Ángel Céspedes, el niño que lucha por un trasplante de riñón y por su sueño de ser médico

Desde hace cuatro años, este niño lucha para lograr sus diálisis y conseguir un trasplante de riñón. Sueña con ese día y, en su espera, dio con su vocación: la Medicina. Para continuar con su tratamiento y seguir viviendo, abrió un canal para reunir dinero

Ángel Céspedes, el niño que lucha por un trasplante de riñón y por su sueño de ser médico

Semana tras semana, desde hace cuatro años, Ángel Céspedes viaja desde Los Valles del Tuy, en el estado Miranda, hasta Caracas para recibir su tratamiento en la unidad de diálisis Juan Pablo II, ubicada en la avenida Victoria.

Son casi dos horas de incómodo viaje, que luego debe repetir al terminar la diálisis, para poder seguir sobreviviendo.

El diagnóstico de Ángel llegó en 2017, pero la realidad de un paciente con hemodiálisis la conocía desde antes, ya que la enfermedad renal ha sido recurrente en su familia. De hecho, en ese recorrido para limpiar su sangre, lo acompañan su madre Yohelys Céspedes y su tío, quienes batallan con el mismo padecimiento.

Fotografía de Daniel Hernández.

La diferencia entre ellos y Ángel es que sus dos riñones ya no trabajan lo suficiente para mantener su cuerpo medianamente saludable, razón por la cual sueña a diario con que llegue el día para recibir su trasplante en el J.M. de Los Ríos.

Lo que en otros países se ha convertido casi en cirugías de rutina, es decir los trasplantes de riñón, en Venezuela es un imposible, pues el gobierno de Nicolás Maduro los suspendió hace cuatro años. Esto ha causado decenas de muertes evitables.

Mientras espera, su familia y él hacen un trayecto agotador para dializarse. Él y su madre no pueden, por protección, usar el Metro de Caracas o El Ferrocarril de Los Valles del Tuy. La razón se hace evidente a los ojos de quienes los ven: sus pasos son lentos al caminar por las aceras para evitar tropezar, ya que tienen limitaciones para subir y bajar las escaleras.

A ambos les cuesta caminar, debido a la patología renal familiar que padecen. Foto Daniel Hernández

Estudiar para salvar vidas

Su madre cuenta que, por su condición médica y la pandemia, Ángel no asistió más al salón de clases. Sin embargo, en sus recorridos hasta Caracas, y quizás por su misma condición, encontró su vocación: la Medicina.

Con voz suave dice que quiere ir a la universidad para poder ser médico y ayudar a las personas, así como sus doctores han luchado por él. A pesar de todo, su padecimiento lo motiva, pero también lo ha obligado a madurar.

Ángel, cuando era más pequeño. Fotografía cortesía de su madre, Yohelys Céspedes.

Eso es algo que su mamá nota en el J.M. de Los Ríos pues, aunque Ángel se divierte, trata de no tener lazos con los demás pacientes. “Le afecta mucho cuando otros niños mueren esperando un trasplante”, admite Yohelys Céspedes.

Ángel cumplió 14 años, pero tiene la estatura de un niño de 10, debido a su condición y a las dificultades para alimentarse correctamente. Foto Daniel Hernández

Un número por un día más de vida

Si bien su situación es crítica, Ángel y su mamá tienen la esperanza de que él sea uno de los niños que reciba un trasplante de riñón y mejore su calidad de vida.

“Él no merece tener esta angustia por una intervención (…), es un chico muy despierto y cuando se siente mejor, por momentos, también sube su ánimo”, manifiesta Yohelys Céspedes, quien a su vez es madre de otros dos jóvenes.

Ella, que intenta dividirse para compartir con todos sus hijos, señala que es duro sobrellevar la situación, ya que Ángel la “necesita mucho”.

Foto Daniel Hernández.

“Él está cansado y sabe lo difícil que es llevar una rutina por 4 años de diálisis sin que llegue la noticia que lo puede ayudar: la reactivación de los trasplantes. Quiere un riñón nuevo y quitarse el catéter que tiene en el cuello, que muchas veces se le infecta. Quiere estar sano pronto y empezar a estudiar para ser un médico que ayude a los demás”.

Es por eso que, actualmente, a través de su cuenta en Instagram @angeldialisis, él y su familia hacen activismo para que se reactiven los trasplantes. Además también le sirve de plataforma para conseguir fondos y así cumplir con sus diligencias médicas.

En esta oportunidad, la familia Céspedes está rifando un bulto de Harina Pan. El sorteo cierra el 25 de octubre de 2021. El número cuesta un dólar y el ganador se elegirá según el decimal de la tasa del dólar paralelo que registre la cuenta @paralelovnzla a las 9 am de ese día.

 

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Texto editado por María José Dugarte y Giuliana Chiappe