Asamblea exigirá a Fiscalía investigar discriminación en repartición de los CLAP

Asamblea exigirá a Fiscalía investigar discriminación en repartición de los CLAP

Laided Márquez de El Vigía aseguró que en su comunidad los organizadores de los CLAP le pidieron a las familias dinero para adquirir las bolsas y no les han entregado el primer alimento.

Durante la presentación del informe final de la comisión encargada de investigar y documentar violaciones a los derechos humanos con motivo de las protestas por hambre, la oposición denunció que 8 de cada 10 venezolanos identifican el sistema de los los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) con más corrupción y bachaqueo.

La diputada de la Unidad Mariela Magallanes presentó el debate. Explicó que el documento se hizo a partir de asambleas de ciudadanos y entrevistas.

Tres personas de la sociedad civil expresaron su testimonio. Laided Márquez de El Vigía aseguró que en su comunidad los organizadores de los CLAP le pidieron a las familias dinero para adquirir las bolsas y no les han entregado el primer alimento. «Tratamos de hablar con la gente de los CLAP y lo que nos responden es que no ha llegado la comida, y sobre el dinero, tampoco saben dar repuesta. Se burlan del hambre del país».

Lemna Medina, a quien presentaron como ama de casa de los Valles del Tuy, expresó que allí no «hay cola porque no llega la comida. Yo quiero comida dentro de los establecimientos comerciales».

José Vicente Rivero, presidente del Sindicato de Funcionarios de Carrera y Trabajadores de la Asamblea Nacional (Sinfucan), denunció la «discriminación política y sindical” que viene ocurriendo con las entregas de las bolsas de los CLAP.

De acuerdo a Rivero, la entrega de estas bolsas estaba condicionada a la desafiliación de Sinfucan o de no haber firmado para el revocatorio. Además, las bolsas presentaban un sobreprecio de Bs 3.707, 16.

Aseguró que estas medidas buscan «llevar al cierre técnico a esta asamblea. Se usan los CLAP en contra del poder legislativo y la autonomía legal».

La diputada opositora Mariela Magallanes añadió que la Unidad va a solicitar ante el Ministerio Público «una investigación para saber cómo se está distribuyendo la comida».

La culpa es de los precios del petróleo

Por su parte, el legislador del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Gilberto Pinto inició sus palabras diciendo: «¡que vivan los CLAP!». A lo que el bloque chavista respondió: «¡que vivan!».

Sostuvo que las sentencias del TSJ no se discuten, aseverando que los Clap continuarán con su labor.

El chavismo también argumentó que la crisis económica se debe a la caída de los precios del petróleo. «Aprovechan esa posición para los cálculos políticos», indicó Willian Gil del PSUV.

Añadió que traer a las personas de la sociedad civil a la Asamblea es «aprovecharse del pueblo».

También ante las críticas del sistema de repartición de comida, los oficialistas mencionaron el reconocimiento de julio de la la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) que sostiene que Venezuela recibirá por segunda vez el reconocimiento que otorga a países que han realizado progresos excepcionales por reducir la desnutrición, lo que posiciona a la nación entre las 30 que han cumplido con la meta planteada en la Cumbre Mundial de Alimentación.

Las MUD lanza

Gaby Arellano, también de la MUD, dijo: «nos fracturan las piernas para que de rodillas tengamos que agradecer las muletas que nos dan».

Mencionó la última encuesta de Venebarómetro de septiembre que señala que 42% de la población consume dos comidas al día.

El parlamentario de la Unidad, Carlos Valero, indicó que Freddy Bernal coordinador nacional de los CLAP, a quien pidió una sanción política, dijo que que las bolsas solo llegaban a 15% de la población. «Dijo que 15 millones de personas quedan por fuera de la cobertura de los CLAP». Insistió en que eso es discriminación.

El jefe de la fracción parlamentaria de la Unidad, Julio Borges, respondió a los argumentos del PSUV. Señaló que «es un crimen pensar que en la Venezuela en la que la gente está comiendo basura en las calles, la culpa sea de la caída de los precios del petróleo».

Argumentó que en 2013 el barril estaba cerca de 100 dólares y que el Fondo Nacional para el Desarrollo Endógeno (Fonden) llegó a reunir 150 mil millones de dólares «para que nadie tuviese que pasar hambre en el futuro».

«Los CLAP representan el fracaso completo del sistema económico del Gobierno», añadió Borges.

El parlamentario aseguró que, según una encuesta hecha por su partido (Primero Justicia), 17 millones de los venezolanos se acuestan comiendo dos veces y 5 millones, comiendo una vez.

«Hicimos un encuesta: 8 de cada 10 venezolanos identifican el sistema de los Clap con más corrupción y bachaqueo», indicó.

Aseguró que la oposición «muy pronto» va a llevar a segunda discusión la Ley de producción nacional que busca lograr que las «marcas venezolanas sean las que alimentan a los venezolanos».

La Asamblea aprobó el informe. Acordó remitirlo a la Fiscalía para exhortar a su máxima autoridad a que investigar cómo se reparten las bolsas. También el documento será entregado a la Defensoría del Pueblo por violación a los derechos humanos al discriminar en la distribución de alimentos.

La segunda página de Hetty Green (“Papeles póstumos de un petroestado”)

Hetty Green, la “bruja de Wall Street”, como llegaron a llamarla los tabloides de la época, se contó entre los grandes practicantes del capitalismo financiero que jamás hayan vivido. Todos los historiadores económicos que se han ocupado del advenimiento de la llamada civilización petrolera señalan la antecesión del llamado “ciclo ballenero”, del que Green, "la mujer más rica de América", fue una notable protagonista.