Así somos, con gusto

Sin discusión: La arepa rellena es venezolana

Tanto venezolanos como colombianos son hijos del maíz y, por tanto, de la arepa. La gran diferencia es que la venezolana tiene sabrosos rellenos y esa evolución gastronómica es la que la ha internacionalizado. Con motivo del día mundial de la arepa, recordamos cuándo los venezolanos comenzamos a rellenarla. Mientras que en Venezuela la arepa tienen nombres propios que se dan por su relleno, como la reina pepeada, la pabellón, la dominó, la catira o la pelúa, entre otros, en Colombia, la arepa se come sola, si acaso con un poco de mantequilla o queso por encima. En una arepera venezolana, cualquier comensal dice cómo quiere su arepa con frases como "una con queso guayanés", "una de pernil" o "una reina". Si desea comerse la arepa sola tiene que especificarlo o pedir una "viuda" que es como se conoce a la arepa sin nada. En Colombia, a las arepas venezolanas las llaman "arepas con todo".

Almibarte eleva la dulcería criolla con frutos amazónicos

La propuesta de Almibarte es única en Venezuela: polvorosas de topocho, galletas sablé de mapuey, galletas craqueladas de chocoazú, bocadillos de arazá y túpiro y galletas tipo Newton con harina de topocho y relleno de jalea de copoazú. Pero el postre estrella es el amazú, un ponqué con harina de yuca, chocoazú, merey y suspiros atomizados con fragancia de sarrapia. Para lograrlo, Antonella Di Russo hizo 19 pruebas. 

10 frutas venezolanas que probablemente no conoces

En el espectro de los frutos venezolanos, existen muchas frutas que se escapan de nuestro consumo diario, bien sea por falta de algún tipo de “marketing” frutal o por el desconocimiento de estos jugosos, dulces y exóticos frutos tropicales. Conoce cuáles son para que, cuando los veas por ahí, te atrevas a probarlos. 

Origen Caripe presenta las 3 ediciones más especiales de café venezolano

La casa Origen Caripe, de Monagas, presentó tres ediciones especiales y limitadas de tres cepas de café tratadas con métodos diferenciadores de secado: Dos de ellas, el Exótico y el Invitado, en camas africanas de secado lento y el Especial en tanques de fermentación. Todos los procesos se hacen preservando la cáscara del grano que solo se retira al final, para añejar mejor aromas y sabores.