultura y del deporte, entre otros.

Hoy, 8 de febrero, un tribunal condenó al «hombre de los 2.000 tumores», como se le conocía, a dos años de cárcel. Y a su cómplice, Lucía Carmona, su novia de aquel entonces, a un año y nueve meses. En su defensa, ella alega que era «muy joven» y «estaba enamorada».

El procesado llegó a un acuerdo con la Fiscalía en la primera sesión del juicio, en la Audiencia Provincial de Madrid. La Fiscalía rebajó la petición inicial de seis años de cárcel para Lanz y de tres años para la mujer. Sin embargo, el caso no ha concluido. Falta desarrollar el juicio por responsabilidad civil.

Sanz está acusado de fingir en los medios de comunicación la gravedad de su enfermedad y de estafar 264.780 euros (318.000 dólares al cambio actual) al pedir dinero para tratar sus 2.000 tumores.

Además de su expareja, está acusada la madre de Lanz, por lucrarse junto con su hijo y su entonces nuera. El padre también fue imputado pero falleció antes de la sentencia.

Los que cayeron

La estafa de Paco Sanz duró mucho tiempo. Desde 2010 y hasta 2017. Nadie parecía preguntarse como 2.000 tumores, en una enfermedad terminal, no habían acabado rápidamente con ese hombre. Pero la gente cree, a veces, lo que quiere creer.

Sanz sí sufría una enfermedad genética, el ‘Síndrome de Cowden’, que se le diagnosticó en 2009 y le concedió una pensión mensual de 745 euros.

Entre los que hicieron campaña para Sanz y han sido llamados a testificar en el juicio civil están el chef Pedro Roca, los cantantes Ramón Melendi y Charo Reina, el presentador de televisión Jorge Javier Vázquez, el deportista y participante del programa «Hermano mayor» Pedro García Aguado, los actores Santi Rodríguez, Nacho Guerreros y David Muro, el humorista José Mota, los presentadores Risto Mejide y Dani Mateo y el futbolista Álvaro Negredo, entre otros. También testificará Alejandro Ruiz Hurtado, autor del libro Así cayó Paco Sanz.

Algunos de ellos esperan indemnizaciones por parte de Sanz y sus cómplices.

El antecedente Nadia

El caso de Paco Sanz recuerda el de Nadia Nerea, una niña a la que sus padres usaron para estafar a la sociedad española, fingiendo una enfermedad que no existía.

Hay semejanzas entre el caso de Sanz y el de Nadia. Ambos sufrían una enfermedad rara. En los dos casos, desvirtuaron esta enfermedad y la convirtieron en otra, terminal o incurable. Muchos famosos y medios de comunicación cayeron en la estafa. Y hubo usufructo pues, tanto Sanz y los padres de Nadia, usaron el dinero recaudado para comprar artículos que nada tenían que ver con la enfermedad.

Los padres de Nadia, Fernando Blanco y Margarita Garau, recaudaron entre 2010 y 2016 más de 400.000 euros que usaron en comprar automóviles y relojes de lujo, entre otras cosas. Estafaron durante varios años con el caso de su hija, cuya enfermedad implica alteraciones cutáneas y oftalmológicas pero no es letal. Llegaron a tal nivel de manipulación que, cuando veían que otro niño que sí estaba enfermo, lograba buenos niveles de recaudación para su tratamiento, ellos «relanzaban» la campaña de su  hija fingiendo que, de nuevo, estaba «a punto de morir» y requería de otra intervención en el extranjero. Supuestamente habían hecho varias en Estados Unidos, pero ellos ni siquiera tenían pasaporte.

Por ello, Blanco fue condenado a 5 años y Garau a tres años y medio.