<iframe src="//www.googletagmanager.com/ns.html?id=GTM-K8BB9HX&l=dataLayer" height="0" width="0" style="display:none;visibility:hidden"></iframe>

En el Ávila se come ceviche, anticuchos y picarones

El emblemático restaurante peruano José Antonio abre un segundo local en Caracas, en el hotel Ávila

En el Ávila se come ceviche, anticuchos y picarones

Uno de los restaurantes peruanos más auténticos de Caracas siempre ha sido el José Antonio. Su genuina y honesta comida ha sido disfrutada desde hace más de 25 años, por la colonia peruana en su discreto local de Plaza Venezuela, guiado en fogones y sala por Mario Lau. Luego, al llegar el boom de la gastronomía de ese país, su fama se extendió entre los venezolanos.
La buena noticia es que el José Antonio se asoció con otro lugar emblemático en Caracas, el hotel Ávila de San Bernardino para abrir un segundo local, esta vez el restaurante principal José Antonio del Ávila, de este complejo turístico. Al frente estará Virginia Lau, hija de Mario y que heredó de su padre la sazón, la pasión y el respeto a la receta tradicional peruana.
Restaurante José Antonio chef Virginia Lau
José Antonio es un nombre tradicional en el patronímico peruano. Es también una canción que cantaba Chabuca Granda, en homenaje a José Antonio de Lavalle, famoso criador de caballos de paso (si quiere escuchar la canción, pinche aquí). En síntesis: José Antonio, Chabuca, caballos de paso, son símbolos de peruanidad genuina. Como lo es también la comida del restaurante de los Lau, siempre orgullosos de apegarse a la tradición. Es un sitio donde se sabe que se va a comer peruano de verdad.
Ceviches, causas, anticuchos genuinos de corazón, lomo salteado, fideos salteados, chupe, carapulcra, jalea de mariscos y  arroz chaufa, son sólo algunos de las entradas y platos principales peruanos que se pueden encontrar en el menú que Virginia Lau lleva al Ávila. A estos se suman las dos propuestas por las que el restaurante del hotel Ávila siempre ha sido conocido y que se mantendrán en la carta para los comensales fieles: las hamburguesas (fue allí donde nació Ávila Burger) y las pizzas que se hacen en un gran horno de leña a la orilla de la piscina.
La causa y el ceviche son dos de las entradas más pedidas en un restaurante peruano. En el José Antonio, las causas -que son pasteles de puré frío sazonado con el infaltable limón y un toque de ají, con relleno que puede ser de atún o de camarones, con una salsa de mayonesa y aguacate. Los ceviches que se ofrecen son de varios tipos, de pescado blanco o de mariscos.
Restaurante Jose Antonio ceviche
(Ceviche en porción de degustación. Foto: Gustavo Aristeguieta)
Los anticuchos se sirven como en Perú, hechos de trozos de corazón de res marinados en ají panca, ajos y varias especies, servidos calientes y en pinchos. La suavidad del corazón de res es una caricia para el comensal. Y su sabor se queda en el retrogusto y en la memoria por mucho tiempo.
Algo importante: El toque de ají en todos los platos es discreto, acorde con el paladar local. Pero, si pide ají para añadir a los platos, tendrá ají de verdad, preparado a la peruana.
 
Restaurante jose antonio anticuchos
Los postres merecen mención aparte. Además de los tradicionales dulces fríos como el suspiro de limeña, en el José Antonio sirven picarones, un postre caliente que es muy difícil de encontrar en los restaurantes peruanos de Caracas porque su elaboración es trabajosa. Son masas fritas hechas de batata y auyama, que se inflan y se hacen ligeras con  una capa delgada pero crujientísima. Se sirven con jarabe de papelón, que en Perú llaman chancaca y que es casi lo mismo. Si se va con la idea fija de comer picarones es conveniente llamar primero para saber si los van a preparar o reservarlos apenas se llega porque se acaban rapidísimo.
Restaurante Jose Antonio picarones
José Antonio… aquel del paso peruano.
 
Todas las fotos de esta nota son cortesía de Gustavo Aristeguieta (@gariste) . Correo: garisteguieta@gmail.com
 
 
 ]]>