¿Sabes cómo y por qué comer bien?

Los hábitos alimentarios de cada persona o grupo familiar varían según sus culturas o creencias, y son en su mayoría, asumidas sin importar cuán favorables puedan ser para cada persona. Adicionalmente, el estrés y el ajetreo de la vida diaria son agentes determinantes para abandonar una rutina saludable. Por ello, es necesario adecuar nuestra conducta alimentaria a las necesidades reales, estilo de vida y demás actividades

¿Sabes cómo y por qué comer bien?

En gran medida vemos en las familias venezolanas desbalances nutricionales que muestran a niños y adultos malnutridos, tomando en cuenta, que la obesidad forma parte de este descontrol. Una mala alimentación puede ser perjudicial para la salud y llegar a causar pérdida de energía o fatiga, falta de concentración, enfermedades riesgosas como la desnutrición, pérdida de masa muscular, así como también la anorexia y la bulimia, en donde conseguir el peso ideal puede convertirse en una obsesión fatal.

La clave para tener una alimentación balanceada y conservar una buena salud es educar desde muy temprana edad, a comer bien. Se deben establecer buenos hábitos alimentarios, es decir, que los niños conozcan y prueben todos los tipos de alimentos que tienen a disposición dentro de la pirámide o trompo alimentario: Carbohidratos (arroz, pastas, cereales), proteínas (pollo, carnes, pescados, quesos, leche), Vegetales, Frutas, Dulces (azúcares) y grasas (líquidas y sólidas); estas dos últimas, deben ser consumidas con moderación.

Es importante dar buenos ejemplos de alimentación, entender que se pueden sustituir golosinas por frutas o refrescos por jugos naturales; también, se deben evitar alimentos que no son necesarios y más cuando estos son adversos en la salud de algún familiar, es el caso de los dulces para los diabéticos. Es necesario hacer prevención en familia.

Por su parte, hoy en día, la gran mayoría de los adolescentes tienen algún prototipo a seguir en pro de lograr una figura perfecta, estos modelos conducen a someterse a planes de alimentación estrictos o dietas mágicas, las cuales se caracterizan por ser desequilibradas e incompletas, por carecer de algún nutriente básico como: vitaminas, minerales o hidratos de carbono; la ingesta de píldoras, también es muy frecuente, y en su mayoría acarrean efectos secundarios negativos.

Para estar sanos física y mentalmente, nuestro cuerpo requiere de un consumo constante de vitaminas y minerales que no conseguimos realizando dietas rigurosas; estos regímenes de adelgazamiento reducen de forma drástica el aporte de muchos nutrientes, generando el efecto ‘yoyo’ y ganando más peso al dejar de hacerlas.

A continuación ofrecemos algunas reglas básicas para vivir sanamente en pasos simples y progresivos:
· Cumplir horarios: Realizar por lo menos cinco comidas diarias que incluyan variedad de alimentos en cantidades adecuadas. El patrón a seguir debe ser el de las tres comidas principales más dos o tres meriendas, las cuales se sugiere realizar siempre a la misma hora.

· Tomar agua: Es importante la hidratación para que le ayude a desechar toxinas y contribuir con el mejoramiento de la piel; tomar mínimo ocho vasos de agua durante el día. Adicionalmente, le ayudará a absorber nutrientes como vitaminas y minerales y a mantener la integridad del tracto gastrointestinal.

· Preparaciones sanas: Vigilar las preparaciones de las comidas. Se deben cocinar los alimentos preferiblemente al horno, sudados, al vapor o a la parrilla.

· Control: No hacer mercado con hambre; comprar y preparar sólo las cosas que estamos seguros que podemos comer, trazarse metas posibles.

· Escoger bien las grasas: Evitar los aceites, restringir las grasas sólidas (mantequillas, mantecas, etc.) y mantener la cocina llena de opciones saludables.

· Ejercitarse: Comenzar con una caminata de 30 minutos diarios cinco días a la semana. También puede trotar durante 20 minutos mínimo tres veces a la semana. Adicionalmente, debería realizar, por lo menos, dos días no consecutivos de entrenamiento físico para mejorar la fuerza y resistencia muscular.

· Minimizar la ingesta de bebidas alcohólicas y eliminar el consumo de tabaco: El alcohol aporta un gran número de calorías, siete calorías por gramo de alcohol. Ambos vicios están vinculados con el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles, como por ejemplo, cáncer y cardiopatías.

· El consejo de un especialista en nutrición ayuda a marcarse objetivos realistas. Además seguirá la evolución de la dieta.

El éxito para tener una vida saludable es realizar un plan de alimentación personalizado de acuerdo al individuo, combinándolo con actividad física. De esta manera, se logrará un peso adecuado y los resultados se mantendrán en el tiempo. Desde luego, la motivación, la constancia y la fuerza de voluntad tienen que ser factores esenciales para determinar nuestro régimen y poder sentirnos bien con nosotros mismos.