El secreto para conseguir tequeños esponjosos

El tequeño es uno de los bocados más representativos de Venezuela, su insuperable sabor ha trascendido las fronteras, convirtiéndolo en un icono gastronómico al que pocos se pueden resistir

El secreto para conseguir tequeños esponjosos

No se conoce con certeza el origen de los tequeños, si bien se piensa que su origen se remonta a finales del siglo XIV en el estado Miranda. Concretamente, se piensa que una cocinera de la ciudad de Los Teques tomó restos de una masa para pastelitos para no desaprovecharla y creó pequeños conos en los que introdujo queso blanco que posteriormente serían fritos en grasa animal. Esta teoría cobra especial verosimilitud en la medida que Los Teques era antiguamente un destino turístico de familias ricas caraqueñas que podían costearse ingredientes caros.

La receta tradicional rellena de queso blanco fue evolucionando hasta admitir distintos tipos de queso, además de carne, productos vegetarianos como el tofu e incluso tomate seco; no obstante, lo que sí que ha permanecido a lo largo de los años, ha sido la esponjosidad del tequeño, que es lo que lo diferencia de los fingers de queso, americanos.

El secreto de la esponjosidad del tequeño

Como dirían en cualquier spot publicitario de pizzas: “el secreto está en la masa”, lo cual evidentemente tiene sentido cuando se habla de masa frita rellena de queso. La cuestión está en qué ingredientes son los responsables de que la masa sea equiparable a la de un bollo recién salido del horno.

Hay quienes refieren que el secreto reside en utilizar levadura o incluso bicarbonato, pero la realidad es mucho más sencilla y es que hay que pensar en la simplicidad de la receta original.

El tequeño clásico se encuentra integrado por harina de trigo, grasa animal (que también puede ser sustituida por grasa vegetal como la margarina), huevo, sal y agua.

Al pensar en estos ingredientes algo queda claro y es que la harina con agua tiende a solidificarse y a crear grumos, por lo tanto es justo en esta fase de elaboración donde se determina si el resultado final será esponjoso como los Tequechongos que se pueden encargar aquí o, por el contrario, será un estropicio incomible.

Cómo lograr que los tequeños queden esponjosos

Lo recomendable para evitar malgastar tiempo e ingredientes, es mezclar en un bol el huevo, la grasa derretida (no en pomada), la sal y un poco de harina mientras se va integrando bien. En lo que se hace esto y para que la masa no quede petrificada, se debe ir añadiendo pequeñas cantidades de agua hasta obtener una consistencia homogénea y firme. Esto se sabrá cuando la masa se pegue a los dedos.

Como buena masa panera que es, al fin y al cabo, es preciso amasar bien a mano y para ello se recomienda que el proceso de amasado dure al menos 10 minutos, haciendo churros de masa que serán la forma primaria de los tequeños.

Luego de haber dejado reposar los churros para que leven, se deben manipular nuevamente con ayuda de una superficie enharinada hasta garantizar que no se peguen a los dedos. Hecho esto viene el secreto experto que es nuevamente dejar levar la masa por media hora, cubriendo cuidadosamente con un trapo limpio.

Transcurrido ese tiempo, se debe amasar bien hasta obtener una masa aplanada y ya se procedería a envolver el queso blanco y freír.

El resultado final es consistente y esponjoso.