“Nazareno, acaba con la peste, acaba con el covid”, se gritó en Caracas

El acostumbrado recorrido se realizó en las principales calles de la capital. Decenas de personas pidieron por el fin del nuevo coronavirus, aunque al mismo tiempo las autoridades tuvieron que solicitarle a los feligreses que cumplieran con las normas de bioseguridad

“Nazareno, acaba con la peste, acaba con el covid”, se gritó en Caracas

La venerada imagen fue adornada con cientos de orquídeas y limones, que recordaban a la famosa procesión de 1697, cuando la peste del vómito negro diezmaba a la población. Se le atribuye a El Nazareno el milagro de la cura, al quedarse enredado en una mata de limón. El fruto del árbol sirvió para tratar a los enfermos. Este año la imagen recorrió las calles de Caracas y los feligreses le imploraron para que acabara con otra «peste»: la covid-19.

Desde tempranas horas de la mañana comenzaron las actividades en las instalaciones de la Basílica de Santa Teresa.Uno de los primeros en llegar fue  rector de este templo y Vicario General de la Arquidiócesis de Caracas, Armelim de Sousa, acompañado del secretario de la Conferencia Episcopal, Monseñor José Trinidad Fernández. Estos dos últimos fueron los encargados de orientar toda la ceremonia para la salida de El Nazareno.

La imagen reposaba en una alfombra de flores moradas, las orquídeas traídas por sus fieles devotos, lo acompañaban, tupidas con la exótica flor.

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En esta oportunidad, las  orquídeas fueron acompañadas por muchos limones,  que recordaban aquella famosa procesión del año 1697, cuando la peste del vómito negro, diezmaba a la población, por lo cual sacaron por las calles a El Nazareno, la cual quedó enredada en un limonero, fruto que cayó al suelo y aseguran al dárselo a los enfermos se curaron, milagro que se le atribuyen a la imagen.

Elegantemente vestidos, con una camisa morada y una corbata negra, que hacia juego son sus tapabocas, se encontraban los integrantes de la Cofradía de El Nazareno, que reunidos  realizaron una oración colectiva.

Abraham Núñez, encargado de vestir y adornar la venerada imagen, realizaba los toques finales, tanto a la túnica como a los arreglos florales. También repasaba en un mapa mental, el lugar que debería tener cada uno de los presentes, los encargados de cargar a El Nazareno, los representantes de la iglesia, periodistas e invitados especiales.

A las afueras del recinto religioso se encontraba estacionado  el papamóvil, vestido también con orquídeas y limones. Esperaba ser abordado por su  famoso y milagroso pasajero para realizar un recorrido por las calles de Caracas.

Los conductores

Manuel Rodríguez  y Carlos Rodríguez – padre e hijo- son los encargados de manejar el papamóvil, en este nuevo recorrido en medio de una pandemia. Visiblemente emocionados, se encontraban junto al vehículo, que en sus puertas tiene el emblema de El Vaticano y en el cual también el Papa Juan Pablo II recorrió Caracas.

“Este es un honor, que aún no comprendemos, la razón por la cual Dios no ha concedido, pero estamos muy agradecidos y emocionados”, dijo Carlos Rodríguez.

Puntualmente, las 9 de la mañana El Nazareno de San Pablo salió a la puerta principal de la basílica. Fue recibido con aplausos. Muchos devotos, con lágrimas en los ojos, vestidos con las túnicas moradas, agradecían por los favores recibidos.

“Nazareno, acaba con la peste, acaba con el covid”, era la principal petición que los feligreses gritaban mientras alzaban sus manos y caían al suelo de rodillas.

Funcionarios del Cuerpo de Bomberos, Protección Civil y la Policía Nacional, también estaban presentes para contener a los presentes. A los feligreses se les solicitaba respetar el distanciamiento social y usar bien el tapabocas. Los alrededores de la manifestación fueron desinfectados.

Ya a bordo del papamóvil, todos los presentes despidieron a El Nazareno, rezando un colectivo Padre Nuestro y al terminar la plegaria, se escucharon fuertes aplausos.

La ruta por los hospitales

En la ruta estaba previsto que la sagrada imagen visitara varios hospitales en donde se encuentran recluidos personas enfermas con covid-19, así  como 46 iglesias, ubicadas en los cincos municipios del área metropolitana de Caracas.

Desde el inicio de su recorrido, El Nazareno de San Pablo fue recibido a su paso por miles de feligreses, que a pesar de las recomendaciones del distanciamiento y la prohibición de aglomeraciones, salieron a las calles a reforzar su fe.

Se estima que el recorrido fue de unos 150 kilómetros, que fueron divididos en ocho tramos y se esperaba culminar en unas 10 horas.

El primero de los tramos comenzaba en la parroquia Santa Rosalía, para seguir en Catedral, 23 de Enero, Sucre y luego tomar rumbo a la parroquia San Juan, Caricuao, La Vega y El Paraíso.

En su paso, niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad, trajeados con sus batolas moradas, saludaban a El Nazareno. Muchas personas desde los balcones y ventanas de los edificios sacaron pañuelos también para saludarlos.

Durante todo su recorrido, el papamóvil, estuvo escoltado por funcionarios policiales, a bordo de motos. En una camioneta también lo seguían los integrantes de la cofradía.

El Vicario General de la Arquidiócesis de Caracas, Armelim de Sousa y rector de la Basílica de Santa Teresa, a bordo de otro vehículo, ofrecía mensajes de fe y esperanza, invitaba a orar desde sus casas y seguir pidiendo a El Nazareno, acabar con la pandemia que tantas vidas ha cobrado.