Aulas de la Universidad de Carabobo vacías por deserción de profesores y estudiantes

El secretario de la Universidad de Carabobo, Pablo Aure, dijo que el reinicio de clases de esa casa de educación superior se da en medio de una gran incertidumbre porque no es sencillo evaluar a cuánto asciende la deserción estudiantil, pero es evidente que esto continúa sucediendo. “Muchas veces los muchachos se van sin retirar sus papeles, entonces no hay una manera de medirlo”.

Aulas de la Universidad de Carabobo vacías por deserción de profesores y estudiantes

La autoridad ucista señaló que en el año 2017, entre documentos certificados y legalizados sumaron un total de 75.501, y esto en los últimos tiempos “se ha multiplicado exponencialmente”. Ya para el primer trimestre de 2018 tienen unos 18.000 proyectados.

Este lunes 15 de enero comenzaron las actividades en algunas de las siete facultades de la UC y se ha notado un ausentismo estudiantil. Alumnos comentaron que hay problemas para trasladarse hasta el campus de Bárbula en Naguanagua por las deficiencias del transporte y por la crisis económica que no permite a muchos pagar pasaje y alimentación.

Albany Colmenares, dirigente estudiantil del movimiento Unidad 77, indicó que resulta admirable que en medio de tantas dificultades, están decididos a iniciar las actividades de manera regular.

“En diciembre estábamos manejando unos porcentajes de aproximadamente un 50% de deserción estudiantil y un 35% de deserción profesoral. Estas cifras son alarmantes pero sin lugar a dudas son comprensibles porque ante una crisis de país, nuestra universidad no está aislada”, sostuvo Colmenares.

Algunos consultados señalaron que sus compañeros de aulas se han ido a países de Latinoamérica a buscar mejor calidad de vida, especialmente a Perú, Ecuador, Chile y Argentina.

“Mi mejor amiga se fue a Perú, aún sin terminar la carrera, porque allá otros familiares le ofrecieron ayudarla a conseguir un empleo y no en el área de la carrera de Administración, sino en el comercio informal para comenzar”, narró José Ramírez, estudiante de la Facultad de Ciencias Económica y Sociales de la UC.

No hay comedor para reinicio de clases

 

Por su parte, Ramón Bravo, director de Comedores de la UC, expresó que en los campus de Bárbula (Carabobo) y La Morita (Aragua) servían 6100 platos diarios y así lo mantuvieron hasta el inicio del período de receso vacacional decembrino de 2017, pero ya la realidad es otra.

“Atendemos a estudiantes, profesores y obreros y en los últimos dos años el porcentaje de profesores y empleados administrativos que acuden en busca de su comida ha aumentado en más de 200% (…) La crisis la estamos viviendo todos los universitarios como seres humanos”, indicó Bravo.

Dijo que tienen una deuda con los proveedores, desde noviembre del año pasado, que asciende a más de 900 millones de bolívares y subrayó que estos aceptaron comenzar a despacharles productos apenas les cancelen, pero no han recibido aún respuesta de las autoridades del Ministerio de Educación Universitaria.

Los comedores de la UC anteriormente ofrecían almuerzo y cena; sin embargo en los últimos meses solo proveían la comida del mediodía. “Seguimos cumpliendo con la tabla nutricional que exige el carbohidrato, la fruta y proteína, a veces sustituimos el carbohidrato por yuca, papa, plátano y allí vamos haciendo magia”, explicó Bravo.

El reinicio de clases en la Universidad de Carabobo se da con los comedores cerrados por falta de alimentos.

Sin cobrar preparadores, becarios y ayudantes

 

De igual manera, Pablo Aure refirió que cerraron el año pasado sin que les cancelaran a preparadores, becarios y ayudantes.

“En la UC tenemos 441 preparadores, 3409 becas académicas, ayudantías de becas servicios son 1571, para un total de 5421” y agregó que las autoridades de esa universidad realizaron los trámites para que les pagaran, pero no sucedió.

“No pudieron cobrar me imagino porque están en cola por falta de efectivo. No estoy hablando de cantidades millonarias, los preparadores cobran 18.000 bolívares, las becas 12.000, las ayudantías 15.000, aunque hubo un decreto según el cual a partir del 1º de enero comenzarán a cobrar todos 80.000 bolívares (…) una exigencia del movimiento estudiantil es que las becas se equiparen al salario mínimo”, dijo Aure.

Carencias de transporte

 

El Secretario de la UC destacó que también es preocupante el tema del transporte. “Tenemos para cubrir 26 rutas, pero están operativos y a media vida 16 autobuses para cubrirlas. Aquí se ha hecho de tripas, corazones”.

Refirió que a muchas unidades les faltan cauchos o baterías, por lo que hace unos meses sostuvieron una reunión con organismos oficiales que se comprometieron a ayudarles a conseguirlos, pero esto no ha ocurrido.

Tampoco les han cumplido con el inicio de una ruta de TransCarabobo desde la avenida Cedeño, en el centro de Valencia, hasta el campus de Bárbula en Naguanagua que aliviaría el problema de la movilización, no sólo de estudiantes sino para profesores y empleados, porque muchos tienen sus carros paralizados por falta de repuestos y cauchos.