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Baby-Led Weaning o el arte de dejar que el bebé coma solo

Los padres de hoy somos hijos del tetero y las papillas. Nuestras primeras experiencias en la mesa estuvieron llenas de “una cucharadita más por mí”, de cubiertos fingiendo ser aviones, de premios por dejar el plato vacío y de besos y abrazos por parecernos al bebé que salía en la etiqueta de la compota Por eso, nos es tan difícil entender cómo es que cosas tan naturales, como la lactancia materna o que el bebé agarre con sus manitas la comida y se la meta a la boca, realmente funcionen y necesitamos un método, una técnica, un experto, unos resultados comprobados… sobre todo, para defendernos de las abuelas que nos persiguen batiendo leche en polvo con agua porque “ese niño está muy flaco” o preparan cremas de diversos tubérculos y verduras en caldo de pollo o carne “para que salgas de eso”.

Baby-Led Weaning o el arte de dejar que el bebé coma solo

Queremos lo mejor para nuestros hijos y nos atormentamos con las cifras de obesidad infantil tanto o más que con las de desnutrición. Buscamos información en la red, el médico dice una cosa, la familia otra, la cabeza se convierte en un ovillo hasta que al final hacemos lo que nos parece, pero… no sabemos si está bien.

Parece que tenemos bastante claro que los métodos naturales de alimentación que nos hacen devolver la mirada hacia los que hacían generaciones anteriores a las de nuestros padres, son más sanos. Sin embargo, a diferencia de nuestros antecesores, hoy estamos más abiertos a respetar los ritmos, los gustos y los disgustos de nuestros hijos y estamos más dispuestos a no colocarle obstáculos para su natural exploración del mundo. Si te sientes en esta onda, entonces eres un potencial fan del Baby-Led Weaning (BLW). baby-eating-carrot

¿Y en español cómo sería?

Se le han acuñado varios términos en español, pero la traducción más precisa sería “alimentación complementaria guiada por el bebé”. Esta tendencia surgió en Reino Unido de la mano de Gill Rapley, nutricionista y directora adjunta de la Iniciativa de Hospitales Amigos de los Niños de UNICEF y postula que la transición del destete debe hacerse mediante alimentos sólidos, y no presentados en papillas o sopas, que sean de fácil masticado y que formen parte de la dieta de los padres, con el fin de evitar problemas de aceptación de sabores y texturas de la comida.

Todo sucede al ritmo de los bebés, de manera que este proceso se dé naturalmente. La idea es aprovechar la curiosidad innata de los bebés, su deseo de explorar, experimentar y la capacidad que tienen de imitar a los adultos para que prueben los alimentos tal y como son.

La dinámica consiste en colocarle al bebé, a partir de los seis meses de edad, trozos de comida en la bandeja de su mesa de comer para que él pueda tomarla con sus manos e introducirla en su boca. La idea es que él mismo pueda elegir qué alimentos consumir y en qué cantidad.

El nutricionista Juan Miguel González mejor conocido como @yosoynutricion explica que en teoría, a partir de los seis meses, el bebé puede llevar una dieta completa sin restricciones. Sin embargo, recomienda postergar hasta los nueve meses la introducción de carnes rojas y pescados y hasta el año, la leche completa y los mariscos y moluscos, por su potencial alergénico.

También debe realizarse un monitoreo de los alimentos ofrecidos a bebés que tienen antecedentes familiares de alergias al trigo (gluten) o al huevo, por ejemplo. De resto, los demás alimentos como el pollo, las frutas, las verduras, los cereales, etc., pueden pasar perfectamente por la cata guiada por el bebé desde el principio, siempre y cuando tengan el tamaño y la contextura adecuados, es decir deben ser manejables para que puedan ser tomados entre sus manos y firmes pero blandos para poder ser masticados por sus encías.

Como aún no ha desarrollado destrezas motoras finas, le es difícil tomar alimentos demasiado pequeños como los guisantes, el maíz o los frutos secos, que, además al ser de contextura dura pueden ocasionar atragantamiento, en el peor de los casos, o experimentar poca degustación, ya que pasan directamente al tracto digestivo.   red-lunch-green-knolling Sin premios, sin regaños y con buen ejemplo

Si bien el protagonista del BLW es el bebé, los padres tienen un rol fundamental. Según indica González, es su responsabilidad ofrecer alimentos saludables y variados a sus hijos, al igual que tener hábitos y costumbres adecuadas en la mesa. Este método se basa en la capacidad que tiene el niño de imitar a los adultos, por lo que hay que tener especial cuidado con lo que se sirve, lo que se hace y se dice.

Ya que la postura del BLW es naturalista, no están permitidos los premios por elegir un alimento sobre otro o por comer determinada cantidad de alimento. Tampoco es válido reprimir al bebé por ensuciarse, de hecho, la interacción con los alimentos trae implícita esa idea. No es adecuado engañarlo (no es un árbol, es un brócoli), ni persuadirlo de ninguna manera.

De igual manera, no es recomendable darle de comer al bebé en otro sitio que no sea la mesa familiar, ya que así nos evitamos problemas futuros como la incapacidad para mantenerse sentados o comer frente al televisor. Se trata, más bien, de brindar las bases para una correcta alimentación y, dentro de esos límites establecidos por los adultos, ofrecerle la libertad al bebé de que juegue o explore su comida y aprenda por sí mismo a saborearla, masticarla y deglutirla. Es importante, añade González, que la hora de la comida sea asociada con bienestar y con la sana interacción familiar, y que no se traduzca en una batalla campal, que creará actitudes negativas hacia los nuevos sabores y texturas.

Niños más sanos y más sabios

Más allá de la ternura que inspiran los bebés comiendo solos y coloreados de lechosa o remolacha, Juan Miguel González destaca los siguientes beneficios del método BLW:

  • Se sacia la necesidad de exploración que presentan los bebés en esas edades.
  • Ayuda al bebé a seguir su instinto para comer solo.
  • Se crean las bases de la seguridad en sí mismo ya que aprenden a confiar en sus criterios y habilidades.
  • Se crea una actitud positiva hacia la alimentación y hay mayor disposición en el futuro para probar sabores nuevos.
  • Facilita la interacción social, ya que no hay que apartar al bebé para darle comer, si no que se hace con el círculo familiar, fomentado así sus hábitos y su capacidad de imitar.
  • Contribuye con el desarrollo de la musculatura orofacial de forma vertical al mover sus mandíbulas para masticar, y los movimientos laterales que se realizan con la lengua para amasar los alimentos antes de que lleguen a su garganta.
  • Como el bebé regula su ingesta, suele comer más despacio, que favorece la función digestiva.
  • Se ha demostrado que con el tiempo, el niño que fue alimentado con el método BLW, tiende a elegir alimentos más saludables, y disminuye el riesgo de sobrepeso y obesidad infantil.o-BABY-EATING-APPLE-facebook

¿Y si… se atraganta?

El bebé tiene un mecanismo natural que le permite, mediante un sonido parecido a un “arrrg”, devolver el alimento atascado a su boca para diluirlo mejor y tragarlo sin dificultad. Si no lo logra por él mismo, hay que cargar al bebé, colocarle la cara ligeramente en dirección al suelo y con la mano cóncava, dar un golpecito seco en la espalda.

De todas maneras, González afirma que la probabilidad de que un bebé en BLW se atragante es mucho menor que cuando es alimentado por sus padres directamente en su boca, ya que el alimento va directo a la garganta y él no tiene el control ni de la velocidad ni de la cantidad.

¿Come muy poquito?

La verdad es que realmente el bebé logra comer muy pocas cantidades con este método, al principio. Sin embargo, no es algo que debe ser motivo de preocupación, porque tal como indica González, aún a los seis meses, la leche materna aporta el 80% de los requerimientos nutricionales del bebé. También aconseja establecer horarios fijos para tres comidas principales más dos meriendas, para asegurarnos que coma lo suficiente.

¿Hay deficiencias nutricionales?

La leche materna no logra cumplir con la totalidad de los requerimientos de hierro, zinc, vitamina B12 y ácido fólico, por lo que es necesario ofrecerle al bebé trozos de pollo, verduras y frutas de diferentes colores, arroz (en forma de tortitas), pastas y mantequilla.

Algunos consejos para iniciarse en el BLW:

  • Sirve la comida a la misma temperatura que tiene la leche materna, o sea, tibia.
  • La duración de cada comida no debe sobrepasar los 60 minutos o lo que dure la comida de los adultos de la familia.
  • Coloca todos los alimentos que conforman el plato familiar en la bandeja del bebé para tener dónde escoger lo que va a ingerir.
  • Procura que al sentarlo en la mesa, el bebé no esté demasiado hambriento ni tenga sueño, ya que esas condiciones disminuyen sus ganas de explorar.
  • No hacen falta platos ni cubiertos para los bebés. Se trata de una experiencia de aprendizaje divertido con la comida y estos utensilios son muy fáciles de lanzar al suelo y distraer su atención a ese juego.
  • Es buena idea colocarle un babero grande al bebé, si te angustia la suciedad así como un forro plástico al suelo para recoger el reguero más rápidamente.
  • Ten una cámara a mano. Es muy divertido verlos comer así. Baby eating teething biscuit

Aún no me atrevo

Te tenemos un dato (bueno, dos). En Mundo de Dos, ubicado en el Centro Comercial Terras Plaza en Terrazas del Club Hípico, un grupo de profesionales relacionados con la salud y el bienestar de la mujer y el lactante, ofrecen prácticas guiadas de alimentación complementaria.

Por su parte, nuestro experto en nutrición Juan Miguel González ha desarrollado la idea del NutriChat, en el que vía Whatsapp puedes solventar tus dudas en cuanto a este método y otros temas relacionados con la alimentación saludable.