Alimentación para pacientes con autismo

El 02 de abril se conmemora el Día Mundial del Autismo. Una condición descubierta en el año 1943, que no tiene cura pero que puede controlarse con una dieta especial y asegurarse mayor bienestar en el paciente

Alimentación para pacientes con autismo

Quienes son diagnosticados con Autismo tienen un trastorno del neurodesarrollo que desencadena problemas para comunicarse verbalmente, comportarse socialmente y como consecuencia poder interactuar con las personas.
Una manera para controlar el comportamiento y los trastornos gastrointestinales en el paciente es manteniendo una dieta libre de gluten, azúcares, cereales y caseína ya que presentan dificultades al metabolizar estas proteínas, que al ser mal procesadas liberan un tóxico que afecta directamente el funcionamiento cerebral.
Una dieta orgánica basada en vegetales, proteínas animales y frutas mejora el bienestar y calidad de vida tanto del paciente como de sus familiares y amigos. Se debe mantener la alimentación básica formada por los tres grupos alimenticios:
Proteínas como la leche de almendras o coco, carnes, pescados pequeños, embutidos y jamones libres de gluten.
Grasas provenientes de alimentos vegetales como el aguacate y aceites de oliva, girasol o coco. Adiós a las grasas trans como la margarina.
Carbohidratos obtenidos de las frutas, auyama, zanahoria, plátano, granos remolacha, papas, yuca y pseudocereales como el amaranto, quínoa y chía.
 

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