Confirman brote de fiebre amarilla en Monagas y Anzoátegui

El primer caso se trata de un adolescente de 16 años con antecedente vacunal, mientras que los otros contagios corresponden a 5 son hombres con un rango de edad entre los 24 y 82 años, todos sin antecedente vacunal

Confirman brote de fiebre amarilla en Monagas y Anzoátegui

El exdiputado de oposición y médico toxicólogo, José Trujillo, alertó este miércoles sobre un brote de fiebre de amarilla en Monagas y Anzoátegui y pidió a Nicolás Maduro atender la situación.

«La fiebre amarilla es una enfermedad causada por un virus y (…) tiene tratamiento, porque hay el uso de vacunas. No hay ninguna justificación» para que haya un brote, dijo Trujillo en un audio difundido en Twitter.

A su vez, Trujillo manifestó su preocupación por la posibilidad de que la enfermedad llegue a grandes centros urbanos.

«No hay ninguna justificación para que los seres humanos salgamos positivos si debiéramos estar vacunados, sobre todo en el área de la frontera, que es donde mayormente se presentan estos casos», agregó.

Sociedad de Infectología confirma

A través de un hilo de Twitter, la Sociedad Venezolana de Infectología confirmó 7 casos de fiebre amarilla, de los cuales tres fueron asintomáticos y cuatro desarrollaron signos y síntomas.

De acuerdo con la SVI, «el lugar probable de infección de todos los casos confirmados fue Carapal, Parroquia Rural del Sur del municipio Maturín. Del total de casos confirmados, el 1er caso corresponde a adolescente de 16 años con antecedente vacunal que sufrió aborto al momento de su detección».

Además detalló que «de los otros 6 casos, 5 son hombres con un rango de edad entre los 24 y 82 años, todos sin antecedente vacunal. Hasta la fecha no se han reportado defunciones».

 

Vacunación preventiva para todos

Trujillo pidió también a la administración de Maduro que «de una vez por todas tome la iniciativa de tratar de vacunar a la gente, no solo contra el covid sino contra las enfermedades que son prevenibles a través de vacunas».

El 20 de enero de 2020, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) reportó que a finales de 2019 se detectó el primer caso de fiebre amarilla en Venezuela en 14 años.

«El 13 de noviembre (de 2019) fue notificado un caso confirmado de fiebre amarilla en un hombre de 46 años perteneciente a la etnia pemón y residente en el municipio de Gran Sabana, en el estado Bolívar (sur, fronterizo con Brasil)», indicó el reporte.

De acuerdo con el informe de la oficina de Naciones Unidas difundido entonces, el origen de la infección de ese caso fue «probablemente selvático», ya que se trató «de una zona donde se ha determinado que hay riesgo de transmisión de la fiebre amarilla» y advierte que «se considera que existe riesgo de transmisión» de esa enfermedad en Venezuela.

La oficina recomendó entonces «fortalecer las acciones de vigilancia y control de la enfermedad» poniendo especial interés en las poblaciones más vulnerables como mujeres embarazadas y poblaciones indígenas.